Óscar Borrás, quien encarnaba en carnavales el personaje de la ‘Fundillo Loco’ e inmortalizó el disfraz del ‘Tiburón’ como mascota del Junior, padece úlcera neuropática desde hace más de un año, y en su condición de paciente diabético e hipertenso los riesgos son superiores, por lo que el médico Jorge Alvarado Atencio le advirtió que, de no ser tratada su enfermedad con rigurosa disciplina, podría llevarlo a amputarle las piernas.
En el mes de abril de 2014, Óscar descubrió la aparición de un callo en el pié derecho y al principio no le prestó mucha atención, pero a medida que le fue creciendo le comentó a su esposa, Mary de Borrás. El detonante fue cuando se le abrió y se le infectó, por lo que acudieron a buscar la atención médica en la Nueva EPS. El dictamen: úlcera neuropática plantar. Mary recuerda que “en la pierna izquierda también le salió un callo, pero gracias a Dios desapareció rápidamente», dice Mary.
Un verdadero drama para el ‘Tiburón’
Las cuatro últimas semanas han sido críticas para Óscar ‘Tiburón’ Borrás: primero lo internaron en la clínica Mediesp donde permaneció 10 días, y ante la poca evolución de la enfermedad su familia decidió trasladarlo a la Clínica de la Costa, donde luego de estar internado 11 días la junta médica determinó que había que amputarle las piernas. Para él fue un golpe letal.
«El médico, sin ninguna preparación de un psicólogo, de sopetón le dijo a Óscar, ‘tenemos que amputarle las dos piernas’. Él no atinó a decir una sola palabra. Minutos después que se fue el médico le dijo a su hijos Carlos y Mary: ‘yo no me voy a dejar amputar las piernas. Hagan hasta lo imposible para que eso no ocurra'», relata Mary de Borrás la esposa de Oscar.

El médico argentino Axel Toscano, Carlos Borrás y Óscar Borrás, el paciente que aspira a salvar sus piernas.
De inmediato Mary Borrás, su hija, tomó una decisión de cambiarlo de centro hospitalario para buscar otro concepto médico, por lo que la noche de este martes fue trasladado a la Clínica General del Norte, donde procedieron a realizarle todos los exámenes para tener su propia evaluación.
«Si a mi me amputan las piernas, me suicido: me lanzo del último piso de la Clínica General del Norte», sentenció Oscar Borrás. Su familia y vecinos hacen cadena de oración para que Dios coloque un ángel en el camino y le haga el milagro de evitar que le amputaran las piernas.
Este miércoles el médico internista vascular, Axel Toscano, de nacionalidad Argentina, revisó las radiografías y evaluó a Óscar Borrás y le dio una una luz de esperanza, por cuanto lo sometería a una intervención quirúrgica para lograr una arteria y proceder a hacerle un bypass que le irradie oxígeno a la sangre para evitar la amputación de las piernas.
Cuando Óscar escuchó el dictamen del médico Toscano, su estado de ánimo cambió automático. Volvió la sonrisa a su rostro, que estaba abotagado de tanto llorar desde el momento en que recibió la notificación que le serían amputadas las piernas.
Congo de Oro luchado
El médico Jorge Alvarado Atencio le había advertido a Óscar Borrás que no participara en el desfile de la Batalla de Flores, edición 2015, por ser un paciente con úlcera neuropática plantar. Pero por su amor al Carnaval hizo caso omiso a la recomendación médica y desfiló en la Batalla de Flores, estrenando un nuevo disfraz: ‘El Bacanolo’, que fue de tal impacto que ganó Congo de Oro. Ahora afronta las consecuencias y vive el drama de estar a las puertas de que le amputen las piernas.

«Quiero morir en mi ley, en el Carnaval o en un partido de Junior», le dice Óscar Borrás a su hijo Carlos.
«Yo muero en mi ley: el Carnaval y el Junior, que son mis dos pasiones. Estoy feliz por haberme ganado el Congo de Oro, que jamás pude obtener con el disfraz de la ‘Fundillo Loco’. Confío en Dios que me dará licencia para continuar participando en el Carnaval y apoyar al Junior», señala Óscar Borrás, quien será sometido a una intervención quirúrgica, clave para determinar si, en definitiva, serán o no serán cortadas sus piernas. Son las mismas piernas que corrieron mil veces en el viejo estadio Romelio Martínez y en el nuevo Metropolitano Roberto Meléndez. Y con el mismo vigor esas piernas que hoy están en peligro recorrieron hasta 5 kilómetros a lo largo de la Batalla de Flores en sus tantas participaciones en el Carnaval de Barranquilla.












