Eduardo Verano de la Rosa, designado gerente general de Sociedad Portuaria Bocas de Ceniza (Spbc), es optimista y tiene todo listo para arrancar.
Por Rafael Sarmiento Coley, Director

Este tajamar izquierdo de peligrosos 100 metros de ancho por donde hoy pasean los niños en este trencito, tendrá 600 metros de ancho, con vías peatonales.
Este proyecto tiene su historia, y bien larga y añeja. Se empezó a hablar de él hace ya cerca de 40 años. En una reunión de ingenieros y arquitectos inquietos que, tras largas horas de labores, se sentaba en el jardín hermoso de la sede de Arquitectura Limitada, una de las firmas que diseñó los más hermosos edificios del norte de ciudad.
Hoy, para saltarnos un poco la historia y después regresar a ella, por fin tiene forma, músculo y gerente de enorme perfil.

Al fondo, la ciénaga de Mallorquín, y aquí en la punta de la foto termina el tajamar oriental. Esa es la zona de ubicación del Superpuertos de Aguas Profundas.
Eduardo Verano de la Rosa. Una selección magnífica. Verano cuando fue subgerente de las desaparecidas empresas públicas municipales (EPM) se preocupó por recuperar el sistema de caños y la flora de todo el sector.
Después en la Subgerencia de la Telefónica, agilizó los contratos para la ampliación de líneas, porque, en esas materias, Barranquilla estaba más atrasada que San Antero.
El reto de hoy
La empresa Sociedad Portuaria Bocas de Ceniza (Spbc) es hoy una realidad, porque según su gerente general Eduardo Verano De Rosa, “todo depende de lo que nosotros vayamos a durar consiguiendo todos los permisos”. Y, precisamente, este viernes 19 habrá una audiencia pública, “en donde nosotros, como empresa, le entregamos todos los diseños del proyecto a Corporación Autónoma del Río Grande de la Magdalena (Cormagdalena)”.
Es bueno recordar que, precisamente en estas últimas semanas, las zonas ribereñas del Magdalena están de fiesta, aunque con un poco de pesimismo, porque Cormagalena firmó el contrato por 600 millones de dólares para la recuperación de su navegabilidad desde Puerto Berrío hasta Bocas de Ceniza. Lo cual va entrelazado de buena manera con el proyecto del Super Puertos de Aguas Profundas en Bocas de Ceniza. Una obra ambiciosa que cubriría inicialmente 900 hectáreas, con la disponibilidad de ampliarse a 1.250 hectáreas, con un canal de 700 metros y un calado de 22 metros. Podría recibir buques hasta de 65 pies de calado, y bien cargados hasta con 14 mil contenedores que cada día son más grandes y pesados. Esto implica que ya un camión solo puede con un contenedor. Lo que significa que por las carreteras colombianas se necesitarían poner a rodar 14 mil camiones para llenar un solo buque en el Super Purto. Que en su primera etapa podrá mantener en sus patios y bodegas 44 millones de tonelada. Y cuando esté concluido del todo, que se espera sea en el año 2030, tendrá capacidad para 80 mil toneladas.
Verano nervioso
En estos días previos a esa audiencia Verano de la Rosa está como esos boxeadores que entrenan día y noche para llevar todo, con la máxima calidad. Está un poco nervioso. ¿Y quién no?. Tanto así que se puso difícil para entregar declaraciones a la prensa, y fotos, menos. A pesar de que tenía miles de imágenes desde todos los ángulos del puerto. Le ordenó a su sparring que apagara el celular, mejor dicho se lo secuestró, para que no transmitiera ni imagen ni información. El sparring es un joven ingeniero de sistemas, diseñador gráfico en sistemas y, empíricamente, también se ha tenido que graduar sobre la marcha de webmaster, nada menos que el responsable del diseño y montaje de una página web. Que ya esas son palabras mayores. Porque tiene que hacer diabluras para que imágenes estáticas se muevan y para que videos con acción, movimiento y parlamento queden a la perfección. Este muchacho, a quien ningún colega suyo envidiaría en estos días, es Rodney Castro. Lo único malo es que en los momentos en que más se necesita, se esconde.
Es apenas justo que cunda el pánico. Este viernes es la presentación de gala. Pero Verano, tan costeño que es, y tanto que defiende las banderas del Caribe, no puede caer en los vicios de los funcionarios cachacos cuando vienen a la Costa y se ponen misteriosos para declarar sobre un tema gordo. Y a poco rato encuentra uno todo en la página de la Presidencia. ¿Cómo queda el funcionario? Ojo Eduardo.
Lo que nació de una discusión
La empresa Arquitectura Limitada era del arquitecto y congresista Emilio Lébolo Castellanos. Lo que significa que ese era un manicomio en donde en una sala gritaban los líderes políticos (los más gritones eran Jorge Iglesias, Iván Romero y Gonzalo Conde Abello), de Acción Liberal Popular (Alpo). En las otras oficinas estaban las mesas y caballetes de diseños y dibujos de los arquitectos, ingenieros y dibujantes. Al otro lado estaba Simancas, el jefe de cartera y quien pagaba a todos los dementes de dicho manicomio, y a la entrada estaba (está) María Cecilia Botero, la recepcionista.
Por esos días el puerto marítimo-fluvial de Barranquilla estaba en su momento más crítico. Los barcos no podían entrar. El calado no permitía el ingreso de buques de mayor peso. El sedimento había acabado con la vía de acceso desde Bocas de Ceniza hasta el Terminal, que hoy se llama Sociedad Portuaria de Barranquilla (SPB), que no es ni sombra de lo que era aquello en los años 70 y 80. Una cueva de Rolando. Desorden y mugre total. Se robaban hasta los trapos sucios con los cuales limpiaban los cables de las grúas. (Claro que también se llevaban los cables y de vaina se salvaban las grúas).
Entonces empezó en Arquitectura Limitada a pensarse en una solución factible para la ciudad. Surgió la idea de un Superpuerto de Aguas Profundas. Los hermanos Edgardo Arzuza( Ingeniero) y Raúl (arquitecto), empezaron a hacer diseños y bocetos en forma frenética. Ubicaban el Superpuerto en la margen oriental, es decir allá donde muere el Parque de Salamanca.
Entonces Lébolo los hacía aterrizar: “ustedes están locos, hacer una vaina en el Departamento del Magdalena que es más fregado para dar permiso en esa isla que es un parque de reserva natural”. Todavía Savervio Minervine no se había metido a la brava a conseguir los permisos para su gigantesco puerto de combustibles (menos mal que no es tan loco como dicen, y en forma muy cuerda nos liberó de un tremendo susto de vivir al lado de una bomba explosiva como un puerto con enormes tanques explosivos, si lo hubieran ubicado de este lado. Pero de todas maneras nos han causado grave perjuicio, porque, como Savervio se impuso con su superpuerto de combustibles a lo mero macho, ahora hay algunos sujetos que supuestamente quedaron con mucha plata o son testaferros y quieren montar puertos en la punta de la isla y organizar dizque Viviendas Ecológicas sin dañar la naturaleza de ese Parque de Reserva. Esa es la explicación del humo y ceniza constante que se chupan los barranquilleros).
“Nosotros estamos bastante adelantados”
Ya después de que Cormagdalena reciba toda la documentación, empezará a prepararse la audiencia pública.
Eduardo Verano sostiene que “nosotros tenemos que hacer todas las explicaciones de rigor de los diseños, los cálculos, el impacto del medio ambiente que ha sido uno de los aspectos que hemos estudiado con el mayor de los rigores. Es decir, de nuestra parte, ya está todo listo, en materia de diseños y estudios”.
Verano de la Rosa considera que los ingenieros y demás profesionales de la Corporación del Río Grande de la Magdalena (Cormagdalena), ya “tendrán el tiempo que consideren conveniencia, para estudiarlo y complementarlo, pienso que lo que se hace es un trabajo muy serio de mucha profundidad y espero que sea autorizado y aprobado por el Gobierno Nacional para de inmediato empezar las obras civiles”.
La brillante idea sin capital
Los hermanos Arzuza brincaban en una sola pata: “nos ganamos el gordo de la lotería”, decían. Lébolo, que estaba teniendo problemas con los ingresos y egresos del Royal Lébolo Hotel, les decía, “muchachos, aterricen, muchachos, que quieren volar a la luna sin cohete. Ustedes lo que se ganaron fue al Gordo Molinares»”.
Lebolo, sabía cuánto había que luchar para financiar y sostener un proyecto de esa magnitud. Por su parte él había decidido vender el hotel para quitarse de encima ese piano. Finalmente vendió el hotel contra la voluntad de su esposa, Cherry King de Lebolo, una hermosa norteamericana (aquí ella se acostumbró a que todo el mundo, hasta su esposo, la llamara ‘La Gringa’), texana para más señas y con unos ojazos azules como el mar. Diseñadora profesional, ella se había encargado de todo el diseño interior del Hotel. Se vendió el Hotel. Los dos hijos mayores se vinieron de Estados Unidos a trabajar en Colombia. Dino formó rápido su empresa en Cartagena y, de paso, se enamoró de una hermosa cartagenera y se casó. Emilio Jr. desempeñó un alto cargo (gerente de Grandes Clientes), en Telecom, y fue, Emilio Lebolo King el que visionó la crisis que se venía en Telecom y la necesidad de venderla y abrirle campo a la competencia para que el minuto pudiera bajar de precio. Como en efecto sucedió. Él manejaba al dedillo esa situación porque lo había conocido de cerca cuando el gobierno norteamericano metió en cintura a las telefónicas en manos de familias hereditarias que tenía un monopolio y fijaban las tarifas a su antojo.
Cuando Lébolo padre le contó a Emilio Jr., a Dino y a Cherry lo del proyecto del superpuerto, gritaron en coro: “¡Esa es una locura! Si no buscan una banca financiera o unos socios con suficiente capital, olvídense de ese sueño”.
Sociedad Portuaria Bocas de Ceniza, el sueño
Después de casi 40 años el sueño ya parece que, por fin, será una realidad. Hace algunos años lograron la vinculación al proyecto de un visionario a quien Barranquilla y la Costa le deben Mucho, Manolo Delgado.
Ya tiene sus ochenta y piquirri de años. Pero es un español fuerte, nacido por los lados del Lago de Covadonga. Aquí fundó una empresa original y de mucha proyección. Aserraderos Covandonga. La misma empresa tenía zonas de la selva chocoana y por los lados de Turbo (Antioquia), la traían en bruto (gruesas vigas) que aquí convertían en listones, tablas, y toda suerte de tamaños y formas de madera. Tenía su propia flota de planchones.
Logró amasar una enorme fortuna. Construyó una hermosa casa de recreación en lo más alto de la Costa Caribe den Atlántico, por los lados de Palmarito.
Le gustó el proyecto y decidió entrar de lleno. Por algún tiempo puso a su hija Roxy del Dago de gerente. Pero, en verdad, según cuentan algunos testigos, las reuniones de junta directiva eran unas grescas tremendas. Entre otras cosas porque la mayoría de los miembros en ese entonces no tenían el nivel ejecutivo, la experiencia y el alto vuelo, pese a los años, de Manolo del Dago, quien, entre otras cosas tiene una vida de película que en la época de la guerra fría y en vísperas de que estallara la revolución cubana, se estrelló en una avioneta con el difunto cantante mexicano Pedro Infante y ambos fueron a parar a la cárcel porque en el aparato estrellado encontraron unas armas, que nadie supo nunca si eran para Batista o para Fidel Castro. Porque se decía, en ese entonces, que Manolo le colaboraba a la CIA. Y se decía también en algunos países del Caribe, que «el español también le ayuda a Fidel». La verdad solo la tiene Manolo Delgado. Sería una lástima descomunal, que se le lleve a la tumba.
Ahora sí hay recursos
El proyecto del puerto arrancó en firme desde cuando, además del viejo zorro de los aires y gran visionario Manolo Delgado, están con toda la voluntad las familias Mattos, con Carlos Mattos Barrero a la cabeza; la familia Gerlein, con Julio Eduardo Gerlein Villa de líder; y el músculo más fuerte, el que representan los hermanos José Manuel y Christian T. Daes Abuchaibe.
En estos momentos, según Verano De la Rosa, “no hay capital extranjero. Hemos contratado una banca de inversión, la de la destacada experta en finanzas la barranquillera Violy McCausland. Ella nos está ayudando a conseguir un socio estratégico extranjero o colombiano. No sabe todavía. Estaremos en estos próximos dos meses en esa búsqueda”.
El Proyecta ya arrancó. Ya no hay marcha atrás. “Mientras tanto, paralelamente, estaremos haciendo las gestiones para entregarle al gobierno nacional todos los estudios y análisis, oceanográficos, ambientales y financieros que hemos venido haciendo con una serie de empresas que hemos conformado para este proyecto”.
Sostiene que las familias vinculadas al proyecto “están muy entusiasmadas. Don Manolo del Dago, impulsor e ideador de todo el proceso de Bocas de Cenizas, un hombre que ha hecho mucho por el río”.
Según Eduardo Verano, lo más importante es que la Ciénaga de Mallorquín tendrá un manejo de impacto ambiental, con el fin de que ese posible impacto ambiental sea minimizado. Y que a la vez se ha un dragado adecuado.
















