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El maquillaje de San Antonio

¿Quién te maquilló de esa manera? ¡Por qué tanto blush, tanto angel face tostado, tanta base! Amén de las cejas, y el sombreado de los ojos. 

Por Sor Templanza Better

San Antonio de Padua, patrón de mujeres estériles, albañiles y panaderos. En más de una ocasión mi madre te ha invocado para que le aparezcan las llaves, la carterita donde guarda sus monedas o la bincha fucsia que tanto quiere; y tú, que también intercedes por los objetos extraviados, al ipso facto haces que todo le aparezca como por arte de magia, y le devuelves la felicidad.

Durante estos días en que este pobre servidor se ha dedicado cuerpo y mente a la lectura de vida de santos, tu rostro (vilmente cambiado) aparece de pronto en todos los periódicos del país.

Hace solo unos minutos tuve una visión con mi ultra católica tía, María Ramos, muerta hace más de veinte años. La vi descender del techo, rodeada de mariposas verdes y luciérnagas, luego abrió su boca y me dijo: “Tienes que alzar tu voz, lo que han hecho a San Antonio no tiene nombre”. Luego desapareció dejando un olor a jazmines frescos y un ¡hijueputas! reverberando en el aire.

Veo la foto y la vuelvo a mirar y me pregunto: ¿Quién te maquilló de esa manera? ¡Por qué tanto blush, tanto angel face tostado, tanta base! Amén de las cejas, y el sombreado de los ojos. ¿Quien hizo esto no sabía que ibas hacia el altar y no para una temporada de Ru Paul Drag Race? Es que pareces sacado de la Casa de las Flores, luces como si Verónica Castro hubiese pasado su cara por la tuya dejándote como un papagayo. ¡Luces más maquillado que la Gloribon, la Georgette, la Cristal y todas las travestis troyanas de la década del ochenta!

Pero esta obra satánica es una conspiración contra la Santa Madre Iglesia, pilar de la fe cristiana.

Detrás de esta afrenta se ocultan manos aberradas que han mancillado tu hermoso rostro. Y es que la difamación contra tu honra viene tiempo atrás, cuando lenguas demoníacas sembraron la duda sobre tu virilidad: les parecía sospechoso que tu fiesta se celebrara un 13 de junio, número que según muchos identifica a los desviados; y no faltaron aquellos que afirmaron que Soledad, cuna de la butifarra y la corrupción, es tierra fértil de sodomitas.

¡Que se abran mis llagas en este instante! ¡Que revelen el nombre de quien te hizo ese maquillaje barato y vulgar!

Eso de seguro es obra de alguno de esos invertidos que te pone de cabeza pidiéndote marido, o de algún travesti viejo que te rezó cien mil veces para que le apareciera su peluca perdida, o le hicieras el milagro de poner una simiente en su estéril entraña.

Espero que el daño sea reparado lo más pronto, que pasen un pañuelo empapado de tiner y no dejen huella de tan macabro maquillaje. Y en especial que no quede rastro de esas horribles cejas. Que así sea.

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