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Ricardo Mejía: toda una vida al servicio de Cerro Matoso

Por: Francisco Figueroa Turcios

Ricardo Mejía Barrios desde que estudiaba bachillerato tenía la certeza que sería ingeniero mecánico.

Desde niño sintió curiosidad por investigar porqué tenían movimientos los juguetes. Ricardo, todavía recuerda cual fue el primer carro que desarmó para conocer detalles de su funcionamiento. «En los años setenta mi abuelo, Diógenes Barrios, compro 3 carros de juguete de Batman que usaban baterías; un para mi tío Diógenes, uno para un primo Roberto Gómez y uno para mi, antes de la hora el mío yacía completamente desarmado, por la curiosidad de saber porque se movía, además siempre me llamaban la atención las máquinas y grandes construcciones metalmecánicas» revela Ricardo Mejía

Ricardo, nació en Campo de la Cruz. Sus padres fueron Adalberto Mejía Serje, comerciante y líder cívico en Campo de la Cruz, donde fue concejal, alcalde y llego a ser diputado del departamento del Atlántico y Marcela Barrios de Mejía, comerciante y líder social en Campo de la Cruz. Adalberto y Marcela tuvieron tres hijos: Ricardo, Carlos y Adalberto.

Ricardo, comenzó su estudios en su tierra natal y los prosiguió en la Capital del Atlántico. «Mi primer y único año de preescolar lo hice en mi pueblo Campo de la Cruz, en la escuela de la señora Elena Vega, de 1° a 4° de primaria en la escuela Francisco de Paula Santander y de 5° de primaria a 6° de bachillerato en el Colegio Biffi La Salle en Barranquilla, desde que empecé a pensar en una carrera me incliné por la ingeniería mecánica» señala Ricardo sobre su trayectoria estudiantil.

Ricardo estudió en partida doble en la Universidad del Norte: pregrado y maestría. «Soy Ingeniero Mecánico, Magister en Ingeniería Administrativa y con Minor en Ingeniería de Proyectos Mineros de la Universidad del Norte. Especialista en Evaluación y Desarrollo de Proyectos de Universidad del Rosario. Especialista en Gerencia de Talento Humano de la Universidad Pontificia Bolivariana, curso de Alta Gerencia de Inalde, estudios que he realizado con el objetivo de mantener la vigencia profesional, ya estoy pensando que más estudiar» anota Ricardo sobre sus estudios profesionales./

Ricardo tiene una anécdota agridulce al culminar su estudios profesionales. «En mi último examen en la universidad y durante el desarrollo del Minor en Ingeniería de Proyectos Mineros, me pedían que seleccionara y diseñara una banda transportadora para llevar mineral de níquel desde el pit de una mina a cielo abierto, con un ángulo de 38º, a una planta de trituración; como el ángulo del reposo del “mineral níquel”, es más bajo, la solución era utilizar dos bandas, está solución me valió una alta nota en este examen para despedirme; un 7 de diciembre fui a ver mi nota final, la alegría se mezcló con la tristeza, obtenía mi título de Ingeniero y Minor en Ingeniería de Proyectos Mineros, pero no pude compartir esa alegría con mi madre que había muerto en enero de ese año. No tenía idea que terminaría trabajando en la única mina de níquel en Colombia»Señala Ricardo sobre esa experiencia de vida.

Ricardo ha laborado en dos empresas: Cementos del Caribe y Cerro Matoso. «Empecé mi vida laboral y me refiero a la vida corporativa, en Cementos Caribe, el 8 de noviembre de 1988, inolvidable experiencia, gran escuela. A finales de 1990, Cerro Matoso andaba en la búsqueda de ingenieros junior para su programa de ingenieros en entrenamiento, llego la solicitud a la universidad, yo me presenté, había ingenieros de otras universidades, pero la historia es que aquí estoy después más de 32 años de iniciar este sueño» confiesa Ricardo sobre su historial laboral./

En Cerro Matoso, Ricardo la trabajado toda una vida: 32 años. «Ingresé a Cerro Matoso el 4 de enero de 1991, como Ingeniero en Entrenamiento por un año, en octubre de ese mismo firme contrato indefinido; he ocupado los cargos de Ingeniero de Mantenimiento, Supervisor de Mantenimiento, Planner de Mantenimiento, Superintendente de Mantenimiento, Gerente de Ingeniería en el Proyecto NOSS (Rol temporal), Gerente de Servicios a la Operación, Gerente de Mantenimiento y Actualmente Gerente de Mina y Preparación de Mineral»Revela Ricardo Mejía sobre su brillante trayectoria en Cerro Matoso.

Ricardo Mejía Barrios casado con Arlette Quiroz Donado, Psicóloga de la Universidad del Norte y sus dos hijos Ricardo Alejandro y Marcela, es un ejemplo de consagración en su vida laboral: 32 años en Cerro Matoso, lo dice todo.

Sobre el autor

Comunicador y Periodista. Editor deportivo de Lachachara.co, tiene experiencia en radio, prensa y televisión. Se ha desempeñado en medios como Diario del Caribe, Satel TV (Telecaribe), RCN, Caracol radio, Emisora Atlántico, Revista Junior. Fue Director deportivo de la Escuela de fútbol Pibe Valderrama y dirigió la estrategia de mercadeo y deportes de Coolechera. Para contactarlo: Email: figueroaturcios@yahoo.es
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