Jorge Colmenares, hermano de Luis Andrés, y la madre de la víctima en entrevista con Julio Sánchez Cristo, aseguran que en el fallo ‘hay gato encerrado’. “Uno no es adinerado como los implicados, por eso la justicia no es para uno”.
Por Chacheros/Resumen Agencias
Laura Moreno y Jessy Quintero, absueltas como testigos o cómplices del caso de la muerte de Luis Andrés Colmenares.
“En Colombia, si uno no es adinerado como los implicados en un homicidio o en un acto de corrupción, la justicia no es para uno; por eso digo que si el país quiere viver en paz y acabar con tanta violencia, tiene que acabar con la corrupción en la justicia…en jueces que se venden y cambian un veredicto de la noche a la mañana, testigos y fiscales que se dejan sobornar por quienes tienen la tula, todo eso es muy triste que ocurra todavía en Colombia como en la época de la colonia”, afirma , sin poder ocultar un dolor que le sale de lo más profundo de sus entrañas, Jorge Colmenares Escobar , hermano de Luis Andrés, asesinado en el cayo El Virrey, en Bogotá, en la noche del 31 de octubre de 2010.
En concreto, doña Oneida Escobar de Colmenares y su hijo Jorge se refieren, en diálogo amplio y franco con Julio Sánchez Cristo, al caso sobre dictamen de la jueza Paula Astrid Jiménez, quien absolvió a Laura Moreno y Jessy Quintero, principales sospechosas de encubrir al verdadero (o los) autores del homicidio.
¿Caso pasional?
Carlos Cárdenas Gómez, inició la discusión con Colmenares, pero ha sido liberado de todos los cargos.
Esta historia tiene el antecedente de que la agraciada joven estudiante de la Universidad de los Andes (al igual que la víctima Luis Andrés Colmenares Escobar, Carlos Cárdenas Gómez, y Jessy Quintero), Laura Moreno, fue novia del adinerado Cárdenas Gómez hasta un año atrás de los sucesos trágicos ocurridos en octubre de 2010. Ya para ese momento la bella Laura estaba de amores con Luis Andrés Colmenares, de quien todos sus compañeros y amigos era una lumbrera como estudiante.
“Era una pareja chévere, se mostraban muy amorosos ambos, se ayudaban en asuntos de estudios. Se les veía felices y se comprendían muy bien”, afirma una compañera de estudios de Luis Andrés Colmenares. La noche de Brujas del 2010, todos se encontraron en la discoteca Phenhouse para prender la rumba. Testigos aseguran que Cárdenas Gómez llegó con cara de rufián a la mesa en donde estaba su exnovia y Colmenares. Poco después empezó una tensa discusión. Fue cuando, presuntamente, Colmenares salió corriendo con el pretexto de que tenía mucha hambre y se comería un perro caliente.
«Es decepcionante todo lo que pasa en nuestra justicia colombiana», dice Luis Colmenares, padre de Luis Andrés.
Testigos aseguran que, de inmediato, una camioneta negra, con vidrios polarizados, siguió a Colmenares. No se supo más, sino al día siguiente cuando apareció muerto en las aguas leves del cayo El Virrey.
¿De quién era la camioneta negra con vidrios polarizados? Nadie lo ha indagado. ¿Quién salió de la discoteca llevando en la mano una botella litro de Old Parr con la cual presuntamente propinaron el golpe mortal a Luis Andrés? No aparece en los expedientes.
Las familias de Laura Moreno, Jessica Quintero y Carlos Cárdenas Gómez contrataron como abogado defensor al prestigioso penalista samario Jaime Granados, quien tiene un poderoso buffet en Bogotá con una docena de colegas suyos de grueso calibre y mucho peso ante los jueces, fiscales y tribunales. Una fuente de otro de los bufetes de abogados que tiene sede en Bogotá y Barranquilla con una franquicia de una reconocida firma de abogados estadounidenses, asegura que Granados no “recibe casos de poca monta. Para que él se haga cargo de un caso tienen que pintarle una figura económica de dos mil millones de pesos para arriba. De lo contrario no se le mide al caso”.
La danza de los millones
Se sabe de sobra que la familia Colmenares no es adinerada. Es una familia oriunda de Villanueva, La Guajira, que ha sobresalido a base de profesionalismo y honestidad. Algunos allegados a la familia señalan que, para poder contratar a un excelente abogado como Jaime Lombana, amigos y paisanos guajiros tuvieron que hacer “poninas” para reunir los costos.
En cambio las familias encartadas por este crimen, además de pertenecer a los círculos sociales de las elites bogotanas, son muy adinerados y parientes muy cercanos de ministros con la chequera más poderosa del país.
Algunos estudiantes de Uniandes aseguran que Carlos Cárdenas Gómez “es, a tan temprana edad, uno de los jóvenes más adinerados de Bogotá. Tiene negocios por todas partes en varias regiones del país”.
En esa danza de los millones es donde entra en juego la premisa del alma adolorida de Jorge Colmenares: “Si uno no es adinerado, no tiene justicia”.
La fuente del buffete que trabaja en asocio con una firma gringa asegura que “con esas cantidades enormes de recursos, hay plata para sobornar a Raymundo y todo el mundo. Todo juez sin moral tiene su precio. Todo fiscal sin moral, se tuerce. Todo testigo se vende y reversa sus versiones. Y así va subiendo el espiral de la corrupción en la justicia”.
“Traicioné mi idiosincrasia”
Después de que finalmente se conociera la decisión del juzgado 11 de conocimiento de Bogotá de absolver a Laura Moreno y Jessy Quintero, las dos estudiantes universitarias acusadas de haber participado como coautoras en la muerte de su compañero Luis Andrés Colmenares el 31 de octubre de 2010, Luis Alonso Colmenares, padre de la víctima, se pronunció sobre el hecho.
En diálogo con La W. Colmenares criticó fuertemente la decisión al señalar que “lo peor de este país es la injusticia de la justicia”, ya que asegura que en el caso se cometieron diferentes errores a nivel jurídico y técnico desde el primer día.
Así, Colmenares insiste en la hipótesis de que todas las pruebas que aportó la Fiscalía al caso demostraban, de manera concreta, que su hijo había sido asesinado. “El que lo hizo fue alguien acostumbrado al crimen (…) la forma en que dejaron su rostro es monstruosa (por) la cantidad de golpes que recibió”, argumenta Colmenares. Además, afirma que Luis Andrés se encontraba moribundo cuando terminó bajo el puente en el canal El Virrey, el sitio donde lo encontraron muerto horas después.
“Si lo hubieran encontrado antes, las cosas hubieran sido diferentes”, dice Colmenares.
Respecto a Laura Moreno y Jessy Quintero, Colmenares advierte que está seguro de que no fueron ellas quienes participaron directamente en el delito, pero sí saben quién lo cometió. “La Fiscalía las estaba procesando porque mintieron, porque supieron (quién fue el responsable), faltaron a su deber de solidaridad y dejaron morir a Luis”, indica.
Entre las irregularidades que menciona Colmenares en torno al proceso, cuestiona a la Funeraria Gaviria, encargada de los servicios del joven: “¿Por qué la Funeraria Gaviria tuvo que hacerle un trabajo de estética para que no se notara nada? Supe su estado real solo cuando vi las fotos del levantamiento del cuerpo”.
También, señala Colmenares, Medicina Legal jamás le reveló a la familia cómo dispusieron de la ropa y los elementos que Luis Andrés Colmenares llevaba consigo el día de su muerte: “A dónde lo llevaron, a quién se lo entregaron”, cuestiona.
Por otra parte, Colmenares también hace referencia a la desaparición de 17 cámaras de seguridad, entre la discoteca Penthouse y el caño de El Virrey en los días posteriores a la muerte de Luis Andrés. “Cuando regresamos de Villanueva en noviembre, quisimos revisar en las cámaras de seguridad (…) en ninguna encontraron ninguna copia de ese día, todo lo habían desaparecido”.
Así las cosas, Colmenares indica que ha “traicionado su idiosincrasia (guajira)” por querer “llevar de manera civilizada este caso ante la Justicia”. “Si esto hubiera sucedido en Villanueva, al día siguiente se habría resuelto”, advierte Luis Alonso Colmenares.
Del mismo modo, Colmenares calificó al fiscal 298 de Vida, el primero en recibir el caso, de “corrupto” y “sinvergüenza” por su aparente intención de archivar la investigación desde el principio.
Lo que dice la Jueza
«Luis Andrés Colmenares falleció por asfixia por sumersión en agua, estando en estado de inconsciencia producido por un severo trauma craneoencefálico y coadyuvado por una intoxicación etílica», puntualizó la juez.
El despacho consideró que Colmenares no recibió golpes de terceros: «Se concluye que el daño sufrido por Colmenares es consistente con una caída sobre la cara y no a golpes propinados por terceros».
“No se observan lesiones de contragolpe. Otra razón de la ausencia de esas lesiones está dada por la explicación de los científicos maxilofacial y el antropólogo, quienes demostraron que por la arquitectura de la cara la energía del golpe se disemina por esta estructura, produciendo múltiples fracturas que van por esta arquitectura hasta cuando se agota la energía», agregó.
La juez también cuestionó el procedimiento que empleó el doctor Máximo Duque al momento de practicar la segunda necropsia.»Verificando cada una de las fotografías que documentan cada uno de los procedimientos desarrollados por el doctor Máximo Duque durante el proceso de exhumación, y según la necropsia practicada al cadáver de Luis Andrés Colmenares, salta a la vista que no se aplicó ninguna clase de rigor en los métodos, no se procedió de manera científica, ni se atendieron recomendaciones de lugar, implementos o herramientas apropiadas para este tipo de exámenes», dijo la jueza.
La juez desvirtuó la tesis de la Fiscalía que afirmaba que se trató de un homicidio. “Se desvirtuó la afirmación del perito de la Fiscalía sobre que había varios focos de impacto con sus respectivas fracturas, pues se explicó claramente que un solo impacto de alta energía causó todo el complejo fractural”, puntualizó.
En la audiencia también ordenó enviar copias compulsadas para investigar al primer grupo de cuatro bomberos que declararon en el proceso por falso testimonio y fraude procesal
«La búsqueda se hizo de manera superficial y mediocre. No estaban preparados para la búsqueda de un cuerpo», señaló la juez. Además, aclaró que los bomberos no ingresaron al puente del caño en donde posteriormente fue hallado el cuerpo.
La juez determinó en cinco puntos que los bomberos faltaron a la verdad y los culpó de haber sido responsables de lo que está sucediendo.
«No recorrieron el túnel. Por tanto ninguno podría saber si el cuerpo de Luis Andrés Colmenares estaba allí o no (…) Podríamos decir que la labor inadecuada de los bomberos ayudó al desenlace lamentable al cual hoy nos enfrentamos», indicó la juez Jiménez.
Agregó que de acuerdo con el testimonio que dieron los bomberos encargados de la primera búsqueda «nos queda la idea de que no estaban preparados para una diligencia de rescate. No tenían mapa del túnel, tampoco lo exploraron, e hicieron una búsqueda superficial y rápida».
La juez 11 de conocimiento cuestionó el hecho de que los bomberos hayan paralizado la búsqueda de Luis Andrés Colmenares por el simple hecho de que Laura Moreno dijo que estaba cansada y se quería ir. «Recuérdese que Laura Moreno no era la rescatista, eran los bomberos los que tenían esa labor de búsqueda», manifestó la juez.
Esta semana, Jiménez absolvió a Laura Moreno y Jessy Quintero en el caso. “La decisión que tomé ha sido fundamentada en derecho. Decidí con base en las pruebas que fueron presentadas en el juicio. Una cosa es lo que digan los medios y el ciudadano allá afuera, y otra lo que fundamentó en el juicio la Fiscalía”, dijo en la audiencia.
El Forense cuestionado
Máximo Alberto Duque Piedrahíta, el forense cuestionado. Viajó a Villanueva, La Guajira, a realizar la segunda autopsia.
Máximo Alberto Duque Piedrahita fue el perito que realizó el segundo informe de necropsia, en octubre de 2011, del cuerpo de Luis Andrés Colmenares Escobar en el cementerio de Villanueva (La Guajira). Ese estudio sirvió para la investigación de la Fiscalía por el posible caso de homicidio del estudiante de Ingeniería de la Universidad de los Andes, ocurrido el 31 de octubre del 2010.
Duque Piedrahíta es médico cirujano especializado en ciencias forenses. Ocupó el cargo de director del Instituto de Medicina Legal entre octubre de 2004 y abril del 2007. Hizo parte de las misiones de la Cruz Roja en África y se hizo profesional en el Instituto de Ciencias de la Salud de Medellín.
Nació en Ituango (Antioquia) en 1970. Actualmente dirige su propia empresa dedicada a la investigación forense ‘Mforence Consultance’.
Máximo Duque afirmó que Luis Andrés Colmenares había sufrido varios golpes en la cara y en puntos focales distintos, de manera separada y en momentos diferentes, y que cada golpe había producido fracturas distintas. Todo ello le llevó entonces a concluir que Colmenares Escobar había sido víctima de una golpiza, que su muerte estaba relacionada con un homicidio y no con un accidente como en principio se dictaminó.
Sin embargo, sin embargo, la Jueza Paula Astrid Jiménez, que absolvió a Laura Milena Moreno y Jessy Mercedes Quintero, hizo una serie de consideraciones respecto al informe forense realizado por Duque.
“El despacho concluye que el daño sufrido por Luis Andrés Colmenares se dio por una caída sobre la cara y no a golpes propinados por terceros”, indicó la jueza 11 de conocimiento, declarando así sin fundamento dicho informe pericial.
Duque Piedrahita también determinó que Colmenares Escobar había sufrido una lesión en el cráneo provocada por un elemento contundente, una botella, la cual nombró como una lesión patrón. Esta hipótesis también tuvo sus serios cuestionamientos por parte de la jueza Jiménez.
“Con relación a si existía una lesión patrón que calcaba el instrumento que golpeó la cabeza de Luis Andrés Colmenares explicó este despacho que resulta imposible que el dibujo del instrumento quede en el hueso sin quedar presente en la piel que fue la que recibió el impacto, más cuando se trata de la zona de la cara que está descubierta”, dijo al respeto Jiménez.
La jueza aseguró que Duque no guardó los protocolos que se siguen en casos de exhumaciones de cadáveres, sobre todo a campo abierto, como en este caso en un cementerio.
“Como el despacho entonces observa que el galeno Máximo Duque alteró la evidencia, a pesar de que sabía que existían unos protocolos para hacer exhumaciones y no los tuvo en cuenta de forma deliberada, así que como su pericia llevó al engaño a las víctimas a pensar que se trataba de una golpiza y lo mismo hizo que este proceso llegara hasta un juicio, pero recuérdese que no había ninguna otra prueba que respaldara la hipótesis de golpiza y además se vio que el doctor Duque quiso llevar al juzgado a equívocos, aprovechando que un juez es un lego en la ciencia de la Medicina y que si no hubiese sido por la pericia de la doctora Lely del Pilar Rodríguez, testigo también de cargo de la Fiscalía, y los médicos, Brugal, Botello y Aguilar, esta funcionaria hubiese creído torpemente en él”.
La jueza ordenó que al experimentado médico forense se le abra un proceso investigativo por los delitos de fraude procesal y ocultamiento de pruebas.
“El estudio de Máximo Duque, o viene de alguien que no sabe nada de los principios forenses o fueron enfocados a hacer caer en error al juzgado. Este comportamiento debe explicarlo entonces tanto penal como disciplinariamente, por eso se compulsarán las copias tanto al Consejo Superior de la Judicatura –quien es el organismo pertinente para investigar a los peritos que son escuchados en los procesos penales–, como a la misma Fiscalía General de la Nación; esto a fin de que situaciones como estas no vuelvan a repetirse”.
Además, la jueza señaló que hubo una alteración de las evidencias por parte de Duque Piedrahita al ocasionar nuevas fracturas al macizo facial por el arrancamiento inapropiado de tejidos del cadáver momificado.
“Se perdieron varios pequeños fragmentos óseos. Pero en opinión de este juzgado, lo que resulta realmente reprochable es que el experto en lugar de dar cuenta de ello y advertir a la audiencia lo anterior, lo ocultó y lo utilizó para convencer en el juicio que todos los hallazgos en la segunda necropsia eran originales y habían ocurrido en vida, cuando realmente sucedieron post-mortem y durante la mala práctica de la disección en la exhumación”, dice la sentencia.
Respecto a las causas de la muerte de Luis Andrés Colmenares, la jueza determinó que no se halló ningún tipo de discrepancia entre los diferentes testigos que fueron al juicio oral.
“Se concluye que Luis Andrés Colmenares falleció por asfixia por sumersión en agua, estando en estado de inconsciencia, producido por un severo trauma craneoencefálico y coadyuvado por una intoxicación etílica”, dice el fallo.
Conclusiones de la juez respecto a la falta de pruebas:
1. No se demostró por parte del ente acusador un móvil que pueda tener Laura Milena Moreno y Jessy Mercedes Quintero para asesinar a Luis Andrés Colmenares Escobar.
2. No se demostró por parte del ente acusador una golpiza de la que haya sido víctima Colmenares, pues no hay rastros de elementos, videos, testigos, o cualquier otra clase de pruebas que así lo demuestre.
3. Tampoco la Fiscalía acreditó en que momento hubo un ocultamiento del cuerpo y menos de quiénes lo pudieron hacer y cómo supuestamente se hizo. La Fiscalía no demostró que Jessy Mercedes Quintero Moreno haya sabido de una acción homicida en contra de Luis Andrés Colmenares y menos que la haya favorecido con su silencio. Al igual, no se demostró cuál fue supuestamente la conducta para encubrir o engañar a las autoridades.
¿Dónde queda la credibilidad de la justicia?
Dijo Benito Juárez, el prócer mexicano, que “la justicia es la paz”. Tal parece que en Colombia, si no se corrigen con mano dura los vicios de la justicia y no se sacan a todos los corruptos del poder judicial, será difícil que haya paz.
Porque cuando hay una injusticia evidente, quedan resentimientos, informidades, odios insuperables y deseos de venganza. Que es algo repudiable, si se mira desde el punto de vista de una sociedad civilizada. Al ponerse en los zapatos de la familia de la víctima, el panorama cambia de color.
Y si se mira el escenario de los responsables del crimen y los corruptos que indujeron a actos de denegación de justicia, queda ese peso moral de llevar, de por vida, un cadáver a cuestas y una maldición fétida que no se lava con todo el dineral que hayan recibido por dejarse sobornar.
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Plata mata justicia
Like · Reply · 4 · Feb 22, 2017 6:53am
Abogado zoometalurgico. at Medicina forense
En Youtube están los audios de las interceptaciones, nada está oculto. La corrupción en la justicia es total!
Like · Reply · 2 · Feb 22, 2017 5:21am
Works at Microsoft
Esa maldita juez, tendrá que responder ante la justicia Divina, por ella sabe que esas dos degeneradas cómplices saben quién mató a ese muchacho, y al ser absueltas, esa maldita juez es tan degenerada como las dos asquerosas cómplices..
Like · Reply · 3 · Feb 22, 2017 1:02am
Menos mal tienen dinero para defenderse de la fiscalía y los testigos falsos q están presos