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Siembra solidaridad, cosecha paz

Conozca a los beneficiados por Catedratón 2015, una labor que ha reconstruido el tejido social del Atlántico.

Por Chachareros
Más de 1.200.000 personas durante 12 años, a través de Catedratón, se han visto beneficiadas por la contribución recibida para mejorar su calidad de vida como familias vulnerables.
Lo recaudado en Catedratón en el 2015, en gran parte, será destinado para 6 parroquias que han esperado por muchos años tener un templo digno, y así avanzar en el mantenimiento de la convivencia plena por la presencia de Dios, en sus realidades de delincuencia, violencia, droga y desigualdad social. El otro porcentaje será destinado para brindar mejoramiento de vivienda a familias vulnerables en el Atlántico con pisos de cemento y acometidas de agua potable, para minimizar las condiciones de pobreza extrema.
Conozcamos esas parroquias que han sido seleccionadas como beneficiadas en esta  décimo segunda versión:
Parroquia San Miguel Arcángel
Ubicada en el barrio Rebolo, sur de Barranquilla, barrio que ha engrosado estadísticas de violencia del Distrito, por la droga, delincuencia, pandillismo, pobreza, y desempleo que evidencia.
Sin embargo, esas dificultades son mermadas por la unión que sus habitantes católicos manifiestan, en esa lucha constante en los últimos 15 años en el deseo de edificar un templo, sabiendo que con Dios la esperanza de mejorar es posible. Por ello, y sin excusas han celebrado los sacramentos en lotes, calles, terrazas, hasta que por el liderazgo de sus párrocos y las mujeres del barrio lograron comprar una pequeña casa que hoy funciona como parroquia.
Parroquia Padre Misericordioso 
Con una alegría evidente por haber sido seleccionados, el párroco de esta comunidad del barrio Sourdis, manifiesta que ella se verá animada a seguir trabajando por el bien del sector, para que a pesar de la proliferación de sectas que están ubicadas allí, viendo ya un frontis de templo, el trabajo apostólico será mejor.
“Las oraciones que durante 15 años hemos hecho por tener este templo y nuestros deseos, Dios los ha sabido compensar”, confiesa su párroco, el padre Teodoro García.
Parroquia Santa Lucía 
Luego de 6 meses de la tragedia, Arroyo de Piedra (Luruaco) no olvida los angustiosos momentos en que vieron cómo las llamas consumieron en cuestión de minutos la totalidad de la parroquia Santa Lucía, que ellos mismos ayudaron a construir hace más de 100 años con las actividades como venta de hayacas y sancochos.
Hoy, las misas de domingo y demás actos los realizan, como le llaman jocosamente, en una ‘parroquia móvil’ de madera, rejas de metal y tejas de zinc.
Parroquia Santa Margarita María de Alacoque 
Esta comunidad, del barrio Las Margaritas en Soledad, en el Tiempo de Dios ha recibido el sí definitivo de apoyo de Catedratón, luego de que por muchos años viniera luchando por conservar el sitio donde celebran pues algunas personas querían adueñarse de él, comentó el párroco Jonathan Pacheco.
En una carpa celebran actualmente los oficios religiosos, y es por ello que la edificación de un templo, dignificará su labor pastoral.
Comunidad de Villas de San Pablo 
Situada en Juan Mina, urbanización que vive el flagelo de violencia juvenil, habitada en su mayoría por desplazados provenientes de distintas partes de la Costa Caribe, damnificados por desastres naturales y familias en extrema pobreza.
“Cuando en una comunidad hay una parroquia, es una comunidad plena”, expresa el Arzobispo de Barranquilla, monseñor Jairo Jaramillo Monsalve, y los medios de comunicación confirman que lo que más afecta a Villas de San Pablo es la falta de convivencia.
Son 3 años que han convivido sin una parroquia formal, ya que celebran los sacramentos y demás acciones pastorales en un comedor escolar.
Célula Madre Bernarda Butler 
Esta comunidad parroquial que pastorea en el barrio 7 de abril, vive en un contexto fuerte de violencia, expendio de drogas, licor y pocos avances en materia de mejoramiento de vivienda; sin embargo, muchos son los emprendedores y esperanzados que trabajan por el bien de su localidad, quienes de la mano de la Iglesia Católica, entidades públicas y privadas, realizan acompañamiento y actividades para sanar la situación coyuntural.
Hoy se encuentran motivados al saber que podrán erigir su templo, pues actualmente sus acciones pastorales las llevan a cabo en un ‘patio grande’, donde no hay parroquia física construida.
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