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Shakira, la artista que hizo de la educación su mayor legado

Por: Francisco Figueroa Turcios

Mucho antes de convertirse en una de las artistas latinoamericanas más influyentes del planeta, ya observaba un país dividido entre privilegios y carencias. Mientras soñaba con escenarios y canciones, también comenzaba a entender que miles de niños en Colombia crecían lejos de oportunidades básicas, especialmente del derecho a una educación digna.

En muchos barrios vulnerables, las escuelas eran edificios deteriorados, con techos rotos, pupitres viejos y caminos de tierra que parecían conducir más a la resignación que al futuro. Allí, donde la pobreza muchas veces se hereda de generación en generación, comenzó a sembrarse una idea que años más tarde transformaría la vida de miles de familias.

“Pies Descalzos”

El nombre no fue casual. “Pies Descalzos” evocaba la fragilidad de la infancia vulnerable, pero también la dignidad de quienes, aun sin recursos, continúan caminando. Shakira entendió desde muy joven que la educación podía convertirse en la herramienta más poderosa para romper ciclos de pobreza y desigualdad.

Mientras el mundo comenzaba a descubrir su talento musical, ella construía silenciosamente otra ruta paralela: la de la transformación social.

La música la llevó lejos. Primero América Latina, luego Estados Unidos, Europa y finalmente el reconocimiento global. Sus canciones llenaron estadios, encabezaron listas internacionales y convirtieron a la barranquillera en una figura mundial. Sin embargo, detrás de las luces, las giras y los premios, existía una preocupación que nunca abandonó su pensamiento: los niños que crecían sin oportunidades.

En medio del éxito, Shakira decidió que su carrera no podía limitarse únicamente al espectáculo. Comprendió que la fama también podía convertirse en una plataforma para ayudar.

Así comenzaron a levantarse escuelas.

No eran solamente edificios. Eran espacios de esperanza construidos en sectores históricamente golpeados por la pobreza, la violencia o el abandono estatal. Aulas amplias, comedores escolares, bibliotecas, zonas recreativas y acceso a tecnología empezaron a cambiar la rutina de cientos de niños que antes estudiaban en condiciones precarias.

Cada ladrillo parecía enviar el mismo mensaje: el futuro también pertenece a quienes nacieron en medio de las dificultades. En muchos de esos lugares, las madres dejaron de preocuparse por si sus hijos tendrían una comida durante el día. Los profesores encontraron herramientas para enseñar con dignidad. Y los niños descubrieron que podían imaginar un destino distinto al de la exclusión.

Tal vez allí radica la dimensión más profunda del proyecto: no se trataba únicamente de construir escuelas, sino de reconstruir posibilidades. 22 colegios intervenidos y construidos.

» La Fundación Pies descalzos contabiliza 22 colegios intervenidos y construidos, 10 colegios en construcción, 282.160 estudiantes beneficiados, y ⁠13,387 profesores capacitados» destaca Patricia Sierra ,directora de la Fundación Pies descalzos.

Cruzó fronteras

Con el paso de los años, el trabajo de la Fundación Pies Descalzos trascendió fronteras. Organismos internacionales comenzaron a mirar el modelo educativo impulsado por Shakira como una experiencia social relevante en América Latina.

La artista participó en encuentros mundiales sobre educación, pobreza e infancia, llevando un mensaje insistente: invertir en educación no es un gasto, sino una forma de transformar sociedades enteras. En Haití y Soweto, Shakira dejó su huella no sólo en el campo musical sino educativo.

Mientras muchos artistas son recordados únicamente por sus éxitos musicales, Shakira comenzó a construir un legado diferente, uno que no solo se escucha en canciones, sino también en las voces de miles de estudiantes dentro de un salón de clases.

En tiempos donde gran parte del entretenimiento parece concentrarse en lo efímero, el proyecto educativo impulsado por la cantante colombiana demuestra que la influencia pública también puede convertirse en compromiso social.

Quizá dentro de algunos años muchas personas seguirán bailando sus canciones, pero en distintos rincones de Colombia habrá algo aún más importante: jóvenes que encontraron oportunidades gracias a una escuela que un día abrió sus puertas.

Porque mientras el mundo veía nacer a una estrella, en silencio también comenzaba a construirse una obra mucho más profunda: la convicción de que la educación vence la pobreza.

Mundialista

Mientras su voz se convertía en símbolo de celebración para millones de aficionados en los escenarios más grandes del fútbol mundial, también fortalecía silenciosamente otra de sus mayores pasiones: la defensa de la educación como herramienta de transformación social. Desde “Hips Don’t Lie” en Alemania 2006, pasando por “Waka Waka” en Sudáfrica 2010 y “La La La” en Brasil 2014,.

Shakira no solo acompañó con su música la fiesta global de los mundiales, sino que aprovechó esa vitrina planetaria para consolidar su imagen como embajadora humanitaria y promotora del acceso educativo para niños vulnerables.

Shakira donará 100% de ingresos de ‘Dai Dai’, himno de la Copa Mundial Fifa 2026, a un fondo global de educación. Más de 40 millones de dólares recaudados por Shakira, la FIFA y Global Citizen gracias a la canción Dai Dai y su gira mundial serán destinados íntegramente a programas de educación infantil en diferentes países.

Shakira destacó el significado de la campaña con la canción Dai Dai : “Esta canción yo creo que tiene un significado mucho más especial que cualquier otra en cualquier otro mundial, porque tiene un propósito. Y el propósito es, en este mundo dividido y fracturado, la importancia de invertir en la educación de los niños, en darles oportunidades a esos niños para que sean los campeones del mañana, sea realmente lo que es global show en ese escenario de la final del mundial.”

Mientras los estadios coreaban sus canciones y las cámaras del mundo seguían cada una de sus presentaciones, ella insistía en recordar que el verdadero triunfo de una sociedad no se mide únicamente en trofeos deportivos, sino en la capacidad de garantizar educación, dignidad y oportunidades para las nuevas generaciones.

Sobre el autor

Comunicador y Periodista. Editor deportivo de Lachachara.co, tiene experiencia en radio, prensa y televisión. Se ha desempeñado en medios como Diario del Caribe, Satel TV (Telecaribe), RCN, Caracol radio, Emisora Atlántico, Revista Junior. Fue Director deportivo de la Escuela de fútbol Pibe Valderrama y dirigió la estrategia de mercadeo y deportes de Coolechera. Para contactarlo: Email: figueroaturcios@yahoo.es
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