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Seis minutos, veinte segundos, un rifle AR15 y diecisiete víctimas

El tirador ha dejado de disparar y pronto abandonará su rifle, se mezclará con los estudiantes mientras escapan y caminará durante una hora antes de ser arrestado.

Por: Estela Monterrosa – @monterrosa1961

Ella, una joven de aspecto hispano, con la cabeza rapada, vistiendo una chaqueta de jean con una serie de parches que le dan aspecto de una vestimenta hippie. En sus muñecas, varias manillas de colores. Se dirige a la tarima, el presentador dice su nombre y la multitud grita vivas y corea su nombre, ella se planta frente al micrófono y con gran seguridad inicia su participación diciendo: «Seis minutos y cerca de veinte segundos, diecisiete amigos murieron, quince resultaron heridos y absolutamente todos en la comunidad Douglas se vieron alterados para siempre”.

Después de enumerar los nombres de todas las víctimas fatales del tiroteo, permaneció en el escenario, en silencio. Cuando la alarma de su reloj sonó habían pasado seis minutos y veinte segundos (6:20), “Desde el momento en el que salí, han pasado seis minutos y veinte segundos. Seis minutos veinte segundos, un rifle AR15, y diecisiete víctimas. El atacante ha dejado de disparar y pronto abandonará su rifle, se mezclará con los estudiantes mientras escapan y caminará libremente por una hora, antes de ser arrestado”, dijo. “Peleen por sus vidas, antes de que sea el trabajo de alguien más”. Quien esto dice es Emma González, estudiante de la escuela Marjory Stoneman Douglas High School en Parkland, Florida, sobreviviente de la masacre del 14 de febrero de 2018.descarga El Día de San Valentín en Estados Unidos nunca volverá a ser igual. Ese día un joven de 19 años de nombre Nikolas Cruz, con un rifle de asalto AR15 en sus manos llega  a la escuela Marjory Stoneman Douglas High School en Parkland, y disparando a su paso asesina a 17 personas y deja 15 más heridas.

En este sábado 24 de marzo los jóvenes sobrevivientes, sus padres, y sus compañeros de escuela convocaron a una marcha a nivel nacional a la que se unieron otros países, para decir ‘Nunca más’.

La marcha llamada March For Our Lives congregó millares de personas, se realizaron más de 800 protestas hermanas en Estados Unidos y otros países, y también hubo actos de solidaridad en Edimburgo, Londres, Ginebra, Sydney y Tokio,  y sobre todo la fuerza de la juventud, para buscar un cambio contra la legislación de la venta de armas de asalto, que ha producido un sinnúmero de muertes en las escuelas en lo que va del 2018 y en el año pasado.

Durante el evento, muchos esperaban la aparición de quien ahora es percibida como un ídolo juvenil, y ésta no les defraudó. Allí estaba Emma Gonzalez en medio de sus sentimientos encontrados, recordando a sus compañeros muertos y la rabia por saber que aquello podía haberse evitado.images (8)

Allí en la tarima las lágrimas le resbalaban por sus mejillas, pero  sus palabras seguían: “Nadie entendía la gravedad de lo que había pasado”, agregó. “Nadie podía creer que habrían cuerpos en ese edificio esperando a ser identificados por más de un día. Nadie supo que las personas que se habían desaparecido habían dejado de respirar mucho antes de que cualquiera de nosotros supiera que se había activado el código rojo. Nadie podía comprender las devastadoras secuelas o qué tan lejos llegaría esto o a dónde iría. Para quienes aún no pueden comprenderlo, porque se niegan a hacerlo, les diré qué tan lejos fue: directamente a la tierra, a seis pies de profundidad”.

Y continuó Emma González diciendo: ‘Todos los que estaban allí entienden. Quien ha sido tocado por el frío agarre de la violencia armada, entiende. Para nosotros, largas y llorosas horas caóticas en el abrasador sol de la tarde las pasamos sin saber. ‘Seis minutos y 20 segundos con un AR-15, y mi amiga Carmen (Schentrup) nunca se quejaría de la práctica del piano. Aaron Feis nunca llamaría a (Kiera) ‘Miss Sunshine’. Alex Schachter nunca iría a la escuela con su hermano, Ryan. Scott Beigel nunca bromeaba con Cameron en el campamento. Helena Ramsay nunca saldría después de la escuela con Max. Gina Montalto nunca saludaría a su amiga, Liam, durante el almuerzo. Joaquín Oliver nunca jugaría baloncesto con Sam o Dylan «, decía ella allí recordando a sus compañeros muertos.images (24)

Y es que esta joven hija de cubanos que emigraron en 1968 hacia Estados Unidos, ha tomado la vocería y el liderazgo. El movimiento ya tiene un rostro, el de Emma González, una estudiante de 18 años del instituto Stoneman Douglas, lugar de la masacre, que el sábado capturó la atención de EEUU con un emotivo discurso que se viralizó y en el que llamó a convertir Parkland en un punto y aparte de la sangría de las armas. «Vamos a ser los chicos sobre los que leáis en los libros de texto», dijo, «porque el nuestro va a ser el último tiroteo en masa».

El impulso de los estudiantes de Parkland se medirá con la mecánica inercia con la que Estados Unidos pasa página tras los acontecimientos más salvajes, como las matanzas que han sucedido en meses y años anteriores. La comunidad de Parkland apuesta por tratar de cambiar el guión y sostener la llama de la indignación. «Yo creo en este movimiento», decía este lunes a El País por teléfono Daniel Journey, 17 años, superviviente del tiroteo. «Si hay una comunidad a la que no quieres tener en contra es la nuestra, llena de abogados y contactos políticos. El mundo entero nos está mirando y el Gobierno está contra la pared. Han muerto 17 personas porque un chico loco se pudo comprar un fusil AR-15. Esto es terrorífico. Nadie necesita un AR-15 para defenderse.

Similitudes en las fuerzas juveniles

Y es que esta fuerza de la juventud, que quiere cambios profundos, y los quiere ya, que no quiere lamentaciones, corrupción y triquiñuelas, es la que debe despertar en Colombia. Esa masa de votantes que salió el 11 de marzo a votar, que votó a conciencia y por primera vez, que estaban orgullosos de ese voto que acababan de depositar la gran mayoría de ellos en contra de la corrupción que tiene descuadernado a nuestro país, esa fuerza de la juventud que por primera vez tiene derecho a votar, debe despertar y reaccionar ante la politiquería reinante en nuestro país, y así como estos jóvenes de Norteamérica se levantaron impulsados por el dolor de sus amigos muertos, aquí en Colombia debemos levantarnos por el dolor de un país descuadernado, donde los niños mueren de hambre y donde cualquier acto de corrupción lo pasan como normal y le dan la vuelta de hoja y no ha pasado nada, este es el momento, de decir, “No más” “Por una Colombia nueva”, o como cada uno quiera, pero despertando y votando bien, dejando la corrupción atrás y dándole una lección a los corruptos.DSC_0012

Mientras tanto el activismo contra las armas bulle en la comunidad de Parkland en la Florida, y aquí en Colombia esperemos que el activismo de la juventud contra la corrupción tome fuerza y tengamos otra historia que contar.

 

Sobre el autor

Educadora de pre-escolar, con vocación de periodista. Barranquillera y Chacharera, con grandes metas, educando una nueva generación. Móvil 3024019715
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