Por: Francisco Figueroa Turcios
Hugo Álvarez Beltrán, bendecido por ser el primer estudiante que se matriculó en el historial de los 50 años del colegio Pestalozziano de la Corozal Sucre
Hugo fue el único hijo varón que tuvo la familia Álvarez Beltrán. Hugo y Delfa tuvieron cuatro hijos: Aurora, Hugo, Nubia y Ginna.
Hugo Álvarez y Delfa Beltrán querían que su hijo tuviera las bases académicas solidas para afrontar los retos de los estudios de una carrera profesional, por lo que tenían claro que el proyecto educativo de Hugo estaba en Sincelejo o Corozal y, no en Ovejas, su tierra natal.
Hugo, comenzó a realizar sus estudios de primaria en el colegio Panamericano en Sincelejo, Sucre, en calidad de estudiante interno. Arturo Seba, propietario del colegio Panamericano decidió que a partir del año 1974, dejaría de funcionario el internado por lo que notificó a los padres de familias su decisión.
Delfa, madre de Hugo, se comunicó con Blanca Mulett, una amiga en Corozal para que le recomendara una buena institución educativa que tuviera el mismo perfil del Panamericano… Blanca, les advirtió que en Corozal había el proyecto de abrir el colegio Pestalozziano, que tendría una nomina de profesores de lujo. Delfa Beltrán no dudo un segundo en viajar a Corozal para matricular a su hijo de 12 años de edad en calidad de interno como estaba en el Panamericano, en el Colegio Pestalozziano, el 28 de diciembre 1973.
Lo que jamás pasó por la cabeza de Delfa Beltrán es que su hijo, Hugo, sería el primer alumno que se matriculó en el colegio Pestalozziano, para cursar 5 de primaria en esta institución educativa que cumple 50 años al servicio de la educación en el departamento de Sucre.
Los 14 estudiantes que se matricularon para cursar 5 grado de primaria en el primer año de actividad académica del colegio Pestalozziano fueron: Hugo Álvarez Beltrán, Amalfy Garay, Ana Luz Martínez Soto, Luis Mercado, Hernando Mercado Hoyos, Manuel Navarro, Olga Alicia Palmett, Trinidad Peña López, Nelly Poveda, José Ramón Márquez, Orlando Rodríguez, Carmelo Rodríguez, José Salcedo y Nazarett Salcedo.
«Reconozco que yo era un joven indisciplinado, pese a que era un buen estudiante académicamente , por lo que mis padre Hugo y Delfa decidieron ponerme en un colegio que además del buen nivel académico, tuviera como base primordial la disciplina. De allí que cuando salí del colegio Panamericano donde cursé hasta 4 de primaria me matricularon en el Colegio Pestalozziano reunía esos dos componentes.
Recuerdo profesores que fueron importantes en mi estudios en 5 de primaria estaban : Luis Eduardo Mulett y Carlos Vergara. En secundaria recuerdo a José María Ortega en matemática;, Álvaro Barrios en Sociales; Luis Guillermo Garrido en español; Dios gracias a mis padres por esa acertada decisión de matricularme en el colegio Pestalozziano porque obtuve las herramientas no sólo de hacerme un buen estudiante, sino un hombre de valores para la sociedad» revela Hugo Álvarez Beltrán sobre su ingreso al colegio Pestalozziano.
En su primer año de labores la Institución matriculó un total de 112 alumnos:63 en Bachillerato y 49 en la sección Primaria. Correspondiéndole la matrícula No.1 Hugo Álvarez Beltrán, en primaria y Lidis Suárez Medina en secundaria. El Colegio Pestalozziano conmemora su aniversario No. 50 y en el se han matriculado 17 mil 762 alumnos. Hugo Álvarez Beltrán, es un bendecido al ser el primero en matricularse.
«Sin duda que para mi es un privilegio aparecer en la historia del colegio Pestalozziano al ser el primer estudiante que se matriculó en esa importante institución educativa que cumple 50 años al servicio de la educación en el departamento de Sucre» destaca Hugo Álvarez Beltrán sobre ese hecho histórico.
Hugo no recibió el diploma
Hugo Álvarez Beltrán, estudió la primaria y el bachillerato en el Colegio Pestalozziano Sin duda, un hecho meritorio porque Lidis Suárez Medina, oriunda de El Mamón que fue la primera mujer que se matriculó en el colegio Pestalozziano para estudiar bachillerato sólo curso dos años.
Hubo un hecho insólito: Hugo Álvarez Beltrán no pudo asistir a la ceremonia de graduación en el año 1980, porque fue requerido por el Ejercito para prestar el servicio militar. «Un mes antes de la ceremonia de graduación tuve que viajar a Bogotá a prestar el servicio militar obligatorio. Mi mamá tuvo el privilegio de recibir mi diploma de bachiller. Me dio mucha nostalgia no poder asistir a la ceremonia de graduación de bachiller, porque estaba muy ilusionado con ese momento, pero el deber de patria había que cumplirlo» confiesa Hugo Álvarez Beltrán sobre hecho insólito.
Comerciante!!!
Cuando Hugo Álvarez Beltrán termino el ciclo en el servicio militar, retomó el sueño de estudiar una carrera profesional, pero sobre el camino el proyecto de vida el desino le cambió el libreto.
» Comencé a estudiar Administración de empresas en la Corporación Universitaria de la Costa, CUC en Barranquilla. Como mi padre era comerciante y cuando regresaba de Barranquilla me percaté que muchos amigos que habían culminado una carrera profesional no ejercían la profesión por la falta de fuente de empleo, lo que me llevó a reflexionar que no se justificaba que mis padres gastaran tanto dinero en mi matricula y estadía en la capital del Atlántico por lo que hable con ellos que no continuaría estudiando Administración de empresas, sino que me dedicaría hacer la misma actividad que hacia mi padre» reseña Hugo Álvarez Beltrán sobre su decisión de ser comerciante.
Las bases académicas que Hugo Álvarez Beltrán, logró aprender en el colegio Pestalozziano le sirvieron de herramientas para ser un excelente comerciante emulando a su padre.
















