Marcela Carvajalino, vicepresidente de laboratorios Procaps, dice que la empresa tiene las escrituras de la demarcación precisa de su propiedad, que incluye la orilla del arroyo de la 84.
Por Rafael Sarmiento Coley, Director
Marcela Carvajalino es una santandereana que, como todas las mujeres de esa tierra, no le tiene miedo al diablo ni se asusta con los fantasmas. Por eso “cuando yo hablo de que Procaps es una empresa seria, que no es capaz de cogerse un centímetro de terreno de manera ilegal, es porque así es”, afirma, sosteniendo una mirada rabiosa con unos ojos redondos y azul cielo.
Es la vicepresidente de Asuntos Corporativos de la importante empresa farmacéutica de los empresarios Minski. Es un laboratorio que, en 37 años, se ha convertido en un competidor fuerte, de los hasta hace poco dominantes fabricantes de medicamentos radicados en Cali, Bogotá y Medellín, sobre todo que en estas tres últimas ciudades predominan laboratorios de productos de aseso y belleza como P y G, Mexana y otros similares (hay que recordar que casi todos esos laboratorios nacieron o vinieron a Colombia teniendo como base Barranquilla. Mexana era de la familia Balaguer y compañía). Después la mayoría de esos laboratorios fueron comprados en remate por el esposo de la entonces Senadora Claudia Blun de Barbieri, quienes debido a las condiciones de inseguridad en Cali vendieron todo y se fueron a disfrutar su vejez en Italia con su jurgo de plata.
En 37 años Procaps ha crecido mucho y da empleo directo a 1.500 personas e indirecto a unas 8.000, que trabajan independiente o por comisiones como mercaderistas en supermercados y supertiendas y hasta en grandes tiendas y panaderías de mucho movimiento en ventas.
En esta discusión de la propiedad de un pedazo de la calle 84, Carvajalino afirma que “no estoy buscando culpables. Esta es una zona industrial. Todos tenemos que poner. Todos los actores deben sentarse a dialogar”.
Opina que lo que se requiere es que “también la comunidad y los entes administrativos reflexionen. Es muy sencillo, cuando hay un proyecto de esta envergadura que se sienten todos los actores, se enteren de qué se trata y qué se requiere. Esa ha sido y será siempre la posición de Procaps. Una visión de ciudad que nos integre y que los proyectos se hagan con todos de acuerdo, y seguramente todos vamos a tener que poner. Es el momento en que la autoridad entiende que la ciudad somos todos”.
Como buena santandereana se embejuca cuando se le toca el tema de si están dispuestos a devolver la calle. Entonces los ojos azules se abren como si de repente se fueran a salir de su órbita. “Lo que sí nos interesa, y en eso quiero ser enfática, porque no creo que es justo con nuestra organización que todavía se mantengan posiciones y suposiciones que nuestras actuaciones en algo han sido ilegales, porque tengamos un predio que no tiene las dimensiones que corresponden, porque hayamos construido por fuera de las dimensiones que la ley nos impone, o, peor aún, que hayamos hecho actuaciones que perjudiquen a la comunidad. Ninguna de las anteriores. Esta compañía ha actuado siempre en la legalidad y todas sus actuaciones están sustentadas en la legalidad. Jamás nos hemos robado un metro, medio metro, ni un centímetro”.
Con un cartapacio de papeles encuadernados, como tinterillo de pueblo, muestra escrituras, cartas, pero cuando se le pide fotocopia de una carta de la Curaduría dice que ni de vainas. “Todas nuestras construcciones han sido autorizadas por la Curaduría. Entonces, si nosotros hemos sido autorizados por la Curaduría, nadie puede decir que nos hemos robado un centímetro”.
Lo que también recordó, y con sobrada razón, es que siendo todo esto un área industrial, por lo tanto la gente tiene que reflexionar. No buscando culpables. Sino que haga una reflexión sobre qué tanta buena o mala voluntad hay de quienes realizan una actividad industrial como Procaps. “Nosotros estamos aquí porque era, y es, un predio de uso industrial, que tiene sus dimensiones, sus características de industria. Todas nuestras construcciones han sido autorizadas por la Curaduría; entonces la pregunta es, si usted tiene construcciones autorizadas por la Curaduría, nadie puede decir que nuestros predios están en áreas de uso público. Y la Curaduría no solamente autoriza en papel: verifica las construcciones para las cuales uno ha pedido autorización. Entonces vemos ahí una contradicción, que desafortunadamente la gente habla y dice ‘es que Procaps construyó fuera de la líneas de propiedad y están en espacio público. Se robó un pedazo de la calle’. Muy poca gente se ha sentado a hacer el mapeo para que comprendan que la empresa está, de manera estricta, dentro de sus líneas de propiedad. Lo que ha sucedido es que no se ha informado, de manera clara, sobre esta situación”, categoriza Marcela Carvajalino.
Procaps comenzó en ese sector hace 37 años. Aquí había una industria de confecciones. Todo esto es un sector industrial, esto también es un elemento sobre el cual hay que reflexionar. Esto es un sector netamente industrial y esto también es un tema. En verdad así es. No hay discusión. La discusión está pegada con bóxer es en la continuación de la calle 84.
Hechos que los han sorprendido
Asegura que “a través de nuestras propiedades privada y propiedad pública tienen sus delimitaciones. Una solución vial como la rotonda que se ha proyectado nos ayuda a todos. Pero hay que hacer las cosas en consenso. Para lo cual creo que el Distrito tiene varias opciones, distintos diseños sobre dicha glorieta”.
Realmente ella entendería que una solución vial nos ayudaría a todos. Por eso “quiero reiterar que la posición de la compañía siempre ha sido de puertas abiertas. Nosotros jamás ni ahora hemos recibido ninguna propuesta. Lo que me imagino es que también el Distrito está esperando una decisión judicial final para actuar. En ese momento quizás nos inviten a sentarnos a conciliar. No sabemos si es cediendo un pedazo de tierra. No sabemos, porque esa posibilidad todavía no la hemos planteado. No hemos recibido nada al respecto. Pero la posición de la compañía siempre es de puertas abiertas”.















