Al filo de la 12:30 a.m. de ayer recibí al messenger un mensaje de Daniela Barona, la cual me saludó y me contó que viajaría hoy de Sidney a Colombia en un vuelo humanitario al cual había accedido después de una prueba de COVID19, venía a pasar la cuarentena con sus padres a quienes les daría la sorpresa y necesitaba pedirme el favor de recibirle unos regalos y equipos tecnológicos que traía y que recogería el día de mañana.
Por Diana Escudero Barboza
Corozal – Sucre

Diana Escudero Barboza
Sabía que Dani estaba en Australia y sin pensar accedí a su petición y le dí los datos para el envio. A los 10 minutos me llegó el pantallazo del recibo y los respectivos agradecimientos.
Hoy, tipo 8:00 a.m. me despertó el timbre del celular, contesté sin mirar quién llamaba; me hablaba un tipo acento rolo quien se identificó como Juan Carlos Martínez, asesor comercial de bodega de Avianca cargo para verificar un envío procedente de Sidney a mi nombre y para informarme que había un exceso en el peso de la caja, que habían intentado comunicarse con Daniela pero ella venía viajando y que había un plazo de media hora para cancelarlo so pena de devolver la caja a Australia, me alarmé con el tema y pregunté el valor a consignar y me dice que son $820.700, quedé sorprendida y le escribi a Daniela para contarle y de una me contesta y me pide que le preste el dinero, que olvidó cancelar el exceso del país, que ella me devolvería el doble al recoger la caja, le respondí que no tenía esa cantidad que le escribiría a Jorge – su padre- para resolver el asunto, pero me pidió que no dijera nada a él ni a nadie porque no quería dañar la sorpresa de ese modo, me parecio muy sospechoso porque empezó a tratarme de usted y Dani nunca lo hace. Decia que se estaba descargando su celular y no podría hablar más.
Mientras hablábamos me marcan nuevamente y esta vez miré la pantalla del celular y gracias a la aplicacion CallApp el identificador me arrojaba que llamaba LADRONES OJO ROBAN ENGA, (SIC) la sospecha aumentó y respondí. Juan Carlos Martinez me informaba que restaban 17 minutos del plazo para enviar el dinero, le dije que aún no lo tenía pero que estaba gestionando que me diera el dato a donde iba enviar el dinero me dio 3 opciones a una cta de Bancolombia, Efecty o Ganar y yo🤔 ,me dijo que me colaboraría porque sabía el sacrificio de un envio de un lugar tan distante como era Australia.
La llamada clave
Llamé a Jorge Barona y confirmó mis sospechas, me contó que Daniela le habia comentado que intentaron clonarle sus cuentas y me aconsejó no responderles más pero yo hice caso omiso y decidí seguirles el juego para ver qué más dirían.
En ese instante me escribe nuevamente «Daniela» desesperada para preguntarme «que me an dicho», y para confesarme su preocupacion porque había camuflado US $75.000 en uno de los portátiles que traía y temía que al no pagar abrieran la caja y nos podríamos meter en un gran problema. Carajo que truculencia -pensé- y le dije que no pude conseguír esa cantidad de dinero, pero que había mandado a un domiciliario a empeñar una cadena y una pulsera.
Pide disculpas
Me agradeció y se disculpó por ponerme en esas y por no decirme la verdad desde el principo, asegurando que me devolvería todo y rematando con un: «sacare la cadena que empeñasteS». 🙈
De inmediato me vuelve a llamar el «asesor comercial de avianca» para preguntar si tenía el dinero, le dije que no pero que había mandado a un domiciliario a empeñar unas joyas 🤣, le pedí el número de cuenta y me dio este:
Bancolombia 03209507523, a nombre de LUZ ALBA RODRIGUEZ y le aseguré que en 15 minutos el dinero estaría depositado. A los 15′ marcó nuevamente y con voz de preocupación extrema le dije que por el CORONAVIRUS hasta en las casa de empeño abusaban y no dieron la cantidad solicitada, siendo unas joyas que valian muchisimo más; de una vez me dijo que podría cancelar la cuota extrema, una excepción para casos especiales en que los clientes no tuviesen el dinero y era de $260.000; le dije que estaba perfecta que llamaría al domiciliario. Cuando volvió a llamar le dije que como era Viernes la cola era enorme y no tuvo tiempo de consignar.
Y ya me aburrí y no volví a responder.
La amenaza
Entonces me empezó a escribir al whatsapp, mandó foto de la caja y el ultimatum de que la pasaría a la policía de aduanas para revisar lo que había al interior.
Luego otra imagen de unos dolares en una mesa y me decía que estaba en un problema pues yo era el destinatario y por el monto sería procesada por lavado de activos «enriquecimiento “ ilícito y tráfico de moneda extranjera, que podía pagar una pena de 16 a 22 años de prisión, que él me podia colaborar pero que no tenia mucho tiempo, ya que aún no había pasado reporte a la policía.
😁Que novelesco -pensé- y le respondí que solo estaba haciendo un favor, que tenía conocimiento de los dólares porque Daniela me había comentado y para curarme en salud había tomado capturas a toda nuestra çonversación, que tenía una hermana juez y un cuñado que trabajaba en la fiscalía y que ya les habia contado para que me asesoraran.
Entonces me respondió que él me queria colaborar, pero como yo prefería las vias legales él iba a proceder, que le diera esas explicaciones al juez y que yo era la más perjudiicada, le agradeci su gentileza y le deseé feliz tarde 😅.
Luego revisé el messenger y toda la conversación la habían eliminado, solo aparecían mis textos y no aparecía el nombre de Dani Barona. Me aparecía solicitud de mensaje de «Dina Barona». Y en el número de whatsapp 322 9056936 ya habían quitado la foto de perfil de un avión y la frase AVIANCA Patrocinador del COVID 19.
Los tuve en esas hasta un poco antes de las 3:00 p.m.
Les hice gastar minutos, perder tiempo y energías a esos triple 🤬.
Moraleja :
Les conté esta historia para que conozcan este Modus Operandi de cyber delincuentes y no caigan en sus redes.
Alerten a sus contactos de que no tienen otra cuenta y que si les solicitan dinero no accedan sin verificar antes.











