Este barranquillero aspira a convertirse en el primer colombiano en ser el alcalde del Condado de Miami Dade.
Por: Francisco Figueroa Turcios
Alfred Santamaría Linero nació en Barranquilla el 1 abril de 1980 en el barrio Altos de Riomar. Realizó sus estudió de bachiller en el colegio Americano. Sus padres son José Ramón Santamaria, abogado penalista, y Leonor Lineros, delineante de arquitectura. Inmigró a Miami a los once años de edad. Desde muy joven mostró su vocación de líder y se destacó por su labor social y de ayuda a las diferentes causas de las distintas comunidades o sectores de la población más desfavorecida en el Condado de Miami Dade.
Alfred Santamaría es graduado en Ciencias Políticas de la Universidad Internacional de la Florida (FIU) , tiene Maestría en Administración Pública y Privada en la Universidad Nova Southeaster y actualmente está culminando un doctorado en Filosofía.
Prototipo del barranquillero de un gran carisma y sensibilidad humana, ha logrado desarrollar una vertiginosa carrera profesional, que lo ha llevado a obtener importantes cargos en el estado de la Florida, entre ellos, Asistente Del Alcalde Condado de Miami Dade, y del Alcalde de Coral Gables Don Slesnick.
Alfred también trabajó como enlace con la comunidad en la entidad gubernamental South Florida Workforce, la cual es responsable de promover la creación de empleos y asistencia con fondos gubernamentales a empresas del condado de Miami Dade. Actualmente trabaja con el congresista Federal David Rivera como enlace con la comunidad, lo cual le ha brindado la oportunidad de estar al tanto de la realidad y de las necesidades de la comunidad hispana residente en esta parte de los Estados Unidos.
Pese a que Alfred Santamaria se radicó desde muy joven los Estados Unidos, nunca perdió la conexión con Barranquilla, por lo que esta al día de lo que sucede en la capital del Atlántico.
«Mi conexión, mi parte emocional, cultural y mis raices son barranquilleras. Creé una fundación en los Estados Unidos que se llama ‘Carnaval de Barranquilla’, para promover este importante evento que identifica a nuestra ciudad ante el mundo», resaltó Alfred Santamaría.
En los últimos 7 años dirige Family Builders USA Foundation entidad sin ánimo de lucro la cual tiene como objetivo asistir de una forma integral a familias en crisis en Miami Dade, a través de talleres, consejerías psicológicas y brigadas de salud, entre otras asistencias específicas por medio de un grupo de psicólogos, médicos y consejeros, todo estos servicios son gratuitos.
«Lo primero que yo haría cuando sea alcalde de Miami es fomentar los intercambio, convenios con Colombia, en especial con Barranquilla y otros aliados estratégicos. A Miami se le conoce como la capital de América porque tenemos representantes de todos los países latinoamericanos, pero no existen mecanismos para establecer lazos para fomentar el comercio, educación y cultura» señala Alfred Santamaría.
En relación a Barranquilla, su tierra natal, sueña con realizar una verdadera alianza estratégica de doble vía: «Con Barranquilla y Miami se pueden hacer muchos tratados en especial de comercio, para darle un verdadero fortalecimiento a los puertos y a la Zona Franca. El título Barranquilla capital del TLC hay que refrendarlo realizando actividades de doble vía y de llegar a ser alcalde de Miami, será uno de mis propósitos», dice.
Propósito de Dios
En el mes de enero Alfred Santamaría Linero inscribirá su nombre como candidato a la alcaldía de el Condado de Miami Dade.
Él considera que este proyecto es un propósito de Dios. «Mi aspiración de ser alcalde de Miami es un propósito de Dios, así lo concibo. Soy muy creyente. Soy bautizado en la iglesia católica. Y las ironías de la vida: tengo dos primos, uno es sacerdote y otro es pastor evangélico. El sacerdote es el padre eudista Alberto Linero y el pastor es Alvaro Linero», señala.
Aldred Santamaría tomó la decisión de aspirar a ser alcalde de Miami Dade para trabajar en los cinco problemas que padece este condado propiciado por la clase politica: corrupción, burocracia, falta de amor por Miami, muchos compromisos y amarres con el pasado (muchos políticos llevan más de 20 años en el poder) y el letargo en que está sometido por falta de una visión para internacionalizarla.














