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Shirley Chisholm: Ni vendida, ni mangoneada

Esta líder negra saltó a la escena política de Estados Unidos muchos años antes que Barack Obama o Hillary Rodham Clinton.

Por Estela Monterrosa

Shirley Chisholm en campaña.

El 25 de enero de 1972, una multitud aplaude a una mujer que da un discurso con voz firme y apasionada tras unas enormes gafas. Anuncia que se presenta para ser candidata del Partido Demócrata a las elecciones presidenciales. La cámara de video recorre las caras entusiasmadas de los que han acudido a la iglesia baptista Concord, en el barrio de Brooklyn, en Nueva York. Están allí para escuchar que ese día «simboliza una nueva era de la historia de la política americana». Hace 36 años de aquella campaña y aún el hecho de que un norteamericano y una mujer se disputen la candidatura demócrata es un poderoso imán de votos y de interés mediático hacia Clinton o Trump.

Es delgada y alta. Labios gruesos, ojos pequeños, párpados un poco caídos y en su barbilla un lunar que la hace diferente. En sus apariciones públicas suele llevar conjuntos de chaqueta y falda, un estilo diferente que la hace ver muy seria. Zapatos de tacón mediano, gafas estilo “ojos de gato” y un peinado impecable. Shirley Chisholm se siente orgullosa de ser negra, pero no quiere ser la candidata de los negros, de la América de piel negra, no: ella quiere ser la candidata de las mujeres estadounidenses, porque se siente orgullosa de ser mujer, quiere ser la candidata de la gente.

¿Quién es ella?

Con este afiche promocionaba su campaña política en 1972.

Ella es Shirley Anita St. Hill Chisholm la primera mujer -y de raza negra- que entró a la política de los Estados Unidos y lanzó su candidatura a la presidencia del país.

Nació en Bedford-Stuyvesant el 20 de noviembre de 1924. Su padre trabajaba en una fábrica de bolsas y su madre era costurera y asistente. Padre y madre le enseñan los valores de la fuerza, la dignidad y el amor, valores estos que a la postre le sirvieron para su carrera política. Estudió en el Brooklyn College, donde ganó premios de debate. Continuó sus estudios en la Columbia University, donde obtuvo una maestría en Educación Elemental y llegó a ser una autoridad en educación temprana y bienestar del niño.

Hace historia

Hace 40 años, Shirley Chisholm hizo historia cuando anunció que lanzaba su candidatura para la Casa Blanca. Su intento de llegar a la presidencia no duró mucho, pero el simbolismo de su acto fue tan potente en aquel momento como lo sigue siendo ahora. Fue la primera  de su generación, una mujer que fue primera en muchos aspectos: la primera afroestadounidense representante al Congreso, la primera afreoestadounidense en lanzarse a la presidencia y la primera mujer en buscar la nominación presidencial del Partido Demócrata.

Entre 1959 y 1964 fue asesora de educación en la división de atención diurna de la Junta de Bienestar Infantil de la ciudad. Pero sentó las bases de su carrera política trabajando como voluntaria en la sede de un club y con organizaciones como la Liga Política de Bedford-Stuyvesant y la Liga de Mujeres Votantes. 

La congresista Bárbara Lee dijo de Shirley Chisholm: «¿Te puedes imaginar ser una mujer y negra en el Congreso en ese entonces? Como la primera mujer negra y la segunda mujer que integró el influyente Comité de Reglas de la Cámara Baja, ella rompió muchos techos de cristal. Algunos hombres en el Congreso no la respetaban, ella simplemente sobresalía pero no la entendían. Pero no se doblegaba. Ella no estaba allí para congraciarse; estaba allí para cambiar las cosas».

Bárbara Lee representa el 13 Distrito de California y es una de 35 mujeres afroestadounidenses que han servido como legisladoras hasta la fecha.

Campaña presidencial

Ed Towns, Shirley Chisholm y Gwen Towns en una condecoración de que fue objeto.

En 1972 cuando lanza su campaña a la presidencia en uno de sus discursos dijo: «Me presento ante ustedes hoy para repudiar la ridícula noción que el pueblo estadounidenses no votará por candidatos calificados, simplemente porque no es blanco o porque no es hombre, no creo que en 1972 la gran mayoría de estadounidenses continúa albergando tan estrecho y mezquino prejuicio».

No fue una campaña fácil. Shirley Chisholm sobrevivió varios intentos de asesinato y tuvo que entablar una demanda para asegurar que la incluyeran en los debates televisados. Alcanzó a llegar hasta la convención demócrata, donde perdió la nominación frente a George McGovern, pero dejó una duradera impresión. Campeona declarada de los derechos de la mujer y de las minorías, también rompió las barreras raciales y de género, Pese a su fogosa retórica, la vida de Chisholm fue un reflejo de temas tradicionales que interesan a sus compatriotas, entre ellos la importancia de la educación, fuertes lazos vecinales, compromiso cívico y firme determinación personal para superar los orígenes humildes. Se hizo famosa por sus mordaces observaciones sobre las costumbres imperantes en Washington. Declaraciones que dijo sobre el Congreso y los Estados Unidos: “El Congreso parece estar drogado e inerte la mayor parte del tiempo, su idea de afrontar un problema consiste en celebrar audiencias o, en casos extremos, nombrar una comisión”. 

Retiro de la política

“Los adelantos no se consiguen permaneciendo al margen, lamentándose y quejándose. Los adelantos se logran poniendo en práctica ideas. Yo no juzgo a Estados Unidos por lo que ha hecho, sino por lo que puede hacer”, dijo Hisholm.

Cumplió siete periodos en el Congreso y se retiró en 1982, tras lo que regresó a la enseñanza.

Falleció el 1 de enero de 2005, en  Ormond Beach, Florida, Estados Unidos. Tenía 80 años y había padecido varios infartos cerebrales.

Shirley Chisholm vista por Shirley Chisholm según sus palabras.

El año pasado la presidencia de los Estados Unidos le rindió un homenaje póstumo y allí Barack Obama dijo:

«Hay personas en la historia de nuestro país que no ven a la izquierda o la derecha, simplemente miran directamente al frente. Shirley Chisholm fue una de ellas». En definitiva ella le abrió el camino a las mujeres que hoy participan en la política del país del norte, fue una pionera.

1972, año en que Shirley Chisholm hizo campaña para la presidencia.

«Tenía agallas y les dio confianza a otros para que creyeran que ellos también podían llegar a ser alguien, que somos iguales, que tu género no significa que no puedas llegar al puesto más alto en el gobierno», agregó Obama.

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