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Turcios y Roberto Calderón frente a frente: cuando el trazo encontró la melodía

Por: Francisco Figueroa Turcios

El encuentro entre Omar Figueroa Turcios y Roberto Calderón no fue una casualidad, sino la cita pendiente de dos sensibilidades que, aunque transitan caminos distintos, se reconocen desde la distancia a través de sus obras.

Durante años, el trazo que combina técnica, sensibilidad artística y una profunda carga simbólica de uno y las letras profundas, cargadas de sentimiento y poesía, con temáticas de amor, desamor y la vida cotidiana del otro se habían saludado en silencio: Turcios, quien esta radicado en Alcalá de Henares, España, caricaturizando el alma humana con líneas precisas, y Roberto Calderón desnudando sentimientos con versos que sabían a tierra, nostalgia y verdad.

En el encuentro que se realizó en la Capital del Atlántico en el apartamento del periodista Rafael Sarmiento y mi hermana Nira Figueroa Turcios donde reposa la obra en acuarela del caricaturista y artista plástico Turcios hizo en homenaje a esa Luna Sanjuanera, no pudimos establecer cual de los dos estaba más feliz… como si ambos confirmaran que el arte, en cualquiera de sus formas, nace del mismo lugar: la necesidad de contar lo que el corazón no puede callar.

Roberto Calderón llevaba años administrando, con devoción silenciosa, el universo gráfico de Turcios a través de las caricaturas publicadas en El Heraldo. Sin haber estrechado nunca su mano, ya conocía sus trazos como quien reconoce la caligrafía de un amigo cercano.

Sin embargo, el anhelo más íntimo persistía: conocer personalmente a Turcios, el artista que había convertido la caricatura en un lenguaje universal. No era una tarea sencilla. Turcios, radicado desde 25 años en Alcalá de Henares, parecía habitar una geografía lejana no solo en distancia, sino en tiempo y circunstancias.

Pero hay encuentros que no dependen de la voluntad, sino de una especie de conspiración del destino. Y fue así como los astros decidieron alinearse en Carnaval de las Artes. La presencia de Turcios en su vigésima edición no solo alteró la agenda cultural, sino también el rumbo de una historia que llevaba años gestándose en silencio.

«Turcios es un caricaturista de talla mundial, radicado en España, yo estaba perdiendo la esperanza de poderlo conocerlo, pero al percatarme que él era uno de los invitados especiales del Carnaval de las Artes esa información me emocionó porque era la oportunidad para hacer realidad el sueño de compartir con este importante caricarutista.

Nos dimos un abrazo prolongado de características de una amistad que parecía que éramos amigos desde hace mucho tiempo. Turcios también me confeso que él estaba deseoso de conocerme al igual que yo. Celebre mucho el encuentro con Turcios y sellamos una amistad. Reconozco que cumplí el sueño de conocer a Turcios» reseña Roberto Calderón sobre el encuentro con Turcios.

El común denominador era evidente: dos maestros, dos lenguajes, una misma devoción. Ambos habían soñado ese momento, no por vanidad, sino por el deseo genuino de estrecharse en un solo abrazo de alguien que, sin conocerlo, ya le había hablado al alma.

Foto: Turcios, Roberto Calderón, Rafa Sarmiento y Francisco Figueroa Turcios

Turcios veía en las canciones de Calderón personajes vivos, rostros que pedían ser dibujados; mientras el compositor oriundo de San Juan del Cesar, Guajira, encontraba en las caricaturas de Omar Figueroa Turcios historias que bien podían convertirse en vallenatos.

«De los grandes compositores de la música vallenata, el maestro Roberto Calderón es uno de mis preferidos, por la variedad de melodías en una sola canción, y el manejo emocional que va creciendo a medida que avanza la narración, haciendo en total, una melodía muy sentida.

Así que conocerlo, saludarlo y poder charlar y escucharlo cantar, fue muy emocionante, después de tantos años de seguir su obra musical» revela Turcios sobre las composiciones de Roberto Calderón.

«VALLENATurcios»…

Cuando  Turcios tomó los pinceles para interpretar Luna Sanjuanera , no solo pintó una escena: tradujo en colores lo que Roberto Calderón había sembrado en versos. La obra, cargada de atmósferas nocturnas y nostalgias sutiles, logró lo que pocos lenguajes consiguen: convertir la música en imagen sin que pierda su alma.

Al contemplarla, Roberto Calderón no ocultó su asombro. Roberto se veía reflejado en otro espejo creativo, donde su canción ya no sonaba, sino que respiraba en trazos y matices. El compositor descubrió que su luna —esa que alguna vez nació de la inspiración— ahora también tenía rostro, textura y silencio.

fue entonces cuando la conversación dejó de ser un intercambio de elogios para convertirse en un diálogo de creadores, donde cada anécdota era una partitura y cada risa un trazo, como si el tiempo se detuviera para permitir que la caricatura y el vallenato se sentaran en la misma mesa.

Esta pintura se convierte así en una pieza clave dentro del proyecto expositivo que Turcios viene gestando: “VALLENATurcios”, una galería donde cada cuadro será una canción reinterpretada, un puente entre la memoria musical del Caribe y la sensibilidad visual del artista.

No será solo una exposición, sino una conversación entre acordes y líneas, donde el vallenato dejará de oírse para empezar a mirarse.

«VALLENATurcios» es un proyecto gráfico que busca resaltar la poesía de esas grandes canciones que son pilares del vallenato, y no podía faltar, Luna sanjuanera.

Están en proceso estas ilustraciones, retratando con toque poético y surrealista el significado de la canción, a través de mi punto de vista gráfico; y la idea es llevar esta exposición por varias ciudades para hacer énfasis en las letras de los vallenatos, de maestros como Roberto Calderón, Rafael Escalona, Rosendo Romero, Gustavo Gutiérrez, Aurelio Núñez, «Chiche» Maestre», entre otro grandes. Y para comenzar esta gira, San Juan del Cesar sería el punto ideal ya que tiene el Museo de Compositores» revela Turcios sobre su excelente proyecto VALLENATurcios

Por su parte Roberto Calderón en la presencia de todos los hermanos Figueroa Turcios se impuso el reto de hacer realidad el proyecto VALLENATurcios «

«Estoy muy impresionado con el proyecto «VALLENATurcios«, donde Turcios quiere simbolizar las canciones más emblemáticas de la música vallenata para llevarlos a la pintura. Quedé impresionado con la obra de Luna sanjuanera que es una de los 30 cuadros que tendrá en las exposiciones. La música vallenata se va a sentir honrada con este proyecto de esta maestro de la caricatura y la pintura.

El Museo de Compositores que tenemos en San Juan del Cesar, Guajira será el comienzo de la gira de esa importante exposiciones a nivel nacional» destaca Roberto Calderón.

En busca del pez naranja

Turcios aprovechó el encuentro con Roberto Calderón para entregarle su libro de poesía En busca del pez naranja, como quien extiende una parte íntima de su alma más allá del trazo y la caricatura.

En ese gesto, silencioso pero profundo, quedó al descubierto otra dimensión del artista: la del poeta que navega en palabras con la misma destreza con la que dibuja rostros.

Así, la poesía se revela como una faceta esencial en la vida de Omar Figueroa Turcios, un territorio donde su sensibilidad encuentra nuevos matices y donde el arte, lejos de limitarse, se expande hacia lo infinito.

Recordemos que Turcios fue uno de los invitados especiales en el XX Carnaval internacional de las artes donde hizo la presentación del libro de poesías en Busca del pez naranja

Luna Sanjuanera

El encuentro de los dos maestros no podía cerrarse en silencio. Era inevitable que las canciones comenzaran a flotar en el aire, como si el mismo cuadro de Luna Sanjuanera —ese que había servido de punto de partida— reclamara su voz original.

Entonces, Roberto Calderón, conmovido por la interpretación pictórica de Omar Figueroa Turcios, decidió congraciarse de la única forma que sabe un juglar: cantando.

Y fue así como la pintura volvió a convertirse en canción. Cada verso que Calderón entonaba parecía dialogar con los trazos del lienzo, como si la luna pintada por Turcios respondiera con silencios iluminados. No era solo una interpretación musical; era un acto de gratitud, un reconocimiento mutuo donde el arte se devolvía el favor a sí mismo.

En ese instante, no hubo fronteras entre la caricatura y el vallenato. Solo quedó la certeza de que ambos lenguajes, cuando nacen del alma, terminan encontrándose… aunque uno se pinte y el otro se cante.

Y así, entre risas, recuerdos y silencios elocuentes, quedó claro que no todos los encuentros ocurren en el calendario: algunos estaban escritos desde mucho antes, en la tinta invisible del destino.

Porque cuando un caricaturista dibuja emociones y un compositor las canta, el arte deja de tener forma y se vuelve eterno… como ese instante en que Turcios y Roberto Calderón, sin decirlo, entendieron que ya se conocían desde siempre…

Sobre el autor

Comunicador y Periodista. Editor deportivo de Lachachara.co, tiene experiencia en radio, prensa y televisión. Se ha desempeñado en medios como Diario del Caribe, Satel TV (Telecaribe), RCN, Caracol radio, Emisora Atlántico, Revista Junior. Fue Director deportivo de la Escuela de fútbol Pibe Valderrama y dirigió la estrategia de mercadeo y deportes de Coolechera. Para contactarlo: Email: figueroaturcios@yahoo.es
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