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Univerdad del Atlántico, en manos de minoría ociosa

La gobernadora Elsa Noguera hizo este lunes un llamado cordial para que se superen las confrontaciones. El senador Name también pide el retorno a clases. Diputado Petro pide diálogo abierto.

Por Chachareros

La gobernadora del Atlántico, Elsa Noguera De la Espriella, en tono académico y cordial, hizo este lunes un llamado vehemente a los promotores del paro indefinido en la Universidad atlanticense, para que no se prolongue la angustia y las ansiedades de miles de estudiantes, profesores, trabajadores y padres de familia.

Es un variopinto universo humano, en su mayoría, de los estratos más bajo de la población atlanticense, y no es justo que, por una minoría, se perjudique toda esa población mayoritaria que quiere que se reanuden las clases para no perder el semestre”.

Por su parte el representante a la Cámara atlanticense por Cambio Radical,  César Lorduy, lamentó que, mientras que todas las demás universidades públicas del país luchan de manera mancomunada para salvar el semestre, “aquí la minoría de los estudiantes eternos se oponen a levantar un paro insensato e infame”.

Ya es hora de terminar ese paro: Name

Mientras que la mayoría de las universidades públicas del país buscan estrategias para culminar el calendario académico del 2019, interrumpido por los paros y las movilizaciones estudiantiles, la Universidad del Atlántico continúa en un paro indefinido que día tras día genera afectaciones de todo tipo a miles de estudiantes, egresados, profesores y trabajadores de la institución.

La incertidumbre acerca de si será posible salvar el último semestre del 2019, ronda a los estudiantes de todas las facultades, quienes ya han mostrado sus divisiones frente a la continuidad del paro, que en su inicio fue impulsado para exigir la salida del entonces rector de la institución, Carlos Prasca, y rechazar el ingreso del Esmad a la universidad, pero que al día de hoy es motivado por otras exigencias que han estado presentes por años en la comunidad estudiantil y que vieron su oportunidad de salir en medio del ambiente de protesta social que se vive en el país.

Muchas de las peticiones de los estudiantes son totalmente entendibles y pertinentes, debido a los cuestionables manejos de la universidad en los últimos años.  Por ejemplo, la decisión del Juzgado 12 del Circuito, de anular la elección de los decanos que fueron nombrados en propiedad en diciembre del año pasado, por irregularidades en la designación, le da la razón a los estudiantes, quienes se quejan por la falta de transparencia y corrupción que reina en el alma mater.  Por otro lado, el reciente colapso del techo de un salón en la sede centro, evidencia el grave peligro al que están expuestos los alumnos, profesores y empleados por el descuido y abandono de las instalaciones.

Entre las exigencias de los estudiantes para levantar el paro, están: la aprobación de una nueva reforma estatutaria, que modifique entre otras cosas, el proceso de elección de rectores y decanos; la salida del grupo de vigilancia; la asignación de presupuestos para la restauración de las sedes y la construcción del edificio nuevo de Bellas Artes, entre otros.  Temas que deben ser discutidos ampliamente y de manera reposada para que se lleguen a soluciones reales, no a la creación de nuevos problemas.

Sin lugar a duda, la nueva reforma estatutaria que exigen los estudiantes se debe construir en un juicioso y riguroso proceso colectivo, que reconcilie a la institución con sus estudiantes para que el nuevo foco sea buscar la excelencia académica y el liderazgo en el país.  El principal compromiso debe ser crear unos estatutos actualizados que le entreguen a la Uniatlántico esa autonomía universitaria que la aleje de la injerencia política y de los intereses particulares.

Creemos que en la nueva presidencia del Consejo Superior de la Universidad tenemos a una gran líder, la gobernadora Elsa Noguera, a quien no le quedará grande el reto de sacar adelante a la Uniatlántico, el orgullo de nuestra región.  Confiamos en que la Gobernadora logre los consensos que se necesitan para empezar a escribir la nueva historia de la universidad, que no debe ser una diferente a la de su consolidación en la excelencia de la educación superior en el país.

En un acto de buena voluntad y disposición, los participantes del paro deben reflexionar acerca de la conveniencia de continuar con el cese de actividades.  No solo se están perjudicando a miles de estudiantes que ven incierto su futuro académico, sino que también, cada día son mayores las pérdidas millonarias para la institución, que debemos recordar se encuentra en reestructuración de pasivos.  Además de las implicaciones que significan el retraso en la actividad académica con la reciente Acreditación de Alta Calidad que le fue entregada a la institución, se está corriendo el riesgo de perder miles de subsidios dirigidos a los jóvenes de universidades públicas, a los que no podrían acceder por encontrarse con la actividad suspendida.

En medio de toda esta crisis, hemos visto que la actuación de la Ministra de Educación, María Victoria Angulo, ha sido nula.  Su falta de liderazgo y total silencio frente a la situación de la institución es totalmente cuestionable al trabajo que se espera de un ministro del Gobierno, que debe atender con autoridad, temas como este que son de capital importancia para el presente y futuro de nuestra región.

Hoy lunes se realizará una nueva asamblea multiestamentaria para buscar el reinicio de las actividades, esperamos que las decisiones que se tomen sean encaminadas a solucionar la crisis y restablecer el calendario académico, sacar adelante a la Universidad del Atlántico requiere que todos estemos de su lado, por eso anhelamos que la suma de voluntades sea en ese sentido.  Nos preocupa enormemente, el misterio que ronda la muerte de la joven Madelyne Sofía Ortega Villa, quien fue hallada sin vida en las instalaciones de la universidad, solicitamos a las autoridades competentes acelerar las investigaciones del caso para que se esclarezcan los hechos y se resuelva el misterio de su deceso.  Nuestra solidaridad y oraciones con sus familiares y amigos, por tan dolorosa perdida.

¿Quién se beneficia?

Por su parte el economista y académico Jorge Vergara Carbó, en su columna publicada en el portal ruedalaprensa.co sostiene que, en una conversación con algunos amigos sobre el tema de la Universidad del Atlántico, en medio de la discusión surgió por parte de uno de los asistentes una pregunta que nos puso a pensar a todos los presentes

¿Quién se beneficia con la Universidad cerrada? Pregunta difícil de responder, porque creemos que nadie se beneficia. La imagen puede contener: una o varias personas, personas practicando deporte, césped y exterior. Es que no es posible que algún sector al interior de la Universidad se pueda beneficiar de una toma, que ya lleva 77 días.

Indudablemente que no hay beneficiados con un cierre de la Universidad. Solo hay perjudicados, pero los más afectados son justamente los estudiantes y sus padres, porque están a punto de perder un semestre de continuar en la posición incomprensible de no permitir la entrada a los trabajadores, docentes y reanudar las clases persistiendo en la toma. Los profesores y trabajadores no se perjudican con el paro, antes, por el contrario, ellos siguen devengando sus salarios sin necesidad de trabajar. No hay discusión, la Universidad del Atlántico tiene que constituirse en la gestora y formadora de los líderes que necesita el Departamento del Atlántico y la Región Caribe.

Posiciones absurdas

Debe ser una Institución abierta al pensamiento y a la discusión de las ideas y las tesis políticas, donde se formen con un criterio claro sus estudiantes que en su mayoría pertenecen a los estratos 1, 2 y 3. La imagen puede contener: 4 personas, incluido Rafael Ladrón De Guevara, personas sonriendo, personas de pie, calzado y exterior. Es la facilitadora del cambio social a través del estudio, único camino para eliminar las desigualdades sociales existentes en nuestro país y principalmente en la Región Caribe.

No hay otra alternativa conocida que contribuya a acortar las distancias y a escalar posiciones diferentes al estudio en una educación superior de calidad y por supuesto a recibir una educación básica de alta calidad, para que con su formación académica le aporten al desarrollo económico y social de la Región. La única forma de lograr eso, es con una Universidad abierta, donde se debatan los temas de interés local, regional, nacional e internacional. Donde se confronten tesis con la altura que requiere cualquier debate.

Con una Universidad cerrada no podemos lograr eso, ni tampoco la transformación social de quienes tienen el privilegio de estudiar en una Universidad como la del Atlántico. La imagen puede contener: 2 personas.

La universidad abierta permite cumplir con los postulados de la ONU, contribuir en la consolidación del proceso de paz, en cuanto debe trasmitir tolerancia, convivencia, e ingenio, frente a las dificultades que se le presenten. La Universidad abierta mantiene activo el más importante reservorio de talentos humanos del caribe colombiano, es un orgullo para la Región, es nuestro patrimonio y por ello todos los caribeños y en especial los barranquilleros tenemos que protegerla, defenderla y apoyarla para que cumpla con su Misión.

No tenemos duda, que la actual gobernadora la doctora Elsa margarita Noguera de la Espriella no será inferior al compromiso que se ha hecho de dedicarle el tiempo necesario a la recuperación de la Universidad del Atlántico, para ello se comprometió a revisar y hacer aprobar los nuevos Estatutos, en el menor tiempo posible, igualmente realizar una reingeniería para adecuar su planta de personal docente y administrativa al siglo XXI , de tal forma que permita escoger.

La imagen puede contener: 4 personas, personas sonriendo, personas de pie, calzado y exterior un nuevo Rector, Decanos y cuerpo directivo de las mejores calificaciones de tal forma que garanticen un desempeño exitoso que nos lleve a obtener la acreditación de Alta Calidad otorgada por el gobierno colombiano. Pero para lograr el cambio se necesita una Universidad abierta, se necesita que se levante la toma, sin ganadores o perdedores para que mancomunadamente entre todos saquemos adelante a la que debe ser la Universidad más importante del Caribe colombiano.es hora de levantar el paro reiniciando la normalidad académica y administrativa. definitivamente con la universidad cerrada nadie gana. necesitamos una gana y gana como siempre dice nuestra gobernadora.

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