Lo encontraron durmiendo entre cartones, en el Centro en Cartagena. Dormía en una de las bancas que están afuera en el edificio de la Alcaldía vieja.
Por Francisco Figueroa Turcios
El drama de Pepe Molina, ahora en la indigencia, es una realidad y, recurriendo a la conocida frase, Dios aprieta pero no ahorca: Cartagena se solidarizó con esta leyenda viviente de la radio, cantante y empresario de boxeo. Además, padece varias enfermedades, entre ellas alzheimer y parkinson.
Al escuchar al periodista Manolo Duque dando en RCN la noticia sobre el drama que vivia José ‘Pepe’ Molina en la ciudad Heroica, el primero que apareció para brindarle todo el apoyo fue su pupilo, el ex-boxeador Rubén «La Cobra» Valdés y su esposa Romelia Pineda.
«Me partió el alma de ver en las condiciones en que encontré a mi amigo Pepe, su rostro parecía uno de esos boxeadores que han recibido una paliza y todos los golpes lo había recibido en el rostro. Es impresionante y deplorable el estado de salud, no es ni sombra del Pepe que siempre conocí, porque él siempre que llegaba a Cartagena se hospedaba en mi casa. Él fue fundamental en mi carrera boxística, llegó la hora de recompensarle todo lo que hizo por mí. Hemos estado a su lado, para brindarle afecto y el apoyo económico que requiera para recuperarlo», con voz entrecortada narró «La Cobra» Valdés al Portal www.lachachara.co
Visita médica
Rafael y Alfonso Molina, hermanos de Pepe, fueron a Cartagena a indagar sobre la suerte de él, pero Romelia Pineda considera que fue una visita de médico y se pudo palpar que no le dan calor de familia, porque cuando llegaron ni siquiera lo saludaron, todo lo contrario a los cartageneros que lo fueron a visitar, que lo abrazaban para reiterarle el afecto que le profesan.
«Todos comentaron la acción de los hermanos de Pepe, que llegaron a hacer presencia ante la presión de los periodistas de Cartagena, Barranquilla y las redes sociales. Ni siquiera fueron a ver en qué asilo lo íbamos a internar. Es deprimente dejar a un familiar en un asilo, así tenga todas las comodidades. Nosotros lloramos anoche cuando nos despedimos de él. Rompe el corazón ese hecho. La idea es dejarlo en el asilo hasta que esté recuperado, luego lo llevaremos para nuestra casa, esa es la decisión de ‘La Cobra’ Valdés», señala Romelia Pineda, esposa del ex-boxeador.
Hoy Pepe Molina recoge los frutos que sembró en Rúben «La Cobra» Valdés.













