A los 82 años de edad falleció este miércoles en Medellín. Ganó Medalla de Oro en Juegos Panamericanos y fue animador de lujo en Juegos Olímpicos.
Por Chachareros y Agencias
El ciclismo colombiano está de luto, ha muerto una de sus figuras legendarias que animaron y brillaron con heroísmo en las primeras Vueltas a Colombia que se corrían por carreteras destapadas y caminos de herraduras, porque las carreteras pavimentadas en esos años (1955-1970) eran bastante reducidas.
Esas no eran carreteras, sino caminos de herradura. Por esas rutas escarpadas Ramón ganó 5 Vueltas a Colombia.
Ramón Hoyos Vallejo, todo un señor y descomunal atleta, cuyas hazañas en el ciclismo colombiano fueron plasmadas por Gabriel García Márquez y Fernando Botero, falleció el este miércoles en una clínica de Medellín a los 82 años, anunció su hijo Jorge. Hoyos murió de complicaciones tras sufrir una infección del tracto urinario.
El ciclista oriundo de la población de Marinilla, departamento de Antioquia, ganó la Vuelta a Colombia en cinco ocasiones (1953-56 y 1958). Además se adjudicó 38 etapas, 12 de ellas en un solo año, récord en el ciclismo local.
Participó en los Juegos Olímpicos de Melbourne 1956 y Roma 1960.
«Don Ramón de Marinilla», como se le conocía en el mundo deportivo, obtuvo la medalla de oro en la prueba individual de ruta en los Panamericanos de México de 1955.
Ramón Hoyos Vallenato ganó Medalla de Oro en Panamericanos de Méjico y fue quinto en los Juegos Olímpicos.
Protagonizó grandes duelo con Efraín Forero, primer campeón de la vuelta celebrada en 1951, el francés Jose Beyaert, vencedor en 1952, y Rubén Darío Gómez.
Hoyos, el primer «escarabajo» del ciclismo colombiano por su facilidad para encarar las jornadas de alta montaña, fue comentarista tras su retiro.
Sus hazañas fueron de tal dimensión que García Márquez las relató en 12 entregas en el diario El Espectador de Bogotá y el pintor y escultor Botero las plasmó en su obra Apoteosis.
El cuadro de 1,70 por 3,14 metros hace parte de una retrospectiva del artista y se exhibe en un museo de Copenhague.
El pedalista también se adjudicó la Vuelta a Puerto Rico en 1954 y por sus numerosas victorias se hizo al apodo de ‘El escarabajo de la montaña’, insignia que aún perdura en los ciclistas nacionales.
Brillante en los Juegos Olímpicos
El ciclista que nació el 26 de mayo de 1932 en el municipio de Marinilla, Antioquia, participó en los Juegos Olímpicos de 1956 donde ocupó el quinto lugar.
Por su disciplina, su vida deportiva fue fructífera y muy prolongada. Un verdadero ejemplo para las juventudes de hoy.
Además de sus cinco títulos en la Vuelta, Ramón Hoyos fue el primer colombiano en ganar el título de campeón Panamericano de Ruta (1955), en México, y quinto en la prueba de ruta de los Juegos Olímpicos de Melbourne, Australia, en 1956.
Gracias a Ramón Hoyos, bautizado como el ‘escarabajo de la montaña’ es que los ciclistas colombianos comenzaron a ser conocidos en el mundo como los ‘escarabajos’.
Sus triunfos fueron tan épicos que le valieron la composición de una canción llamada ‘Los paisas en caravana’, en la época en la que los pedalistas antioqueños copaban los diez primeros lugares de la clasificación general de la Vuelta a Colombia.
También fue comentarista deportivo de Caracol Radio en el giro criollo y parte de su pasión extradeportiva fueron las motos Lambretta y jugar billar.
Ramón Hoyos era considerado en Antioquia casi que como un ‘Dios de la bicicleta’, al punto que fue objeto del más multitudinario recibimiento cívico de la ciudadanía paisa, de “medio Medellín”, como lo recuerda el periodista deportivo y especialista en temas de ciclismo, Pablo Arbeláez Restrepo.
Ya en su retiro del ciclismo sus aficiones fueron la motoneta y el billar, que compartía con sus amigos.