La cementera Argos construye esta vital ruta que comunica al corregimiento de El Salado con el Carmen de Bolívar, con una inversión de $ 7.120 millones.
Por Francisco Figueroa Turcios
Los 14 kilómetros de vía beneficiaran a cerca de 1.500 habitantes del corregimiento El Salado y sus veredas: El Bálsamo, La Emperatriz, Villa Amalia, El Espiritano, El Danubio y Santa Clara, están casi listos. Solo faltan 4 kilómetros para hacer la feliz inauguración, con la participación de la comunidad que tanto la esperaba.
El 9 de octubre de 2014, José Alberto Vélez, presidente del Grupo Argos y el presidente de la República Juan Manuel Santos, observaron los primeros 100 metros de este proyecto que tiene un alto impacto social. Ese día, en la entrada de El Salado, colocaron un pasacalle que decía: «Así quedará la vía El Salado-Carmen de Bolívar». La obra es realizada por Argos.

Antes
Sin duda que había escepticismo sobre el anuncio de la construcción de esta vía, porque no era la primera vez que con «bombos y platillos» se les prometía esta obra y al final quedaba en simples promesas. Pasaron los meses y no había presencia de maquinaria por lo que el pesimismo embargaba a los líderes Lucho Torres y Orlando Arrieta.
Lucho Torres, quien lideró el retorno a El Salado en el año 2001, pensó que se iba a morir y no vería cumplido el sueño de ver pavimentados los 14 kilómetros de vía que comunican al corregimiento con su cabecera municipal, el Carmen de Bolívar; mientras que Orlando Arrieta quien vive en la primera casa de la entrada, estaba resignado a continuar utilizando su burro ‘Palomo’ para poder movilizarse en invierno y en verano. Más en temporada de lluvias, cuando la carretera se convertía en un fangal intransitable.
Sueño hecho realidad
El lunes 2 de marzo de 2015, a las cinco de la mañana, cuando los pocos gallos que hay en el corregimiento de El Salado (casi todos se los han comido a falta de otros alimentos), comenzaron a cantar, Orlando Arrieta escuchó el ruido de vehículos y lo primero que se le vino a la mente fue la arremetida nuevamente de los paramilitares, por lo que sigilosamente se asomó por la rendija de la puerta para percatarse de lo que ocurría. !Cuál sería su sorpresa! Ante sus ojos vería era el contingente de Cementos Argos que llegaba a iniciar los trabajos de la carretera.

Argos cumplió con la construcción de la vía a El Salado
Tal fue la alegría de Orlando, que abrió la puerta y salió corriendo a avisarle a los vecinos que había llegado la maquinaria con que construirían los 14 kilómetros de vías y por fin se les acabaría el calvario de tener un carreteable en mal estado.
«Esta vía se convierte en un impulso para dinamizar y fortalecer nuestros proyectos productivos. En hora buena Argos realiza esta obra para el mejoramiento de la calidad de vida de todos los habitantes de El Salado, quienes fuimos desplazados por los paramilitares, hecho que afectó nuestro tejido social y económico», señaló Lucho Torres.
Para David Montes, propietario de la tienda «Doña Tere», la construcción de los 14 kilómetros de vía sin dudas que es un gran alivio en materia de tiempo y costo del transporte.
«En invierno valía más el transporte que la carga. Muchas veces los alimentos se dañaban en la vía, por lo difícil que era llegar. Los carros quedaban atascados», recuerda David Montes.
«Yo confiaba en la seriedad de la empresa Argos, pero reconozco que cuando pasaban los días y no veía movimiento de maquinaria pensaba que nos habían vuelto a engañar, pero gracias a Dios el sueño es una realidad de ver culminados los primeros 10 kilómetros de la carretera El Salado y El Carmen de Bolívar», confiesa Orlando Arrieta.
La triste historia de El Salado
Como se recuerda el 18 de febrero de 2000 cerca de 450 paramilitares, a órdenes de Rodrigo Mercado Pelufo, alias “Cadena”, jefe del Bloque Héroes de los Montes de María, que a su vez estaba bajo el mando de Carlos Castaño, máximo comandante de las AUC, y respaldados por Salvatore Mancuso, jefe del Bloque Catatumbo, incursionaron en el corregimiento de El Salado, en jurisdicción del Carmen de Bolívar, ubicado hacia el sureste a una distancia de 18 kilómetros del casco urbano, con el objetivo de asesinar a todas las personas que consideraban aliadas de la guerrilla.

El Salao (hoy)
En su incursión, los paramilitares desmembraban y torturaban a los pobladores con motosierras, destornilladores, piedras y maderos, mientras bebían licor saqueado de las tiendas. Violaban mujeresy niñas jugaban fútbol con las cabezas de los decapitados, ahorcaban jóvenes, apaleaban ancianos y mujeres embarazadas mientras escuchaban música vallenata de Diomedes Díaz a alto volumen.
La Fiscalía consideró que ha sido la matanza más grande de los paramilitares en toda su historia. Además, destrozaron las casas y cerca de 4.000 personas tuvieron que abandonar el corregimiento, convirtiéndolo en un pueblo fantasma.
Hoy El Salado comienza a ver la luz para dinamizar su economía y mejorar la calidad de vida con la construcción de los 14 kilómetros que le hacían falta a la vía. Ya solo faltan 4 kilómetros. Casi no es nada. El pueblo está feliz, y agradecidos con Argos, que les ha devuelto a la civilización a través de una vía pavimentada en perfectas condiciones.