Por: Francisco Figueroa Turcios
Sebastián Viera tiene ahora una pregunta que no admite evasivas: ¿quién debe ser el centrodelantero titular de Junior?
Guillermo Paiva, Teófilo Gutiérrez o Francisco Fydriszewski. Tres nombres, tres estilos, tres historias diferentes y una misma necesidad: el gol que le permita a Junior dejar de perseguir la primera victoria del semestre. La decisión no es menor.
Sebastián Viera necesita encontrar rápidamente la fórmula para que un equipo que produce fútbol por momentos pueda traducir ese esfuerzo en victorias. Y en esa búsqueda, la camiseta número nueve se ha convertido en una especie de silla musical: tres delanteros, pero solo uno puede comenzar el partido.

Foto: Teofilo Gutiérrez
Guillermo Paiva llega con un argumento que nadie puede desconocer: ya marcó dos goles en este semestre. El primero apareció el sábado 25 de julio, frente al Deportes Tolima, en el estadio Manuel Murillo Toro, aunque aquella anotación no evitó la derrota rojiblanca 2-1.
El segundo llegó el 23 de agosto, ante Once Caldas, en el Romelio Martínez, en un partido que terminó 1-1. Son apenas dos goles, pero en medio de la sequía ofensiva de Junior adquieren un valor especial. Paiva, por lo menos, ya encontró dos veces el camino hacia la red.
Y entonces aparece Teófilo. El viejo conocido, el futbolista que no necesita demasiados minutos para dejar una huella, volvió a recordar que su fútbol todavía tiene capítulos por escribir. Solo necesitó 45 minutos ante Jaguares para marcar un gol, en el empate 3-3 del sábado 5 de septiembre, el día en que Viera se estrenó como entrenador de Junior.
Teófilo no necesitó un partido completo para poner su nombre sobre la mesa. Bastó un tiempo. Bastó su olfato. Bastó esa capacidad que lo ha acompañado durante toda su carrera para convertir una oportunidad en una amenaza permanente.

Y eso, para un técnico que busca desesperadamente una victoria, pesa. Después está el Polaco.
Francisco Fydriszewski llegó a Junior con la etiqueta de delantero de área, con la misión de convertirse en una alternativa goleadora y acompañar a Paiva en la responsabilidad de marcar. Pero hasta ahora la pelota no ha querido entrar.
Cuatro partidos y cero goles. El Polaco está divorciado de la red. No es solamente una estadística. En un equipo que necesita resultados, cada partido sin marcar aumenta la presión sobre el delantero. Y la afición, que mide a los nueves fundamentalmente por sus goles, comienza a impacientarse.
La pregunta, entonces, queda servida sobre el escritorio de Sebastián Viera: ¿seguir apostándole al Polaco Fydriszewski, hasta que aparezca el gol, mantener a Paiva porque ya demostró capacidad de definición o entregarle la titularidad a Teófilo después de su aparición goleadora ante Jaguares?

Foto: Francisco Fydriszewski
Sebastián Viera tiene, además, otro elemento para analizar: no se trata simplemente de escoger al delantero que tenga más goles. Se trata de encontrar el delantero que mejor se adapte a lo que Junior necesita hoy.
Guillermo Paiva ofrece presencia física y referencia en el área. Francisco Fydriszewski necesita recuperar confianza y demostrar que aquella fama de goleador que lo precedía antes de llegar a Barranquilla no se quedó en otro vestuario. Y Teófilo ofrece algo diferente: experiencia, pausa, inteligencia para asociarse y ese instinto para aparecer en el lugar donde el delantero debe aparecer.
Pero el fútbol tiene una regla cruel: los delanteros viven de los goles y los técnicos viven de los resultados.
¿Uno o dos delanteros? El nuevo dilema de Sebastián Viera

Foto: Francisco Fydriszewski
Uno o dos delanteros. Esa es ahora la pregunta que ronda la cabeza de Sebastián Viera.
La lesión de Luis Fernando Muriel no solamente le quita a Junior uno de sus principales referentes ofensivos. También obliga al nuevo entrenador a mover las piezas del ataque y a decidir cuál será la fórmula para enfrentar a Alianza en Valledupar.
El interrogante parece sencillo, pero no lo es. ¿Guillermo Paiva y Teófilo Gutiérrez? ¿Guillermo Paiva y Francisco, el Polaco, Fydriszewski? ¿Teófilo y el Polaco? ¿O solamente uno de ellos como referencia ofensiva, acompañado por una línea de volantes con mayor vocación de ataque?
Sebastian Viera tiene sobre la mesa tres delanteros con características diferentes y una ausencia que modifica el libreto. Muriel, lesionado, queda fuera de la ecuación y el técnico deberá decidir si mantiene un esquema con un solo hombre de área o si se atreve a juntar dos delanteros desde el comienzo.
La memoria reciente tampoco ayuda a despejar el panorama. En su debut, frente a Jaguares, Junior marcó tres goles, pero terminó concediendo otros tres. El equipo mostró capacidad ofensiva, aunque volvió a exhibir las grietas defensivas que han acompañado su irregular campaña.
Ahora aparece Alianza. Y aparece también otro interrogante que seguramente Viera tiene dando vueltas en su cabeza: ¿qué Junior quiere ver en Valledupar?
¿Uno más prudente, con un delantero de referencia y mayor presencia en el mediocampo? ¿O uno más agresivo, con dos atacantes que obliguen a Alianza a jugar más cerca de su propia área?
Guillermo Paiva tiene a su favor la movilidad y ya sabe lo que significa marcar en este semestre. Teófilo aporta experiencia, pausa, lectura del juego y esa capacidad para aparecer donde menos se le espera. El Polaco, en cambio, tiene una deuda evidente con el gol y precisamente por eso cada nueva oportunidad parece convertirse en un examen.
Ahí está buena parte del problema. Porque Junior no solamente necesita delanteros. Necesita goles. Y el Polaco Fydriszewski, todavía no ha conseguido convertirse en esa solución goleadora para la que fue contratado. Teófilo, por su parte, ofrece otro tipo de fútbol, mientras Paiva aparece como el atacante que ha tenido mayor continuidad en la búsqueda del gol.

Por eso Sebastián Viera tiene que escoger algo más que dos nombres. Tiene que escoger una idea. Si juega con Paiva y Teófilo, puede apostar por movilidad, experiencia y asociación. Si junta a Paiva con Fydriszewski, apuesta por dos hombres cuya principal misión debería ser atacar el área. Y si se inclina por Teófilo y el Polaco, tendría una combinación de experiencia y presencia física, aunque con el interrogante de quién asumirá realmente la responsabilidad goleadora.
También puede existir una cuarta posibilidad: un solo delantero y más jugadores detrás de él. Pero hay una circunstancia que no puede ignorar Viera. Junior necesita empezar a ganar. El empate 3-3 ante Jaguares dejó dos puntos en el camino y mantuvo al equipo en una situación incómoda en la tabla.
Por eso, en Valledupar, el nuevo entrenador tendrá que decidir entre protegerse o atacar. Entre la cautela y el riesgo. Entre un delantero que aguante la batalla y dos que busquen permanentemente el área.
Y quizá allí esté la verdadera pregunta que acompaña a Viera antes de su visita a Alianza: ¿Quién debe jugar arriba? Pero, sobre todo: ¿Cuántos delanteros necesita Junior para volver a ganar?











