Su medio ambiente, su urbanismo, sus artesanías, su paz y su poesía hacen de Usiacurí un polo de atracción que cada día cobra mayor valor turístico.
Por Chachareros
Es un privilegio caminar por sus calles empedradas, admirar la flora y fauna que lo rodean y conocer de primera mano la forma como sus artesanos tejen las famosas figuras ornamentales y utilitarias con palma de iraca.
«Después de la tragedia ambiental de nuestros pozos naturales de agua mineral, cuando en la década de 1960 se construyó un sistema de agua potable a costa de secar los pozos, aprendimos la importancia de cuidar nuestro patrimonio como elemento esencial para preservar nuestra propia existencia», afirma William Bresneider alvear, Alcalde de Usiacurí. En la actualidad el municipio realiza un programa de recuperación de dichos pozos que fueron fuente de salud tan poderosa que atrajo la atención de personas como el insigne poeta Julio Flórez, quien llegó al pueblo a curarse de una dispepsia en 1907 con el agua «milagrosa».
Desde los Mocaná
Las huellas de los ancestros indígenas aún están presentes en Usiacurí, que fue descubierto apenas cuatro décadas después de la llegada de Cristobal Colón y por tanto es uno de los más antiguos de Colombia. Desde entonces se ha tejido un entramado del ser humano y la naturaleza que permite encontrar múltiples razones para visitar al municipio.
[caption id="attachment_16837" align="alignleft" width="300"]Cada año miles de turistas vienen a conocer el que es reconocido como «El pesebre del Atlántico», por su curioso diseño urbanístico liderado por la imponente iglesia Santodomingo de Guzmán que se erige justo en el centro de la población en una de sus colinas más altas y que tiene una panorámica privilegiada.
La Casa Museo Julio Flórez es otra de las obras de arquitectura emblemáticas, cuya belleza permite evocar el legado poético del ilustre huésped de Chiquinquirá que un día de 1909 conoció el amor en Usiacurí y la magia de sus aguas medicinales y decidió más nunca partir.
[caption id="attachment_31801" align="alignright" width="433"]La Casa Museo Julio Flórez fue elevada en 2002 a la categoría de Patrimonio Cultural del Departamento; y, en el año 2007, al grado de Monumento Nacional.
La palma de iraca
Esa relación de la naturaleza al servicio de la mano del hombre, expresada en la palma de iraca, se eleva a su mayor nivel en la manera como el ecosistema es parte esencial de Usiacurí. Nos referimos al bosque de Luriza, un territorio de 837,17 hectáreas de bosque seco tropical, que representan un verdadero pulmón para el departamento del Atlántico. 122 especies de plantas, 19 de anfibios, 44 de reptiles, 138 de aves y 43 especies distintas de mamíferos han sido hasta ahora identificadas.