Cortesía Shonny y El hijo del búho Shock
Les preguntamos por sus propósitos y su visión del futuro. Shonny y El hijo del Búho es una de nuestras 25 Apuestas Shock.
Sobre este proyecto, el reconocido productor británico Phill Vinall, quien ha trabajado con agrupaciones como Placebo, Pulp y Zoé, dijo que ellos tenían “control absoluto de su sonido, y que este es refrescante, y poco predecible”. En el otoño del 2019, Shonny y Julián estuvieron de gira por Europa, en España y Alemania. Su música fue incluida en la banda sonora de la serie del Canal RCN, La ley del corazón 2 y con el videoclip de la canción ‘Encuentros’, entraron en el Hot Ranking del canal HTV.
Aún no hemos tenido la oportunidad de ver un show en vivo de Shonny y el Hijo del Búho, pero cuando se escucha su música es imposible no detectar cuan interesante es el mensaje que transmiten, su juego sonoro y el gran potencial que tienen, tanto por la propuesta musical como estética, aunque les haga falta aún terminar de construirla y de pulirla. Como ellos mismos lo aseguran,el 2019 fue el año de salir al ruedo, de presentar sus canciones, y la respuesta de quienes conectaron con sus canciones fue muy positiva. Eso les dio la “seguridad y la convicción para seguir creyendo en el arte”. Saben que como artistas no pueden estar desconectados de la realidad, que tienen una responsabilidad social y que, lo mismo, sus canciones hablan de conectarse con uno mismo, con la vida y con la naturaleza. Hace poco escribieron, incluso, un tema que habla del Paro nacional.
Este 2020 quieren tocar, girar por Colombia lo que más puedan, y regresar a Europa. Para el mes de febrero tienen listo un nuevo sencillo, titulado Camino a casa, que hicieron durante los tres meses que pasaron en la montaña creando nuevas canciones.
Shonny&elhijodelbúhoEsperan que este año también vea la luz un mixtape que reúna toda la música que han hecho durante los últimos meses. Shonny y Julián confían en que, gracias a las plataformas de streaming, se reduzca cada vez más, la brecha que hoy existe entre la gran industria y las músicas independientes