El gobernador del Atlántico Eduardo Verano asegura que se ha dado un paso positivo para lograr «un Estado más justo e incluyente». Los congresistas Martha Villalba y Luis Lorduy coincidieron que fue «un proyecto muy luchado».
Por Rafael Sarmiento Coley
Colombia es un país de regiones. Y punto. Así lo ratificaron los 108 representantes a la Cámara que aprobaron este miércoles, en cuarto y último debate, el proyecto de Ley de Regiones que impulsa la autonomía regional, tal como lo establecen los artículos 306 y 307 de la Constitución Nacional que señala que cuando dos o más departamentos podrán constituirse en regiones administrativas con personería jurídica, autonomía y patrimonio propio.
Es una norma que se aprueba luego de 27 años de atraso, y una veintena de proyectos que el centralismo o la mezquindad de algunos departamentos –como Antioquia, Boyacá y Valle del Cauca—de manera terca y torpe no quería que tuviera vida. Una prueba más de que Colombia es el país del absurdo.
Los 72 miembros de la Asamblea Nacional Constituyente incluyeron en la Constitución Nacional de 1991 los Artículos 306 y 307.
El 306 señala: “Dos o más departamentos podrán constituirse en Regiones Administrativas y de Planificación (RAP), con personería jurídica, autonomía y patrimonio propio. Su objeto principal será el desarrollo económico y social del respectivo territorio”.
El 307 establece: “La respectiva Ley Orgánica, previo concepto de la Comisión de Ordenamiento Territorial, establecerá las condiciones para solicitar la conversión de la RAP en la Región en Entidad Territorial (RET). La decisión tomada por el Congreso de la República se someterá en todo caso a referendo de los ciudadanos de los departamentos interesados”.
Durante los seis meses de deliberaciones de la Asamblea Nacional Constituyente, el tema de descentralizar el país en regiones autónomas, con capacidad no solo de planificar y acordar proyectos importantes de la región, sino de manejar sus propios recursos económicos.
Bajo el liderazgo de los Constituyentes costeños Eduardp Verano De la Rosa (actual gobernador del Atlántico), Carlos Rodado Noriega, Juan B. Fernández Renowizky y Orlando Fals Borda se sometió a votación la proposición de que las Regiones se amalgamaran en una sola entidad territorial en vez de los 32 departamentos. Es decir, que los Artículos 306 y 307 establecieran que las regiones autónomas eran “en vez de”, no como quedó “además de” los departamentos.
A esa propuesta se opusieron numerosos miembros de la Constituyente, que estaban armando trincas con los caciques políticos departamentales para garantizar su elección para Gobernación, tan pronto cesara la Asamblea Nacional Constituyente. Como en efecto ocurrió.
Las cinco regiones que conformarán un Estado más fuerte, sólido, incluyente y justo, en la práctica ya existen. Era el centralismo de siempre atravesado como vaca muerta atravesada en el camino del desarrollo regional.
Lo que sí logró hacer aprobar la bancada costeña es cambiar el modelo de reparto de las regalías producidas por la explotación de los recursos naturales no renovables, como los hidrocarburos y el carbón. Antes de la Constituyente estos recursos eran “de la Nación”. Con el cambio que se introdujo en la nueva Carta Magna “los recursos naturales no renovables son del Estado”, partiendo del principio elemental de que la Nación es un “toma todo” para el Gobierno Central, mientras que, al ser propiedad del Estado, debe compartir dichas regalías con municipios y departamentos en cuya jurisdicción están los yacimientos carboníferos y de hidrocarburos.
Un paso trascendental: Verano
Eduardo Verano De la Rosa, en representación de los 32 mandatarios departamentales, agradeció a los congresistas de la Cámara de Representantes y el Senado que acogieron el proyecto, lo discutieron y dieron su voto positivo para que pase a sanción presidencial.
“Se cumple así el proceso para llegar a una Ley de Regiones. En este momento, 19 departamentos del país están constituidos en regiones y sabemos que se seguirán sumándose. Es un trabajo colectivo y se da cumplimiento a lo que se determinó en la Constitución del 91. Hoy ratificamos que Colombia es un país de regiones”, dijo el mandatario atlanticense durante su intervención en la plenaria de la Cámara.
Recordó que es un proceso de una lucha centenaria y que el mes entrante se cumplen 100 de la conformación de la Liga Costeña, una asociación de grupos políticos y empresariales que luchó por la descentralización.
“Lo que hoy sucedió nos pone a la altura de grandes países con modelos federalistas y avanzados como Francia, Estados Unidos y España (…) Hoy dimos un paso importante en materia de ordenamiento territorial del país”, destacó el gobernador del Atlántico.
El director de la Federación Nacional de Departamentos, Carlos Camargo, afirmó que “la Ley de Regiones permitirá al Gobierno Nacional saldar la deuda con los entes territoriales”.
La representante Martha Villalba señaló que con la aprobación de esta ley “ganó el Caribe colombiano porque se podrá tener mayor autonomía para superar las brechas de desigualdad en las diferentes zonas del país”.
El representante César Lorduy afirmó que es una fecha histórica para el país. Desatacó que fue una lucha de cuatro años que hoy da sus frutos. “Lucharemos para que esa autonomía contribuya a superar las grandes desigualdades que tenemos en las regiones”.
El representante Harry González, quien fue el ponente del proyecto en la Cámara, aseguró que esta iniciativa fue un clamor de los gobernadores quienes pidieron que se afianzara el proceso de descentralización en el país y que así quedara plasmado en el documento del próximo Plan Nacional de Desarrollo.
El senador Efraín Cepeda aseguró que la autonomía, desarrollo y competitividad regional son el eje de la Ley de Regiones que se aprobó; además, agradeció al ponente, el representante Harry González y destacó el decisivo empeño del gobernador Verano para impulsarla.
La bancada costeña, con el refuerzo importante del gobernador del Atlántico, Eduardo Verano De la Rosa,, fueron los pilares para salvar un proyecto engavetado durante 27 años.
El representante Armando Zabaraín se sumó a las celebraciones por la aprobación, señaló que es una iniciativa que fortalece los territorios. “Esta Ley es un instrumento clave para el desarrollo de las regiones que por años han tenido un rezago en comparación con el centro del país”.
El proyecto de Ley de Regiones surge de un concurso de iniciativas y de participaciones de distintos sectores de la sociedad que finalmente fueron expuestas en la Federación Nacional de Departamentos que la integran todos los gobernadores del país, a ello se sumaron ministros, directores de entidades oficiales, privadas, academia, voceros de todos los sectores de la sociedad civil.
Cuando llegó al Senado, fue aprobado por mayoría en Comisión y Plenaria con 71 votos a favor y fue respaldado por todas las bancadas que lo discutieron.
El propósito de esta norma es reducir las inequidades intrarregionales que hoy existen. Por solo citar un caso, la Región Caribe representa 22 % de la población del país y tan solo aporta 14 % del Producto Interno Bruto (PIB) Nacional; además, según cifras del Dane, el 49 % de los habitantes de esta zona están en el rango de pobreza y 28 % en pobreza extrema.