Ramón Jesurum Franco, presidente de la Dimayor, confirmó en primicia al portal web Lachachara.co, que si el club Universidad Autónoma del Caribe no obtiene el aval del Junior para jugar en Barranquilla, no podrá actuar en otra sede.
Por: Francisco Figueroa Turcios – Editor de Deportes
El directivo universitario señaló que “tristemente recibimos una actitud humillante del señor Fuad Char, humillante ante la academia, ante los miles de barranquilleros que se han expresado en un tema como el fútbol, que debe ser para construir ciudadanía, un tema que nos una. No voy a hacer públicos temas que se han conversado en privado, pero en el caso hipotético de que ese sea un condicionamiento, sería algo indigno lo cual nunca podríamos aceptar».
Al finalizar, el dirigente agitó la confrontación con el empresario Fuad Char: “Nosotros no somos unos proveedores de las Olímpica. Somos gente seria de academia y como tal debemos ser tratados. Ofrecemos respeto y exigimos respeto», señaló Ramses Vargas.
Las condiciones que Junior puso a la Autónoma
Lachachara.co conoció que Junior tenía en la minuta para suscribir con Uniatónoma cinco puntos:
1) No vender la ficha
2) Precio de la boletería igual a la del Junior
3) Cuatro jugadores del Junior en la titular del Uniautónoma, mínimo 15 partidos
4) Un técnico del Junior en el cuerpo técnico de Uniatónoma
5) Si Uniautónoma vendía la ficha, el 30% le correspondería al Junior.
Estos cinco puntos son los condicionamientos que el rector y presidente de Uniautónoma consideró indignos por parte del Junior.
Fuad contra-ataca
“Así de sencillo”, dijo el Senador: «Ellos (Uniautónoma) no quieren ese compromiso, lo que quieren es hacer un negocio. Compraron esa ficha en 800 millones de pesos a un equipo de las sabanas de Sincelejo y al estar jugando en Barranquilla como un equipo de la A, la ficha vale 15 mil millones de pesos”.
Lachachara.co conoció que los clubes mexicanos, como Cruz Azul, son candidatos para adquirir la ficha de Uniatónoma. Este club es de propiedad de la fábrica de cemento que lleva el mismo nombre y que tiene a Colombia en su lista de países a incursionar, especialmente a la ciudad de Barranquilla, por sus condiciones estratégicas.
El otro club mexicano es el Pachuca y el emisario para hacer los contactos es Carlos Calero, hermano del fallecido portero colombiano Miguel Calero.
De allí la insistencia de Fuad Char en dar el aval bajo matricula condicionada, porque tiene la información del interés de los clubes mexicanos por Uniatónoma, que se constituirían en un ‘duro hueso’ de roer para el Junior.
Esta novela del aval del Junior a la Universidad Autónoma está como para alquilar balcones. Pero la que debería bajarse y meterse a la candela también debería ser la Alcaldesa Elsa Noguera, a quien con mucha razón le piden los directivos deportivos que tome cartas en el asunto.
Si la Uniautónoma no juega en la A por falta de plaza, el chicharrón está en manos de Ramón Jesurum y la Dimayor, porque de nada sirve entonces que un equipo compita por la categoría si después no le van a permitir jugar en una plaza nacional.