Por: Francisco Figueroa Turcios

Antonio Andraus Burgos es un verdadero ejemplo de superación.
Antonio, nació en Barranquilla. Lo bautizaron en la Iglesia de San Roque. Cuando cumplió 7 años de edad, sus padres Julián Andraus Aarón y Lucrecia Burgos, con toda la familia, decidieron mudarse a Cartagena. Un interrogante que todavía él se hace. Y lo sintetiza con el interrogante: ¿ Vaya uno a saber por qué?.
Antonio Andraus Burgos, soñaba con estudiar ingeniería química, pero el fallecimiento de su padre, Julián., le modificó el guion y le asignó otro papel en su vida.
«Yo ingresé al Diario de La Costa de Cartagena cuando apenas cursaba el 3er año de bachillerato en el Liceo Bolívar.. Lo hice porque mi padre, Julián, había fallecido y mi madre, Lucrecia, quedó con 12 hijos. Yo desde ese momento, sabía que tenía que trabajar.
Al Diario de La Costa , comencé a trabajar como simple mensajero, en marzo de 1964, y a los pocos días, por necesidad de la redacción, empecé a colaborar en judiciales, obteniendo las informaciones de las inspecciones de Policía de la época, que se las transmitía al redactor, Pablo J. Caballero».
Antonio, hace pausa para hilvanar bien los recuerdos sobre sus inicios en el periodismo. «En noviembre de ese año, Melanio Porto Ariza y Fat Lavalle renuncian de la dirección de la sección de deportes del Diario La Costa, porque aceptaron cargos especiales en la organización de la Serie Mundial de 1965, que Colombia ganó.
Melanio y Fat me orientaron mucho, pero fue el jefe de redacción, don José Morillo, quien diariamente y durante casi un mes, quien me forjó como periodista. Era un gran señor y un mejor escritor. Con el, podríamos decir, desarrollé la primaria en el periodismo. Y desde allí, enero de 1965, entré al periodismo deportivo, y sigo ‘’garrapateando’’, ahora no cuartillas, sino tecleando en mi computador» revela Antonio Andraus Burgos sobre su inclusión en el mundo del periodismo deportivo.

Foto: Antonio Andraus Burgos, Napoleón Perea, Carlos Blanco, Kid Pambele, Fernando Mandry Galindez y Eugenio Baena
Quien iba pensar que aquel humilde muchacho barranquillero que comenzó repartiendo correspondencia en el Diario La Costa se convertiría en un prestigio periodista deportivo.
«He sido redactor deportivo del Diario de La Costa; corresponsal deportivo del Diario del Caribe y de El Espectador, en Cartagena; comentarista de béisbol con Gastón Calvo Núñez; y después de los Juegos Panamericanos de Cali, de 1971, por decisión de Mike Forero-Nougués y del inolvidable y sacrificado director de El Espectador, don Guillermo Cano Isaza, entré a la redacción deportiva del periódico en Bogotá.
Luego por decisiones de la dirección de El Espectador, ocupé varios cargos en la redacción, hasta llegar ser Editor Jefe, sin dejar nunca de escribir en la Sección Deportiva, hasta el día de mi retiro en abril de 1997″ reseña Antonio Andraus Burgos sobre su trayectoria profesional.

Surge de inmediato varios interrogantes: ¿ Cual es el momento más importante de la carrera de Antonio como periodista deportivo?
» Haber llegado a la redacción deportiva de El Espectador en la época más grande del periódico del ‘canódromo’. Era la verdadera ‘universidad’ para el periodismo de esos años, en medio de inmejorables colegas y de grandes maestros de la profesión, encabezados por un director que como Don Guillermo, vivía las 24 horas en función de hacer cada día un mejor diario de El Espectador.

¿ El momento más triste en la carrera como periodista de Antonio ?
» Haberme despedido de don Guillermo unos 15 minutos antes de que lo asesinaran, en una conversación sobre una polla futbolera que se había elaborado en la redacción para la final que se jugaba esa noche en Cali, frente al ‘muro de la infamia’, como habíamos bautizado al tablero con tapiz rojo que se encontraba instalado en el pasillo camino de la redacción a los talleres del periódico, en donde el emérito director, don Gabriel Cano Villegas, con esfero de tinta roja, señalaba los errores y horrores de la redacción pero también exaltaba las cosas buenas» destaca Antonio Andraus Burgos.+

Foto: Fausto Pérez, Antonio Andraus Burgos, Alberto Agámez y Francisco Figueroa Turcios
¿ Que significó recibir el reconocimiento de la vida y obra del premio nacional de periodismo Fabio Poveda Márquez?
«Para mí, un grande honor, pero creo que inmerecido. Hay muchos colegas que seguramente lo merecen. Pero en el fondo, lo recibo con humildad porque representa al profesor Poveda, periodista a carta cabal e inmejorable amigo, compañero de muchos viajes, contertulio en las buenas y en las malas, incluyendo las cosas de nuestras vidas familiares, y de una época que no volverá para el periodismo deportivo colombiano» hizo énfasis Antonio Andraus Burgos sobre el oportuno reconocimiento que el hizo la Asociación de Periodistas del Atlántico, en cabeza de Estewil Quesada.

Mike Forero Nougués, Antonio Andraus Burgos y Rufino Acosta Rodríguez, dejaron huellas en la historia de el Diario El Espectador. Rufino guarda los mejores recuerdos de Antonio de las vivencias en el diario capitalino.
«Fuimos compañeros desde 1971 en El Espectador. Compartimos en la dirección de deportes algún tiempo. Después Toño se fue a manejar la edición costa y el cierre nacional y yo se quede al frente de depietes. Desde su llegada le entregué los bates y las manillas y el manejo del boxeo. Cubrió múltiples peleas desde diversas ciudades del mundo, Juegos Panamericanos y Olímpicos de Barcelona 1992.
Creo que es la primera autoridad del país en materia de béisbol y boxeo. Destaco en especial su sentido de la amistad y el don de gentes. Noble y leal, es muy apreciado en el ambiente profesional y personal» anota Rufino Acosta sobre la trayectoria de Antonio Andráus Burgos.
Sin duda que Antonio Andraus Burgos es una leyenda viva del periodismo colombiano.











