La ‘fábrica’ estaba camuflada en un predio en inmediaciones de la población. Es una fuente de alta contaminación cancerígena. Ya en Malambo fueron cerradas 5.
Por Chachareros/CRA
Mediante un operativo realizado el fin de semana en el municipio de Luruaco, tras atender una queja interpuesta por la comunidad, la Corporación Autónoma Regional del Atlántico (CRA), en coordinación con la Policía Ambiental Departamental y la Estación de Policía del municipio, impuso medida preventiva de suspensión de actividades en contra de particulares por encontrase una estructura que se presume venía siendo utilizada en actividades clandestinas de fundición de plomo.

La mayor parte de la producción de las ‘f’ábricas’ clandestinas e ilegales de plomo es con destino a los fabricantes empíricos de baterías de carro, que trabajan este material sin ningún tipo de protección.
Durante el operativo, que se llevó a cabo este sábado 22 de Julio, miembros de la Policía Ambiental y funcionarios del Centro de Reacción Inmediata Ambiental (Cria), adscrito a la Gerencia de Gestión Ambiental de la Corporación, encontraron lingotes de plomo ya procesado y evidenciaron que la infraestructura cuenta con dos hornos conectados a dos líneas de cámaras purificadoras de partículas con sus respectivas chimeneas, lo que se supone es utilizado para dichas actividades de fabricación y almacenamiento para su posterior comercialización.
Por lo general, los principales clientes de estos fabricantes artesanales de ploma son los fabricantes de batería y los talleres que se dedican al arreglo y elaboración empírica de estos artefactos. En Barranquilla hay numerosas zonas dedicadas a estos menesteres. Una de las principales es el Boliche, en donde según la tradición, los ‘ingenieros bolicheros’ son capaces de hacer una pieza para un avión. Casi todo a base de plomo. O por lo menos con una aleación con este metal.

Desde muy adentro de la maleza bajaba la tubería con el material derretido, hasta un estanque en donde una procesadora convertía el material en barras ordinarias y sin ningún pulimento.
La ‘f’ábrica’ clandestina de plomo muy cerca del casco urbano daba empleo a algunos pobladores de Luruaco, lo que era considerado por el vecindario como una ‘fuente de empleo’. Ignoraban que dicha fuente de trabajo está envenenada, porque, según la Organización Mundial de Salud (OMS) dicho mineral es altamente contaminante y muy peligroso para la salud, en especial para la niñez.
Una vez dentro del cuerpo, el plomo se distribuye hasta alcanzar el cerebro, el hígado, los riñones y los huesos, y se deposita en dientes y huesos, donde se va acumulando con el paso del tiempo. El plomo almacenado en los huesos puede volver a circular por la sangre durante el embarazo, con el consiguiente riesgo para el feto. Los niños con desnutrición son más vulnerables al plomo porque sus organismos tienden a absorber mayores cantidades de este metal en caso de carencia de otros nutrientes, como el calcio. Los grupos expuestos a mayor riesgo son los niños de corta edad (incluidos los fetos en desarrollo) y los pobres.
Efectos de la intoxicación por plomo en la salud de los niños

La plomería artesanal contaba con una muy bien instalada tubería por un largo trecho, ocultado bajo la vegetación. Luruaco no sabía de la bomba de tiempo que tenía en sus narices.
El plomo tiene graves consecuencias en la salud de los niños. Si el grado de exposición es elevado, ataca al cerebro y al sistema nervioso central, pudiendo provocar coma, convulsiones e incluso la muerte. Los niños que sobreviven a una intoxicación grave pueden padecer diversas secuelas, como retraso mental o trastornos del comportamiento. Se ha comprobado además que en niveles de exposición más débiles sin síntomas evidentes, antes considerados exentos de riesgo, el plomo puede provocar alteraciones muy diversas en varios sistemas del organismo humano. En los niños afecta, en particular, al desarrollo del cerebro, lo que a su vez entraña una reducción del cociente intelectual, cambios de comportamiento –por ejemplo, disminución de la capacidad de concentración y aumento de las conductas antisociales– y un menor rendimiento escolar. La exposición al plomo también puede causar anemia, hipertensión, disfunción renal, inmunotoxicidad y toxicidad reproductiva. Se cree que los efectos neurológicos y conductuales asociados al plomo son irreversibles.
No existe un nivel de concentración de plomo en sangre que pueda considerase exento de riesgo. Sí se ha confirmado, en cambio, que cuanto mayor es el nivel de exposición a este metal, más aumentan la diversidad y la gravedad de los síntomas y efectos a él asociados. Incluso las concentraciones en sangre que no superan los 5 µg/dl –nivel hasta hace poco considerado seguro– pueden entrañar una disminución de la inteligencia del niño, así como problemas de comportamiento y dificultades de aprendizaje.
Un hecho alentador es que la supresión paulatina de la gasolina con plomo en la mayoría de los países ha contribuido a reducir considerablemente su concentración sanguínea en la población. Hoy por hoy, su utilización solo sigue estando permitida en tres países1.
Carga de morbilidad debida a la exposición al plomo
El Instituto de Sanimetría y Evaluación Sanitaria ha estimado que en 2013 la exposición al plomo causó 853 000 muertes debido a sus efectos a largo plazo en la salud, y que la mayor carga correspondió a los países de ingresos bajos y medianos. El Instituto estimó asimismo que la exposición al plomo fue responsable del 9,3% de la carga mundial de discapacidad intelectual idiopática, del 4% de la carga mundial de cardiopatía isquémica, y del 6,6% de la carga mundial de accidentes cerebrovasculares2.
Respuesta de la OMS
La OMS ha incluido el plomo dentro de una lista de diez productos químicos causantes de graves problemas de salud pública que exigen la intervención de los Estados Miembros para proteger la salud de los trabajadores, los niños y las mujeres en edad fecunda.
La OMS ha publicado en su sitio web información sobre el plomo, como información para los responsables de la formulación de políticas, recomendaciones técnicas y material de promoción.
La Organización está elaborando una serie de directrices para la prevención y el tratamiento de la intoxicación por plomo; su finalidad es ofrecer a los responsables de la formulación de políticas, las autoridades de salud pública y los profesionales sanitarios una orientación de base científica sobre las medidas que se pueden adoptar para proteger la salud de la población, tanto infantil como adulta, frente a la exposición al plomo.
Teniendo en cuenta todas esas consideraciones de la Organización Mundial de Salud y el Instituto de Sanimetría y Evaluación Sanitaria, la CRA, en ejercicio de su autoridad, impuso medida preventiva de suspensión de actividades, mientras se hacen las investigaciones administrativas correspondientes. El operativo no dejó capturas debido a que en el momento del mismo no se encontraban personas en el sitio, aunque sí evidencias de los procesos de fundición.
El decreto 1076 de 2015, define los residuos peligrosos como desechos que por sus características corrosivas, explosivas, toxicas, inflamables, infecciosas o reactivas, pueden causar riesgos, daños o efectos no deseados directos e indirectos a la salud humana y al ambiente. Así mismo, se considerará residuos peligrosos, los empaques, envases y embalajes que estuvieron en contacto con ellos.
La misma norma cita las competencias de la Corporaciones para otorgar o negar licencias ambientales para proyectos o actividades que se ejerzan en su jurisdicción, en este caso para la construcción y operación de instalaciones cuyo objeto sea el almacenamiento, aprovechamiento, recuperación y/o disposición final de residuos peligrosos.
La Corporación reitera que tras ordenar el cierre total de 5 fundidoras de plomo que funcionaban sin ningún tipo de licencia ambiental en el municipio de Malambo, desde el año 2015, se encuentran suspendidos todos los permisos para la realización de este tipo de actividades.











