Sin especificar

Eclipse solar: una oscuridad mágica recorre Estados Unidos

EU se paraliza para contemplar el primer eclipse solar total desde hace 9 años que ha recorrido el país de costa a costa. En Colombia fue una fiesta nocturna y en la Costa Caribe vieron hasta marcianos. 

Por Chachareros/Nasa/Reuters/AFP/EFE

El silencio y la emoción invadieron este lunes Estados Unidos desde la costa oeste a la este. Una sombra recorrió el país diagonalmente en 92 minutos. El Primer Eclipse Solar Total que cruza EU en 99 años fue un espectáculo de sensaciones mágicas que atrajo a millones de personas.

En Isle of Palms, una diminuta isla a las afueras de Charleston (Carolina del Sur), cientos de personas se congregaron en la playa para observar el acontecimiento astronómico. Durante cerca de una hora y media el Sol fue lentamente desapareciendo. A las 14:46 hora local, durante dos minutos y un segundo, se hizo de noche: la luna se situó por delante del Sol y este se dejó de ver. Tras esa oscuridad, el Sol reapareció gradualmente mientras el eclipse se despedía de Estados Unidos y se adentraba en el océano Atlántico.

3 21 agosto trump_eclipse_69294

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, acompañado de su esposa Melanie, intentó ver el eclipse sin gafas especiales, pero al final se le acabó la terquedad y optó por colocarse las gafas especiales para ver el eclipse sin riesgos para la vista.

«Ha sido muy corto, pero me ha gustado la sensación de comunidad», decía, tras el eclipse, Alex Fuchs, un francés de 51 años que viajó con su familia 15 horas en coche desde Nueva York para presenciar el fenómeno.

En efecto, los dos minutos y un segundo de oscuridad parecieron fugaces. La luna situada frente al Sol creó una corona extremadamente brillante de luz blanca. La gente gritaba eufórica. El mundo pareció pararse. La oscuridad no era completa: el cielo era grisáceo mientras el horizonte en el océano tenía un color anaranjado.

This composite image, made from seven frames, shows the International Space Station, with a crew of six onboard, as it transits the Sun at roughly five miles per second during a partial solar eclipse, Monday, Aug. 21, 2017 near Banner, Wyoming. Onboard as part of Expedition 52 are: NASA astronauts Peggy Whitson, Jack Fischer, and Randy Bresnik; Russian cosmonauts Fyodor Yurchikhin and Sergey Ryazanskiy; and ESA (European Space Agency) astronaut Paolo Nespoli. A total solar eclipse swept across a narrow portion of the contiguous United States from Lincoln Beach, Oregon to Charleston, South Carolina. A partial solar eclipse was visible across the entire North American continent along with parts of South America, Africa, and Europe.  Photo Credit: (NASA/Joel Kowsky)

T

Antes del eclipse total, el Sol creaba una medialuna dorada en la parte occidental de la luna. Y tras el eclipse, la media luna apareció en el lado oriental hasta que poco a poco fue creciendo y el Sol volvió a asomar por completo.

Unos quince minutos antes del eclipse, el paisaje cambió claramente en la playa de Isle of Palms. La temperatura cayó, el viento sopló con fuerza y los pájaros volaban lentos hasta desaparecer por completo. Una luz gris invadía el entorno mientras todo se ralentizaba.

1 Slider Eclipse 2017Tras el eclipse, la luz clara y la rutina volvieron a la playa, casi como si nada hubiera ocurrido.

Steve Spronk, de 39 años, llevaba desde 1994 esperando ese momento. “Finalmente”, exclamaba junto a su mujer y sus cuatro hijos de corta edad con los que viajó en coche desde Filadelfia para observar el acontecimiento. Hace 23 años, Spronk vio desde el Estado de Illinois un eclipse solar parcial. La experiencia le convirtió en un apasionado de la astronomía y desde entonces asegura que sabía que un eclipse solar total recorrería EE UU el 21 de agosto de 2017.

2 21 agosto eclipse solar 2017 Nasa3El día llegó. Y el hombre hablaba entusiasmado pero nervioso poco antes de la irrupción de la oscuridad. Las nubes en el cielo y la amenaza de lluvias le tenían a él y a muchos con la ansiedad a flor de piel, pero por suerte el día se aclaró ligeramente en el momento adecuado para poder presenciar el espectáculo.

“Te hace darte cuenta de la pequeña magnitud de tus problemas. Te da una sensación de perspectiva”, decía Spronk. Muy religioso, también sacaba lecturas místicas del fenómeno astronómico: “Es una forma de honrar a dios. Miras al cielo y sientes que el creador está detrás. Es una experiencia inspiradora”.

Observando el eclipse era imposible no tener una sensación de pequeñez del ser humano y su ausencia de control respecto a la inmensidad del resto del universo. La luna es 400 veces más pequeña que el Sol y poder observar el momento preciso en que se sitúa por delante y lo bloquea es un hito.

Los eclipses solares totales no son insólitos: ocurren en alguna zona del planeta cada 18 meses, pero lo difícil es que se puedan ver desde puntos habitados, más aún que crucen un país enorme, como EE UU, con más de 300 millones de habitantes. Tras el de este lunes, el siguiente eclipse total visible desde la tierra tendrá lugar en enero de 2019, con Argentina y Chile como mejores países para contemplarlo. Y el próximo eclipse en Norte América ocurrirá en abril de 2024.

Robert Rosario y su esposa Ana Quiroz, de 40 y 45, decidieron no ir a trabajar. Eran una de las muchas familias perfectamente equipadas en la playa para mirar al cielo. Tardaron un buen rato en llegar en coche a Isle of Palms, invadida por la eclipsemanía y donde poder aparcar era una quimera. Se calcula que hasta un millón de personas se desplazaron a la zona metropolitana de Charleston para seguir el eclipse.

“Quería verlo con mi hija de 13 años”, decía Robert, junto a la menor. “Es mi única oportunidad. Ella quizá vea otro eclipse solar total, pero yo seguro que no”, subrayaba.

Dan Sherlock, de 17 años, tampoco podía disimular su entusiasmo. Llevaba una camiseta que rezaba “Eclipse 2017” y viajó con toda su familia y la de un amigo suyo desde Pensilvania. “El día ha llegado. Es simplemente un honor”, exclamaba aliviado.

De Copas en la oscuridad

«Dile a tu jefe que tardarás 99 años en volver a llegar tarde”, bromeaba el camarero de la pizzería Luke, ubicada frente a la playa en Isle of Palms. El establecimiento servía bebidas alcohólicas inspiradas en el fenómeno astronómico y la gente se deseaba “un feliz eclipse”. Cuestiones, normalmente técnicas, sobre astronomía eran un asunto relajado de debate entre clientes en la barra del bar. La televisión y los diarios en el local solo hablaban del eclipse. Y poco antes de la llegada de la oscuridad, el Luke cerró sus puertas para que todo el mundo saliera a la calle y mirara al cielo.

Así vivió el país el Eclipse

Desde Bogotá el ingeniero José Antonio González Gómez, con par de lentes especiales que encargó a Miami, se quedó medio frustrado porque, a pesar de haber estado pendiente durante casi 15 horas con sus gafas especiales, casi se queda sin ver nada, solo vio unos punticos ‘raros’ por allá “lejos en el cielo…mejor me hubiera quedado en Montería que desde el edificio de mi papá Antonio, mi mamá Agusta y mi hermana Giselessa me contaron que lo vieron mejor”.

En cambio el crítico ambientalista Oscar ‘Pototo’ Figueroa disfrutó, sin quererlo, de un espectáculo maravilloso desde una de las suites del hotel Las Américas, luego de participar en un tremendo rumbón con motivo de un matrimonio de alto caché al cual fue invitada su esposa Martha González.

Ocurrió que Óscar, un poco alicorado, se fue con sus gafas especiales para ver el eclipse desde su suite, y se llevó consigo la media botella de Johnny Walker Sello Azul, de tal manera que, entre trago y trago empezó a ver a través de las gafas y protestaba porque “estoy viendo lo mismo de todos los días, no veo nada nuevo en el cielo”. Entonces su esposa le suministró un par de binóculos de enorme potencia.

Martha cuenta que cuando su esposo empezó a ver el firmamento con los binoculares, empezó a hablar en jerigonza que nadie le entendía, lo único que decía “clarito era ‘¡los marcianos, los marcianos!”. Cuando por fin soltó los binoculares porque se le acabó el winsky, le contó a su esposa que había visto a un par de marcianos caminando encima de la luna tratando de empujarla para alejarla del sol. “Esos malditos marcianos no querían que la luna y el sol se casaran aunque fuera por un minuto en la vida”.

Millones fueron testigos

Por fin, el eclipse total de sol que pudo verse este lunes en Estados Unidos acabó después de que millones de personas fueran testigos, con el uso de gafas especiales, del impresionante fenómeno.

El acontecimiento tardó una hora y media en recorrer el cielo desde la costa del Pacífico, donde comenzó a las 10.15 hora local (17.15 GMT), a la del Atlántico, donde acabó en torno a las 14.45 hora local (18.45 GMT).

En los últimos días se han ido agotando las existencias de gafas especiales para su visualización, ya que las autoridades han insistido en alertar de que observarlo de manera frontal y con lentes no adecuadas puede causar daños irreparables para la vista.

Por ello, las redes sociales se llenaron de vídeos y tutoriales para construir métodos caseros para observar el eclipse, mientras que otros muchos, pese a ser un día laboral, planearon encuentros para ver el fenómeno en grupo.

El propio presidente estadounidense, Donald Trump, y su esposa, Melania, se asomaron este lunes al balcón del segundo piso de la Casa Blanca para ver el eclipse total de sol.

 

Noticias relacionadas
ActualidadLocalesMundoNacionalesSin especificar

Parece que ahora sí le dieron a Santrich

Comunicados de prensaEntretenimientoSaludSin especificar

Abuela barranquillera primera vacunada contra el Covid-19

Arte y CulturaComunicados de prensaEntretenimientoLocalesNacionalesSin categoríaSin especificar

El miedo

AgendaArte y CulturaComunicados de prensaEntretenimientoSin especificar

Paseadora de Perros Abueles

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *