Por Óscar Tobón
Jugaron un fútbol efectivo y demostraron una vez más que quienes se enfundan esa camiseta amarilla son once guerreros, que tras el traspiés anterior salieron a la cancha a irrespetar y a vencer sus propios miedos ante los pentacampeones del mundo.
Demostraron así todo su potencial futbolístico y él porque son considerados por muchos especialistas en la materia como la mejor selección cafetera de toda la historia.
En una noche de ensueño y en una cancha donde la Selección le ha ido muy bien en los dos últimos partidos, se demostró que Colombia tiene técnico y un grupo de jugadores grandiosos, pues si se hace una evaluación del colectivo colombiano todas las líneas funcionaron, con un excelente sistema de juego donde imperó la solidaridad del equipo para conseguir la victoria.
Ya durante el desarrollo del juego hay que destacar dos líneas del sistema: la defensa, que en su conjunto dio seguridad y le regaló al partido el anotador del gol; y la zona de volantes, que comandada por el mejor jugador del match, Carlos Sánchez, hicieron ver la encopetada verde amarella como un equipo terrenal.
Y como dato anecdótico de esta brillante historia, la hinchada pudo gritar que este sí fue gol de Murillo y estallar de júbilo en las diferentes poblaciones de Colombia. Brasil, nos las debías.
]]>











