El corazón le hizo ‘moñona’, utilizando un termino de los bolos, el deporte que jugó toda la vida y que le apasionó al lado del fútbol.
Por Francisco Figueroa Turcios
Jaime de Biase Álvarez falleció a causa de un paro cardíaco, a las 10:40 de la noche de este miércoles, a los 77 años de edad, en la clínica del Caribe. Hace 3 días había sufrido un pre-infarto y fue sometido a un procedimiento de cateterismo.
Barranquillero, arquitecto de la universidad del Atlántico, Jaime de Biase, fue el diseñador del estadio Metropolitano. Con la asesoría de otros reconocidos arquitectos nacionales, encabezados por el afamado arquitecto José Francisco Ramos. El constructor fue el ingeniero Julio Gerlein Echeverría. Aquello era un enjambre de obreros de un lado para otro, porque entonces no había la maquinaria pesada y ultramoderna que hoy tiene Julio Gerlein Echeverría.
Todo ello adobado por las continuas discusiones entre Ramos y De Biase con Gerlein. Porque Gerlein quería hacer una cosa así, y Ramos la quería exactamente como estaba en el diseño. A Julio casi le da un ataque cardíaco con tanto merequetengue con Ramos, pero se salvó. Porque, además, lo ayudaba un equipo de asesores de Coldeportes y la Federación Colombiana de Fútbol. Porque el estadio Metropolitano ‘Roberto Meléndez’ (nombre que se le puso años más tarde por noble campaña del editorialista deportivo ‘Chelo’ De Castro Carroll), fue proyectado y construido para ser una de las principales sedes de un Mundial de Fútbol para el cual el barranquillero Alfonso Senior logró la sede, pero faltó voluntad política.
Un Mundial que pudo ser, mas no fue porque pudieron más las intrigas y las envidias. Lo importante es que el proyecto de construcción de un nuevo estadio balompédico para Barranquilla no fracasó. Y no sufrió un entierro de pobre gracias a la terquedad y tenacidad de un dirigente político de los kilates de Pedro Martín Leyes Hernández, un verdadero líder político local, regional y nacional. Para fortuna de Martín Leyes en 1978 gana las elecciones presidenciales uno de sus principales mentores políticos a nivel nacional, Julio César Turbay Ayala. Y durante los cuatro años de su Gobierno el gobernador en el Atlántico fue Pedro Martín Leyes.
El primer gol en el Metro
Cuando se decidió que definitivamente el Gobierno del presidente Julio César Turbay Ayala (1978-1982) daba vía libre al proyecto del nuevo estadio para Barranquilla con el nombre de Estadio Metropolitano, el primer gerente de Metrofútbol fue el arquitecto Jaime De Biase, que desde muy joven estuvo ligado al grupo martinleyista. Tanto así que su esposa Edth Ahumada fue toda la vida la secretaria privada del jefe máximo de laboratorios Incobra y del grupo político Mayorías Liberales (el martinleyismo).
Jaime y Edith tuvieron una hija, Angélica De Biase Ahumada, quien reside en Estados Unidos y retornará este viernes para estar presente en el sepelio de su padre, que se cumplirá este sábado 30 de agosto a las 10 de la mañana en Jardines de la Eternidad.
Desde cuando el Gobierno Nacional dio luz verde al proyecto, la entidad que se encargó de sacarlo adelante fue Estado Metropolitano, que lo inauguró el 11 de mayo de 1986. Todo ello en manos de Jaime De Biase.
Para el espectáculo de la inauguración se programó un partido entre Atlético junior y la Selección Uruguaya de Fútbol que se preparaba, bajo la dirección de Omar Borrás, para el Mundial 1986. El primer gol en la historia del nuevo estadio barranquillero lo marcó la rutilante estrella uruguaya del fútbol internacional, Enzo Francescoli, de penalti, a los 62 minutos del partido. A la larga no sirvió sino para figurar en la historia como el primer tanto anotado en el Metropolitano, porque Junior sacó pecho y ganó el amistoso 3 a 2. Cuatro días después hubo otro enorme partido amistoso entre la titular de la Selección Argentina, la que ganó el Mundial 86, y Junior. Empataron cero a cero.

En primer plano aparecen, a la izquierda, Jaime de Biase; a la derecha, Pedro Martín Leyes. Lo escucha su equipo de trabajo en el estadio metropolitano.
Después el presidente de la República Belisario Betancur (1982-1986) le dio apoyo económico a la obra, pero no hubo las contrapartidas locales para concluir todo el proyecto.
El 7 de diciembre de 1979 el presidente Julio Cesar Turbay Ayala descubrió la placa que anunciaba la iniciación de obras. Desde ese día y hasta el 11 de mayo de 1986, De Biasse le dedicó todas sus fuerzas a hacer realidad el proyecto de su vida como arquitecto.
Proyecto inconcluso

Jaime De Biase observa las obras del Metropolitano junto a Francisco Figueroa, actual periodista de Lachachara.co.
Jaime de Biase soñaba con ver culminado el proyecto del complejo deportivo Metropolitano antes de morir. «No era simplemente el estadio; ese era uno de los ejes, porque además contempla un hotel cinco estrellas, canchas múltiples de fútbol, tenis, baloncesto, una piscina y un helipuerto para personalidades. El estadio era la primera fase del proyecto y no descansaré hasta ver hecho una realidad este proyecto», era la explicación de Jaime de Biase cada vez que le brindaban la oportunidad de hablar en un medio de comunicación. Hace 20 días nos encontramos con él, sacó una hoja de papel e hizo la descripción garabateada de sus sueños. Los planos arquitectónicos reposan en su escritorio.
Una vez terminado el estadio luchó a brazo partido para continuar las obras del complejo. Pero fue en vano. A pesar de las buenas intenciones y algunas partidas que asignó el entonces presidente de la República Virgilio Barco Vargas (1986-1990)No encontró eco en los alcaldes de turno ni en el gobierno nacional. Y perdió más fuerza, en el año 1999, con la muerte de su amigo incondicional, Pedro Martín Leyes, quien le había ayudado a hacer realidad su ‘maqueta quimérica»: el estadio de fútbol metropolitano ‘Roberto Meléndez’.
En 1978, al asumir su periodo el presidente Julio César Turbay Ayala (Liberal), Pedro Martín Leyes fue designado Gobernador del Atlántico (entonces eran nombrados por el Presidente de la República, no elegidos por voto popular, como ocurre hoy, a partir de la Constitución de 1991). Pedro Martín Leyes estuvo casi todos los cuatro años del mandato de Turbay. Desde allí impulsó las obras por las cuales se ganó el mote de ‘Congresista Maqueta’. A pesar de las burlas esas obras son una realidad.
Cuando feneció su labor al frente de Metrofútbol, Jaime de Biase encontró un vacío en su vida que jamás pudo llenar, porque su sueño era continuar con ese proyecto. La clase dirigente de Barranquilla no supo valorar su creatividad.
Hoy el tiempo le da la razón a Jaime de Biase. Barranquilla da los pasos para construir el proyecto que desde el año 1986, cuando se inauguró el estadio Metropolitano, él le propuso a la dirigencia local y nacional para hacer realidad. Hoy la capital del Atlántico estuviera a tono con las grandes ciudades del mundo en materia de complejos deportivos. Se va un soñador, que vivía preocupado por su ciudad, por una solución costeable y realizable para los arroyos, para el colapso de las vías por el aumento vehicular, tal como se lo planteaba, en calidad de asesor del despacho, al gobernador actual José Antonio Segebre Berardinelli. Jaime De Biase Álvarez pensaba en grande. Paz en su tumba.














