Icono del sitio La Cháchara

Víctor Campaz: de ídolo al olvido

El exdelantero del Junior superó el cáncer de garganta, ahora intenta gambetear a la pobreza.

Por: Francisco Figueroa Turcios

Victor Campaz,de ídolo al olvido

Víctor Campaz Rengifo nació el 21 de mayo de 1949, en el barrio más popular  y humilde de Buenaventura: Sor Vásquez. Allí conoció la miseria en su máxima expresión y disfrutó de las pocas cosas que le deparó la vida en aquellos años de infancia. 

El barrio Sor Vásquez se despertaba todas las madrugadas con los ruidos destemplados de los traganiquel viejos, el escándalo de las riñas callejeras y las voces  de los marinos viajeros y parranderos.

Víctor Campaz recuerda su infancia  y piensa  que «la vida fue dura conmigo en esos años…no tuve un balón de cuero, para jugar fútbol, como yo soñaba, no tuve un carrito  como el de los demás muchachos».

Víctor Campaz empezó a jugar en el equipo de su barrio Sor Vásquez, en Buenaventura. Después pasó al Pacífico, patrocinado por el América, del cual empezó a formar parte en 1967 . Campaz era muy joven, apenas superaba los 17 años, cuando hizo parte de la nómina profesional del América. Compartió con, Reynaldo Voolker, Gilberto Cuero, Norman Barby Ortiz, Migone, Julio San Lorenzo y Hugo Horacio Londero. Campaz alcanzó a jugar  12 partidos.

Santa Fe 1971: Ovejero, ´Flaco´Rodríguez, Basilico, Manjarres, Aquirre y  ´Tumaco´González. Abajo: Arce,Walthiño,Víctor Campaz, Alzate y Sekulark

Del América pasó al Deportivo  Pereira en 1969, que dirigiá César López Fretes. Comenzó a aparecer en la tabla de goleadores al marcar 16 tanto, que le sirvió de carta de presentación para ser adquirido por el Santa Fe, bajo la dirección técnica inicialmente con Toza y posteriormente con Popovic. Salió campeón con el cuadro ´Cardenal´en 1971. Luego lo transfierieron al Standard de Lieja, pero se aburrió, y regresó a jugar en el Nacional por tres temporadas. Fue campeón con el cuadro verdolaga 1973. En 1975 recaló en  el Junior. En el 1976 pasó al Medellín  y en segundo semestre de ese año jugó en  Estudiantes de Mérida. Retornó en 1977 al América. En el 1978, volvió  al Pereira,  y luego al Tolima. Culminó su carrera futbolística en el Atlético Bucaramanga.

Jamás pasó por la mente de Víctor Campaz que cincuenta años después de dejar su tierra natal, tuvo que regresar a Buenaventura en las mismas condiciones de pobreza en que en 1967 viajara a Cali para vincularse al América.
La voz de Víctor Campaz es ronca y débil. Son las secuelas que le dejó un cáncer en las glándulas mixtas salivares, que padeció hace diecisiete años, y cuyo tratamiento le quitó todo el dinero que había guardado producto de su carrera como futbolista profesional.
«En 1983 sufrí un cáncer glandular por el cual me hicieron cuatro cirugías y perdí parte de la mandíbula, lo que me afectó mi manera de hablar. Tuve que invertir los recursos económicos que gané en el fútbol para el tratamiento que adelanté en Bogotá. El 14 de julio 2007, cerca a la supertienda  Olímpica de la 23, en Cali, un carro lo atropelló y la pierna izquierda fue la más afectada. Me operaron en cinco  ocasiones. Quedé en la pobreza absoluta. No tuve otra alternativa que regresar a Buenaventura. Ahora vivo aquí de la caridad pública», relata Víctor Campaz sobre las dos sucesos a los que le tocó reponerse.

Promesa que incumplió

Junior 1975: «Orejita» Nuñez, Juan Carlos Delménico, Gabriel Berdugo, Rafael Reyes, Julio Comesaña, Alfredo Araujo, «Ringo» Amaya. Abajo: Álvaro Santamaría, Sergio «Flaco» Cierra, Nelson Silva Pacheco, Carlos Monsalve y Víctor Campaz.

Víctor Campaz, sin duda que en el Santa Fe (Campeón 1971) y Atlético Nacional (Campeón 103) fue donde mostró como delantero sus mejores arranques electrizantes, con asombro dominio de pelota. Fue un jugador desequilibrante y goleador.  De gran imaginación, creatividad. Su difícil temperamento y vida desordenada fueron los detonantes para salir de los clubes donde militó.

El 15 de  agosto de 1975, Víctor Campaz llegó a Junior bajo la promesa a los directivos de comenzar  una nueva vida.  Campaz conformó con Nelson Silva Pacheco y Víctor Ephanor, la delantera de Junior que era temida por todos los rivales.»Quiero comenzar una nueva vida en Barranquilla. Reconozco que he sido desordenado. He gastado buena parte de todo cuanto me ha dado el fútbol. ¡Pero  ya eso se acabó! Ahora las cosas serán diferente en el Junior», declaró Víctor Campaz a los periodistas en el  primer entrenamiento en el estadio ‘Romelio Martínez’.
Victor Campaz, jugó 25  partidos con el Junior en la temporada 1975. Marcó 6 goles. Debutó el domingo 31 de agosto 1975, en el estadio ‘Romelio Martínez’ en el partido que Junior empató a un gol con el Santa Fe. Los junioristas tuvieron que esperar seis partidos para celebrar el primer gol de Víctor Campaz: fue el 24 de septiembre, cuando Junior igualó al Quindio 1-1  de local.

Victor Campaz lucha el balón con Bernando Chia, de Santa fe

No fue  difícil descubrir que Víctor Campaz jugaba los partidos con desgano. Saltaba a la vista de cualquier desprevenido aficionado. A Junior no llegó el Campaz de aquella picardía innata, de esa gambeta  brillante, de ese desborde violento. Los junioristas no veían en él el delantero peligroso con la pelota pegada en sus botines, metiéndose entre los defensas sin temer a nada.

Y es que Víctor Campaz continuó la vida de desorden. Falló en la promesa que hizo a los directivos. En el Junior, Campaz  protagonizó una anécdota famosa junto a Víctor Ephanor, Alvaro Santamaría y Carlos Monsalve. En el edificio donde vivían (el Hazbún, en la calle 72 con 48), había un turpial que con su canto los despertaba todas las mañanas. En una de esas el pájaro no cantó y por eso siguieron durmiendo.

Cuando se despertaron y llegaron al entrenamiento, éste ya se estaba terminando. Cuando los periodistas les preguntaron por qué habían llegado tarde a la práctica, ellos respondían una y otra vez que el turpial no había cantado y por eso no se despertaron.

Juan Carlos Delmènico, Silva Pacheco y Victor Campaz

Cuando llegó Víctor Campaz al Junior, el técnico era Luis Alberto Miloc, pero  fue relegado del cargo el 10 de septiembre, por lo que sólo tuvo la oportunidad de dirigir en tres partidos al ágil delantero oriundo de Buenaventura. Llegó José Varacka como timonel del Junior  y las reglas de disciplina cambiaron.

«Miloc me daba libertad no sólo en el terreno de juego para desarrollar mi talento, sino que toleraba mi indisciplina. Varacka me quería obligar a ejercer funciones en el terreno de juego que yo no estaba acostumbrado a hacer y puso mano dura a la indisciplina. Me tenía en el ‘ojo del huracán’ y de allí que me descartó para la temporada de 1976», confiesa Víctor Campaz al portal web La Cháchara.co

Junior logró clasificar al hexagonal final, y la afición barranquillera soñaba con la conquista del primer título de Junior, por su nómina era uno de los favoritos para ganar el título: Juan Carlos Delménico, Gabriel Berdugo , Armando ‘Ringo’ Amaya,  Julio Comesaña, Sergio ´Flaco´Cierra, Víctor Ephanor, Nelson Silva Pacheco y Victor Campaz..

Santa fe fue el campeón del 75, Junior hizo un gran papelón en el hexagonal. El cuadro ´Tiburón´ quedó de penúltimo. Junior  logró  ganar dos partidos (Junior 1 Santa Fe 0 y Junior 2 Bucaramanga 0). En la cuarta fecha del hexagonal, Junior enfrentaba al Bucaramanga en el estadio ‘Alfonso López’. Horas antes del viaje, el 29 de noviembre, Víctor Campaz desertó  de la  concentración.

«Yo estaba recién casado con Gloria Monsalve, después del almuerzo decidí salir de la concentración para ir a mi apartamento que quedaba a dos cuadra del sitio de la  concentración. Reconozco que me fui sin pedirle permiso a Varacka. Regresé como a las cuatro horas. Encontré enfadado  al técnico argentino. Me dijo que ya no estaba en los planes para ir a Bucaramanga. Reconozco que fallé», confiesa Víctor Campaz los errores que cometió en su paso  fugaz por el Junior.
Víctor Campaz fue fiel a su fama de bohemio y parrandero, todo lo contrario a Nelson Silva Pacheco, un jugador disciplinado, concentrado a cultivar el amor de su esposa,Beatriz: las dos caras de la moneda. Hoy, a los 68 años de edad, intenta gambetear a  la pobreza en su tierra natal, Buenaventura, luego de que gozó de tanta fama de la cual no le quedò ni una sòla fotografia.
Salir de la versión móvil