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Si no se encuentra un buen pozo, a importar petróleo

La advertencia la hizo este martes en Barranquilla el exministro de Minas Amylkar Acosta. La economía colombiana podría sufrir un coletazo.

Por Rafael Sarmiento Coley – Director

“Venimos de un largo ciclo de precios altos de los commodities, entre ellos el petróleo, el carbón y el ferroniquel, presionados al alza por un gran apetito por ellos en los mercados internacionales. Ello a su vez obedeció a que las economías emergentes de China e India lograron desacoplarse de la dinámica de la economía global, que entró en un letargo a raíz de la crisis que se desató en 2008 y por ello siguieron creciendo a tasas altas, convirtiéndose en ‘aspiradoras’ de materias primas”.

Amilkar Acosta Medina

Las anteriores premisas fueron expuestas este martes por el exministro de Minas y Energía Amylkar Acosta Medina, en una conferencia muy concurrida en el auditorio de la sede norte de la Escuela Superior de Administración Pública (Esap).

Entre la numerosa asistencia estuvieron el gobernador del Atlántico, José Antonio Segebre Berardinelli; el exgobernador y exministro Eduardo Verano De la Rosa; el catedrático Jairo Parada; el historiador y columnista Rodolfo Zambrano Moreno, el presidente de la sala de juntas de la Uniautónoma, Álvaro Lastra; Pedro Aragón Canchila y otros estudiantes y profesores.
Según Acosta Medina, como consecuencia del alto consumo de materias primas de China e India, “ello originó un auge del sector minero-energético, que creció durante este periodo muy por encima del crecimiento del PIB total, convirtiéndose en el gran jalonador de la economía. El 70% de las exportaciones se derivaron en este sector, más del 56% de la inversión extranjera directa tuvo como destino este sector. Además, este se constituyó en la principal fuente de recursos del Estado; en 2012 se elevaron a los $32 billones, entre impuestos, regalías y dividendos, equivalente al 80% del presupuesto de inversión de ese mismo año”.

Sostuvo que en 2012 empezó “lo que yo he llamado el cuarto menguante del auge minero-energético: la demanda por los commodities se contrajo y, a consecuencia de ello, sobrevino la destorcida de sus precios. Estos dos factores han venido afectando las exportaciones, la afluencia de inversión extranjera directa y, desde luego, los ingresos provenientes de la llamada renta petrolera.
Esto acaeció en todos los países de Latinoamérica.- «Colombia se demoró en encajar este golpe gracias a que los precios del petróleo se demoraron en descolgarse y por ello la economía colombiana siguió creciendo por encima del promedio de las economías de la región”.

Según el exminminas, “estamos, entonces, ante dos desafíos: cómo lograr aumentar la producción de crudo, que ha venido decayendo, para tratar de compensar así sea parcialmente la caída del precio y diversificar la economía y las exportaciones para que la misma sea menos vulnerable”.
Recordó también Amylkar Acosta que ya Colombia se vio en apuros por los bajones internos en la producción de petróleo, y de 1975 a 1985 tuvo que importar combustibles porque los pozos que explotaba no eran suficientes.

En estos momentos Colombia busca en forma desesperada nuevos pozos. Pero no aparecen por ninguna parte los benditos pozos, lo cual significa un riesgo grave para Colombia, pues si bien en la crisis económica internacional del 2008 no sufrió ni un rasguño, en esta ocasión puede resultar golpeada por la tendencia económica internacional.

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