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Buenaventura, la credencial de la corrupción política

La entrega de credenciales a congresistas electos en Colombia tiene su lunar en Buenaventura, una ciudad que sigue siendo foco de narcotráfico, violencia y corrupción política. Esta vez el perjudicado es Juan Fernando Reyes Kuri.

Por Jorge Sarmiento FigueroaEditor general

En el Atlántico y los 32 departamentos de Colombia, los nuevos Representantes a la Cámara se regodean de alegría, algunos llaman a sus amigos y miembros clave de su equipo de  trabajo para avisarles que la Registraduría Nacional del Estado Civil ya les entregó la credencial que los acredita como Representantes en la nueva legislación del Congreso que se posesionará formalmente el 20 de julio próximo.

Mientras unos celebran a lo largo y ancho del país, otros no. En estas elecciones del 9 de marzo para Congreso Nacional y Parlamento Andino fueron muchos a los que no le alcanzó el caudal para llegar a buen puerto, algunos se aferraron a la orilla esperando el voto que les hacía falta pero al final les tocó aceptar la derrota con resignación.

Juan Fernando  Reyes Kuri. Tomada de www.elpueblo.com.co

Juan Fernando Reyes Kuri. Tomada de www.elpueblo.com.co

Pero la historia que aún le ocurre a Juan Fernando Reyes Kuri, un joven de 34 años candidato a la Cámara de Representantes por el Valle del Cauca  con el aval del Partido Liberal, es la clásica tragedia política del «ahogado» que había llegado a puerto seguro y un «canguro» se lo voló empujándolo con sus patas traseras a las aguas de los perdedores.

La historia del «canguro» en la política es un fenómeno tristemente célebre porque pocas veces sucede de manera natural, legítima, en la que a un candidato que parecía fuera de contienda porque los votos alcanzados no le eran suficientes, de repente obtiene la votación necesaria en el último momento y de esta forma da el conocido salto del marsupial de origen australiano y surge como vencedor en las elecciones. Por lo general, cuando sucede este tipo de saltos en una contienda electoral, vienen acompañados de fraudes, sobornos, amenazas y todo tipo de corrupción con lo cual los candidatos perdedores «le venden el alma al diablo».

Es pertinente recordar que el famoso salto del canguro no es de exclusiva ocurrencia en Buenaventura. Según los historiadores, nació en Barranquilla, en la contienda por el Concejo. Había un candidato que en los primeros conteos llevaba la más alta votación. Y otro aspirante venía de último. Lejos de los primeros puestos. Pero, cuando empezaban las comisiones escrutadoras a dar sus resultados, como por efecto de un acto de magia, el último brincaba al primer lugar y obtenía su credencial «con la más alta votación, señoras y señores». «¿Y cómo lo hace?», preguntaban estupefactos los testigos electorales. La respuesta era simple. Con soborno.  El  modelo del salto del canguro fue tan novedoso y exótico, que un exconcejal barranquillero quien se ganó la muerte política por sus marrullerías, se fue a vivir a Miami en donde, gracias a la exportación desde Barranquilla de tan singular método para la multiplicación de los votos, se enriqueció y se convirtió en próspero empresario de finca-raíz.

Se dice que en el debate en el cual George Bush II le ganó al bonachón demócrata Al Gore fue precisamente con los votos canguros de Miami, en donde, por coincidencia, el Gobernador era Jeb Bush, hermanito menor del afamado clan formado desde la tenebrosa escuela de la CIA.

Los canguros de Buenaventura

A Juan Fernando Reyes Kuri, que goza de una hoja de vida con récords de buena gestión en su natal Palmira y en Cali, se lo saltó Hernán Sinisterra Valencia, un ex concejal de Buenaventura que ha estado inmiscuido en situaciones escandalosas, incluso investigado por el presunto asesinato de otro concejal y que al parecer haría parte del equipo político del ex senador  Juan Carlos Martínez, condenado por parapolítica. Esta y la otra son aseveraciones negadas por Sinisterra.

Hay que recordar Juan Carlos Martínez estuvo preso en la cárcel de El Bosque de Barranquilla, en donde vivía a cuerpo de rey y recibía continuas visitas de un concejal de uno de los barrios más pobres del suroccidente barranquillero. Sus compañeros de la época dicen que llegaba con los zapatos rotos y los ojos saltones de la ansiedad por el poder. Hoy dicho concejal de los zapatos rotos es Senador de la República, gracias al salto del canguro y a la mochila engorda de dineros de dudosa proveniencia.

Hernán Sinisterra Valencia

Hernán Sinisterra Valencia

Según narró Juan Fernando Reyes en entrevista con Lachachara.co, «el domingo de las elecciones, con el 97 % de las mesas informadas y una votación cercana a los 22 mil votos, me convertía en el tercer ganador de la lista que el Partido Liberal lograba en la Cámara por el Valle. Hasta ese momento el candidato que me seguía sumaba 19.726 votos. Esa es una diferencia de 2.005 votos, muy considerables, si tenemos en cuenta que solo faltaba el 2% de votos por contar».

Con un poco de nostalgia reflejada en su voz, Reyes afirma que, matemáticamente, era imposible superar esa diferencia con tan poquito margen por contar. Pero cosas suceden en la política macondiana de este país. Y no solo acá en la Costa Caribe colombiana. También allá en el Pacífico, que, por lo visto, no es tan pacífico.

Como él afirma, se acostó tranquilo los primeros días y con la misma alegría del resto de nuevos congresistas por la tarea cumplida. Pero con el 11% aún por reportarse del total de mesas instaladas en Buenaventura, resultaba ingenuo creer que en este puerto marítimo que parece estar siendo azotado por las plagas de Egipto en materia de corrupción y violación de todo tipo de Derechos, le respetarían el camino político a un profesor universitario palmirense.

De la noche a la mañana el «canguro» Sinisterra, que ha sido tres veces concejal de Buenaventura y es uno de los conocedores más avezados de las costumbres de su tierra, saltó por encima de Reyes al cerrar la brecha de 2 mil votos y superarlo.

Juan Fernando  Reyes KuriJuan Fernando Reyes Kuri es abogado con especialidad en Derecho constitucional y actualmente es profesor universitario de la San Buenaventura de Cali. En 2003 fue el concejal más joven de Palmira, municipio en donde su familia goza de renombre político, aunque él prefirió armar su toldo aparte y labrarse su propio caudal. Hasta el año pasado se desempeñaba como Secretario privado del Alcalde de Cali, Rodrigo Guerrero, cargo al que renunció para aspirar nuevamente por una curul de la Cámara de Representantes. Antes lo había intentado formando parte de la lista del reconocido dirigente Sergio Fajardo.

Al preguntarle a Reyes Kuri por el caso del cual él y Sinisterra son protagonistas, afirma que ha denunciado ante todos los entes posibles el presunto fraude electoral del cual estaría siendo víctima, para lo cual viajó a Buenaventura alertado de la «marrullería que se estaba haciendo con los formularios E-14 en las mesas faltantes por escrutar, con tachones y otras prácticas que favorecen al otro candidato en detrimento mío».

Hernán Sinisterra es un conocedor de su tierra, por ello afirma su  legítima alta votación.

Hernán Sinisterra es un conocedor de su tierra, por ello afirma su legítima alta votación.

A pesar de que el joven político ha prendido las alarmas en el seno de su propio Partido Liberal en el Valle del Cauca, el silencio ha reinado en el directorio de dicha colectividad. En efecto, quienes conocen de cerca el entramado del «trapo rojo» en este Departamento, afirman que de allí surge una de las causas posibles de esta derrota inesperada. «Juan Fernando Reyes ni siquiera sabe quiénes son los mandamases liberales del Valle, no conoce el poder del senador Edinson Salgado y por tanto se cae del zarzo al momento de pelear por lo suyo. Está muy preparado para todo lo bueno, pero olvidó que en la política también hay que lidiar con lo malo y eso fue lo que pasó», dice con desparpajo uno de los «viejos zorros» que sí sabe por dónde le entra el agua al Pacífico.

El mismo Juan Fernando Reyes reconoce que le faltó logística para prever que en Buenaventura, contrario a la hermosura de sus playas y ese nombre que haría pensar en las mejores venturas para sus habitantes, le estaban fraguando una dolorosa derrota en sus narices. «Yo esperaba que la narcopolítica y la corrupción, que son lo mismo, se opusieran a nuestro espíritu de renovación. Pero esta aparición de votos amañados no lo esperaba, ni podía enfrentarla porque no tengo plata ni infraestructura para cuidar todas las mesas y a todos los jurados del Departamento», asegura Reyes Kuri, que considera que por el honor de quienes creen en su trayectoria y propuestas mantendrá sus reclamaciones y su actuar político.

Amanecerá y veremos.

Video del noticiero Noticinco, de Telepacífico

http://youtu.be/3Qz3TIa4KiE

Sobre el autor

Practicante del periodismo desde niño, comunicador de profesión, artista por vocación. Email: jorgemariosarfi@gmail.com Móvil: 3185062634
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