El exjefe de inteligencia Pedro Luis Martin Olivares y el exjefe antidrogas Jesús Itriago, son encausados en una Corte norteamericana.
Por Chachareros, lapatilla.com y The Wall Street
Las denuncias de varios medios de oposición venezolanos no son del todo descabelladas, aunque Diosdado Cabello, presidente de la Asamblea Nacional (el Congrso venezolano), el segundo hombre más fuerte del vecino país, insista en ridiculizar a los periodistas que divulgan noticias en su contra.

Diosdado Cabello, presidente de la Asamblea Nacional (el Congreso venezolano), durante su programa televisivo exhibió el garrote con nudos con el cual dice que va a acabar con lapatilla.com
Hace algunos meses sucedió un oscuro incidente que trató de ser sepultado por el presidente Nicolás Maduro arremetiendo contra todo colombiano residente en su país. Alegaba, en una acusación traída de los cabellos, que todo el problema de la matazón y de los escándalos por drogas era originado por los narcotraficantes y paramilitares colombianos.
La pregunta que saltaba a la vista era: Si el gobierno venezolano está tan seguro de ello ¿por qué no captura y deporta a esos narcotraficantes y paramilitares? Y si son tan peligrosos o problemáticos ¿por qué no les dan de baja haciendo uso del derecho que tiene todo Estado soberano de garantizar, ante todo, la seguridad y la tranquilidad de sus conciudadanos?
Lo que enardeció al gobierno de Maduro y Diosdado Cabello fue el torpe manejo que la Guardia Civil Nacional dio al descubrimiento de un cargamento de tres toneladas de cocaína que una patrulla del Ejército Nacional encontró en un vehículo de la Guardia Civil. Los cuatro ocupantes del vehículo de la droga se identificaron como miembros de la Guardia Civil.
Entre ellos un alto oficial, quien pidió, como única condición para permitir la requisa del carro, la presencia de un miembro del más alto rango de la Guardia Civil y un representante de la Procuraduría. El comandante de la Patrulla del Ejército llamó a sus superiores, quienes autorizaron la presencia requerida por el oficial de la Guardia Civil que llevaba la coca. Ante la presencia de dichos testigos se hizo el cateo y se pesó el cargamento, tres mil kilos de cocaína de alta pureza. Los testigos pidieron custodiar el decomiso, pero el oficial del Ejército, quien era acompañado por un suboficial y cinco soldados, se opuso y se lo llevó a Caracas en donde lo puso en manos de un fiscal del Ejército Nacional, lo que generó un escándalo nacional, porque la noticia se filtró.
Los mataron a todos
Tres días después los miembros de la patrulla del Ejército Nacional venezolano (el oficial, el suboficial y los cinco soldados) fueron emboscados cuando hacía un recorrido de rutina por la plazoleta de una parroquia en un barrio subnormal de Petare, en Caracas. Todos murieron.
De inmediato Maduro, Diosdado y el gobierno en coro pusieron el grito en el cielo acusando “a los capos del narcotráfico colombiano, a los jefes del paramilitarismo, que nos tienen invadidos y los vamos a sacar a todos, aunque se escondan debajo de la tierra como ratones”, según tronó Maduro.
Fue cuando ordenó el cierre de las fronteras, deportó, expulsó o extraditó a cuanto colombiano encontraban a su paso los matones de la Guardia Civil. Ordenó la movilización del Ejército con su aparatosa máquina de guerra a todas las fronteras denominadas “calientes” (las que tienen mayor cercanía entre sí, y por lo tanto viven el frenesí de un intercambio comercial intenso, como lo es en Cúcuta, Paraguachón y Arauca).
Colocaron soldados y tanques de guerra en las llamadas zonas de ‘trochas’ por donde circula el contrabando de combustible venezolano hacia Colombia.
Lo insólito de todo ese despliegue es que dos de los más tenebrosos capos del narcotráfico colombiano, Víctor Ramón Navarro alias ‘Mecateo’ y Martín Farfán alias ‘Pijarbey’ mantenían su tráfico de drogas desde Colombia hacia Venezuela. Lo que hacían era simplemente procesar su mercancía y entregarla a la Guardia Civil venezolana para que la enviara al exterior vía Méjico o cualquier otro país de Centroamérica.
Todo marchaba viento en popa, felices de la vida tanto los narcos colombianos como los jefes de la Guardia Civil al más alto nivel, hasta cuando Colombia logró dar de baja primero a Pijarbey el domingo, y luego a Megateo el viernes. Eran los más poderosos capos del narcotráfico colombiano del momento, por quienes se ofrecía una recompensa de cinco millones de dólares por información certera que condujera a su captura o muerte. Así ocurrió. Y se le acabó la principal fuente de suministro de coca a la corrupta Guardia Civil venezolana.
Lo que dice el portal patilla.com
El portal www.la patilla.com trae una traducción al español de la noticia sobre cargos por tráfico de drogas a dos ex-altos funcionarios policiales venezolanos en una corte del sur de la Florida. He aquí lo que trae el mencionado sitio:
Octubre 3, 2015 9:00 am .
Publicado en: Destacados, Internacionales, Patillazos
El diario estadounidenese The Wall Street Journal publica en su edición de hoy que la Corte del Distrito Sur de La Florida, en EE.UU. ha ordenado que se revele la acusación formal por tráfico de cocaína a Estados Unidos a los ex funcionarios policiales venezolanos Pedro Luis Martín y Jesús Alfredo Itriago, quienes fueron altos oficiales antidrogas de la policía venezolana.
Por José de Córdoba | The Wall Streer Journal. Traducción libre del inglés por lapatilla.com
Jueces estadounidenses calladamente ordenaron revelar las acusaciones a dos ex altos funcionarios policiales venezolanos por tráfico de drogas a finales del mes pasado, una acción que pudiera alimentar aún más las tensiones entre Washington y el gobierno del asediado presidente de Venezuela, Nicolás Maduro.
Jueces del Distrito Sur de la Florida revelaron las acusaciones contra Pedro Luís Martín, un exjefe de inteligencia financiera de la policía secreta de Venezuela, y Jesús Alfredo Itriago, un exfuncionario antinarcóticos de la policía de investigación de Venezuela.
Funcionarios policiales de EEUU consideran que Pedro Luis Martín es un actor importante en la floreciente industria del narcotráfico en Venezuela. Funcionarios estadounidenses creen que es un enlace clave entre los narcotraficantes y altos funcionarios militares de Venezuela, de los servicios de seguridad y del gobierno que protegen el comercio ilegal de drogas.
Principal gestor
Personas familiarizadas con el caso dijeron que funcionarios estadounidenses consideran que el señor Martín es el principal gestor financiero en el lavado de los ingresos por narcotráfico de los altos funcionarios venezolanos.
“Pedro Luís Martín es una pieza enorme“, dijo Joaquín Pérez, un abogado penalista con sede en Miami que ha defendido a muchos narcotraficantes venezolanos y colombianos. “Él es el poder detrás del trono, el que mueve las piezas.”
De acuerdo con documentos de la corte, el señor Martín fue acusado en abril de este año. Personas familiarizadas con el caso dicen que se ha estado moviendo entre Venezuela, Panamá y España, donde recientemente eludió su captura. El señor Itriago, quien fue acusado en diciembre de 2013, se cree que vive en Venezuela.
Las acusaciones contra el señor Martín y el señor Itriago ofrecen pocos detalles de sus presuntos crímenes. Los dos hombres están acusados de tráfico de una “sustancia controlada“, que las autoridades dicen que es cocaína. El paradero de los dos hombres es desconocido y que no pudieron ser contactados para que dieran sus comentarios.
Las acusaciones se revelaron sin estridencias, lo que sugiere que el gobierno norteamericano no quiere llamar la atención sobre el floreciente comercio de drogas de Venezuela en el período previo a las cruciales elecciones legislativas del país en diciembre. El presidente Maduro ha dicho en repetidas ocasiones que las acusaciones por tráfico de drogas a funcionarios venezolanos son intentos de los EE.UU. para desestabilizar su gobierno.
Las investigaciones de Estados Unidos son una respuesta a la explosión en el tráfico de cocaína colombiana a través de su vecino, Venezuela. Aunque Venezuela no produce la hoja de coca con la que se hace la cocaína, los funcionarios estadounidenses creen que unas 131 toneladas de cocaína se trasladaron a través de Venezuela en 2013, aproximadamente la mitad de la producción anual estimada de Colombia en ese año, el último del que hay datos disponibles.
Funcionarios estadounidenses creen que muchos oficiales de alto rango de las Fuerzas Armadas, de la policía y del gobierno de Venezuela controlan el comercio multimillonario. Afirman que algunos participan directamente en el comercio, mientras que otros cobran dinero a los traficantes colombianos y venezolanos por protección para mover las drogas a través del país.
En un trabajo de principios de este año, The Wall Street Journal informó que fiscales de Nueva York y Miami, así como una unidad de élite de la DEA en Washington, están trabajando casos por drogas contra importantes funcionarios venezolanos, incluyendo a Diosdado Cabello, el presidente de la Asamblea Nacional de Venezuela, quien es ampliamente considerado como el segundo hombre más poderoso del país.
En ese momento, el señor Cabello negó cualquier implicación con el tráfico de drogas.
Una serie de altos funcionarios venezolanos, entre ellos el general Hugo Carvajal, ex jefe de la inteligencia militar, y el general Henry Rangel Silva, un ex ministro de Defensa, han sido colocados en la lista de los capos de la droga del Tesoro de Estados Unidos. Tanto el general Carvajal como el general Rangel Silva han negado cualquier implicación con drogas.
La Patilla está a la disposición de los nombrados en este reportaje de The Wall Sreet Journal para que hagan los comentarios y precisiones que consideren pertinentes.
La Patilla obtuvo los documentos, ahora públicos, de la orden de la Corte del Distrito Sur de La Florida de revelar las acusaciones a los señores Pedro Luis Martín y Jesús Alfredo Itriago, así como de las acusaciones por tráfico de drogas:












