Todavía recordamos el cruento episodio de la cárcel distrital del Bosque en donde casi 30 de presos resultaron heridos luego de enfrentamientos entre ellos durante por lo menos 4 días. Al final resultó que lo único claro es que salió un director del penal y entró otro.
Por: Victor Herrera Michel
Con razón han comenzado las protestas de habitantes y políticos de este municipio, al sur del departamento, que no están de acuerdo con que en sus alrededores se construya una Megacárcel. Todo parece indicar que no se hizo la debida y suficiente socialización, seguramente para evitar que también allí fuera rechazada su construcción como ha pasado ya en otros 3 municipios.
De otro lado, en el Congreso están cursando actualmente dos proyectos de Ley que si bien persiguen claros objetivos punitivos van seguramente a complicar la situación carcelaria.
Se trata, en primer lugar, del proyecto presentado por iniciativa del propio Presidente de la República mediante el cual se establecería la Cadena Perpetua para violadores y/o asesinos de niños. O sea que estos criminales estarían de por vida en las cárceles. Lo más aterrador es que, según datos de Medicina Legal, en promedio cada 22 minutos se viola o se asesina a un niño en el país, según las denuncias que se conocen. Quiere decir que en solo las denuncias instauradas (que no son todos los casos reales) tendríamos cada año más de 25 mil nuevos condenados a cadena perpetua.
Con lo que se avecina no solo habrá que construir una nueva Megacárcel en Candelaria sino en muchísimos municipios del país.
Por su parte, este gobierno, tan privatizador como todos los que tienen el sello Uribe y aprovechando la situación, está presentando un proyecto para ampliar la esfera de las famosas y controvertidas Alianzas Público-Privada (APP) y cobijar bajo esa figura a hospitales, colegios y, por supuesto, cárceles.
@vherreram