El futbolista argentino fungió de jugador y técnico para ser uno de los gestores del primer título de Junior.(Serie: Héroes del primer título de Junior)
Por: Francisco Figueroa Turcios
Juan Ramón Verón, hace parte de la galería de iconos de la historia del Junior. Su nombre quedó ligado para siempre a la historia de Junior, no sólo por la excelente campaña que como jugador realizó en el cuadro Tiburón, sino por conducir también en condición de director técnico a la conquista del primer título a la institución barranquillera en el año 1977.
Juan Ramón Verón llegó a Junior para la temporada 1976 en un momento en que el club atravesaba un momento difícil, debido al ambiente hostil que un reducido sector de la radio, encabezado por Édgar Perea, había creado en Barranquilla a la gestión que comenzaba en firme el técnico José ‘Puchero’ Varacka.
‘La Bruja’ Verón arriba a Junior después de una larga trayectoria acumulada en aquel legendario Estudiantes de la Plata, club de provincia que sorprendió al mundo futbolístico de la mano de Oswaldo Juan Zubeldía y de jugadores como Carlos Salvador Bilardo, Eduardo Lujan Manera, Juan Ramón Verón, Alberto Poletti, Carlos Pachamé y Raúl Madero, entre otros. Ese equipo alcanzó tres veces el título de la Copa Libertadores y un campeonato mundial de clubes.
«Jugaba la parte final del torneo argentino con Estudiantes. Mi compañero de equipo, Alberto Poletti, amigo de Fuad Char, me dijo que si quería venir a jugar al Junior, mi idea era salir de Argentina y no lo dudé nunca en venirme a Barranquilla», reseña ‘La Bruja’ Verón sobre su llegada al Junior.
‘La Bruja’, como era apodado el futbolista argentino, debido a su prominente nariz, se caracterizó por ser un líder en la cancha. Alrededor de él giraba el juego del Junior y construyó una exitosa llave con Alfredo Arango, vital para obtener el título en el año 1.977.
«El debut de Juan Ramón Verón lo hizo el domingo 15 de febrero de 1.976 frente al Cúcuta Deportivo en el estadio Romelio Martínez, partido en el que le fue fracturado el tabique nasal del cual sangró bastante, pero se abstuvo de abandonar el compromiso y al final salió aplaudido por su noble gesto, convirtiéndose en ídolo de la afición que aún hoy rinde tributo», recuerda el periodista Efraín Peñate Rodríguez.
‘La Bruja’ Verón jugó tres temporadas (1976, 1977 y 1979) con el onceno rojiblanco. En 123 partidos marcó 39 goles. Sin duda que en el año 1977 obtuvo su mayor productividad futbolística y goleadora. Marcó 19 goles, constituyéndose en el goleador del Junior.
El amor por el Junior fue a primera vista, reconoce Juan Ramón Verón. «El tener Junior los mismos colores que la camisa de Estudiantes me sentí identificado con el equipo de Barranquilla. Otro factor que influyó para amar al Junior fue el cariño que tuvo la gente conmigo» reconoce hoy uno de los íconos de la historia del Junior.
‘La Bruja’ técnico y jugador campeón

Dulio Miranda, ‘Jopa’ Berdugo, Rafa Reyes, Juan Carlos Delménico, Julio Comesaña, Óscar Bolaño y ‘Orejita’ Núñez. Abajo: Camilo Aguilar, Eduardo Solari, César Lorea, Alfredo Arango y La Bruja Verón.
Juan Ramón Verón era un jugador muy talentoso, de mucho racionamiento intelectual, gracias a la influencia lúcida de su carácter… su serenidad, su actitud reposada, le concedían la tregua necesaria para pensar, para recurrir al auxilio del cerebro…Estas características fueron fundamentales para ejercer en el Junior las funciones simultáneas de jugador y director técnico.
Detrás de la consecución del primer título del Junior, todavía la afición recuerda el pasaje donde fue protagonista el técnico José Varacka.
Fuad Char recuerda el pasaje de José Varacka: “lo que sucedió es que en septiembre Varacka quería definir el contrato para el año siguiente. Yo le dije que esperara que terminara el campeonato. Me dijo que él tenía otra oferta y que sino lo definían él se iba. No lo definimos y Varacka se fue”.
«Fuad Char se acercó a mí antes de comenzar el entrenamiento y me dijo que Varacka no regresaría más por diferencias de prolongar el contrato. ‘Usted es capaz de asumir la dirección técnica y continuar la función de jugador -me dijo-, porque sino entonces tengo que traer a otro técnico y no es prudente’. No lo dudé y acepté el reto», recuerda Juan Ramón Verón.













