“…Quien no recuerda el pasado está condenado a repetirlo…”.expresa una frase famosa que se atribuye a un sin número de personajes: Confucio, Aristóteles, Napoleón, Simón Bolívar, Jorge Ruiz de Santayana y Winston Churchill, entre otros.
Por: Victor Herrera Michel
En contraste, el reconocido periodista Argentino-norteamericano Andrés Oppenheimer en el sugestivo título de su libro: “…Basta de historias..!!. La obsesión latinoamericana por el pasado y las 12 claves del futuro…” – escrito hace algunos años a propósito de una oleada de celebraciones de la independencia de varios países del continente, entre ellos Colombia – nos lleva, dice el autor, a “desenterrar” próceres y personajes de la vida nacional distrayéndonos de la urgente tarea de concentrarse en el futuro para hacernos más competitivos y reducir la pobreza invirtiendo en educación, ciencia, tecnología e innovación.
En Colombia parece que estamos concentrados en el pasado – y no precisamente glorioso – dada la aparición reciente de libros escritos por importantes protagonistas de la vida nacional y por la producción – hace ya varios años – de series de televisión y películas que se ven aquí y en el mundo.
Y qué decir de las series de televisión que recrean la vergonzosa historia de la mafia colombiana: “El Cartel de los sapos”. “El Capo”, “Rosario Tijeras”, “Tres Milagros”, “La Viuda Negra”, “Las Muñecas de la Mafia”, “Pandillas Guerra y Paz”, “El señor de los Cielos”, “La Viuda de la Mafia” y “La Reina del Sur” entre otros.
Llama la atención que son muy pocos – o con escasa publicidad – los autores de libros basados en nuestra fortalezas y valores, tanto humanas como naturales, que inviten a las nuevas generaciones – que por cierto, no conocieron esa época sombría – a insertarse en la economía global generando valor agregado. Tampoco se conoce sobre nuevos productores encargados de elaborar guiones para series de televisión o películas basados en nuestras ventajas competitivas como nación desde el punto de vista de nuestra localización geográfica, nuestra biodiversidad o nuestro potencial deportivo o artístico, por ejemplo.
Preferimos seguir reviviendo en nuestro pasado tenebroso..!!
@vherreram