El gremio de taxistas protesta por la grabación de un comercial de Uber donde participa el exfutbolista.
Por: Gersón De Jesús Brugés
Por redes sociales comenzó a circular el nuevo comercial de la marca de trasporte Uber donde el deportista es la imagen oficial que promociona la nueva forma de pago en efectivo que tienen los usuarios a la hora de utilizar este servicio a través de su plataforma.
El comercial fue publicado el 23 de octubre en la cuenta de la empresa Uber en Youtube, el video muestra al deportista salir de su casa sin efectivo y se percata de un letrero promocional donde avisa que los usuarios pueden pagar el servicio en efectivo y decide salir a las calles a jugar fútbol pidiendo monedas a los ciudadanos. Al final invita a los nuevos usuarios a introducir un código con su nombre para obtener un bono de descuento.
Hugo Ospina es el vocero líder del gremio de taxistas de la ciudad de Bogotá. Al líder de los amarillos no le gustó la participación de esta figura pública apoyando a la marca de Uber, ya que según él «está participando en la violación de las normas de transporte. Voy a poner una queja ante la Superintendencia de Industria y Comercio para que investigue la conducta del ciudadano Carlos Alberto Valderrama, toda vez que en Colombia, cualquier ciudadano que viole o facilite la violación de las normas del transporte incurre en una sanción de uno a 700 salarios mínimos legales vigentes”.
Sin embargo, Ospina, para agravar la situación, aseguró que le enviaría por lo menos unos 2 mil carros al ‘Pibe’ en su casa de Santa Marta para que le piten a modo de protesta “que se hacen cuando una persona es rebelde y desconoce la ley”, añadió. Hasta el momento el exjugador no se ha mencionado respecto a la polémica que está tomando fuerza con el pasar de las horas en las redes sociales. Pero desde ya los samarios se preguntan a quién le pedirán entonces transporte cuando Ospina mande todos los taxis para la casa del Pibe. O peor, la comunidad se pregunta porqué Ospina hace tanta alharaca cuando le mueven la mesa al poderoso negocio de su gremio, y en cambio no hace nada cuando son los taxistas quienes se quejan de la mala situación laboral que viven, con onerosas tarifas diarias y sin ninguna protección.
Uber entendió una esencia del negocio que los taxistas aún ignoran: el servicio no está en el carro, sino en la calidad de la atención. El día que los taxistas se den cuenta de esto, se cambiará el orden del negocio y los taxistas pasarán a la cabeza de la pirámide, dejarán de ser la base laboral que es explotada por mezquinos propietarios de miles de carros.
Solo una pregunta para el final: ¿Porqué hay senadores y concejales que pelean por el gremio como si cogieran taxi todos los días? ¿No será que el negocio tiene mucho que ver con ellos? Muy fácil es hacer negocio con la fuerza laboral de los oprimidos.











