Toda la fortaleza y audacia que mostraba el boliviano-brasilero al comprar Avianca se esfumaron con sus errores.
Por Chachareros/AFP/EFE
Los hermanos José y Germán Efromovich, capturados en Brasil acusados de sobornos.
Con la captura este miércoles en Sao Paulo, Brasil, termina de completarse un ciclo trágico para un empresario que llegó a Colombia con ínfulas de ser un magnate de esos parecidos al Rey Midas, que todo lo que tocaba lo volvía oro. Pues a Germán Efromovich, el personaje que está listo para una película, le ha sucedido todo lo contrario: todo cuanto ha tocado en los últimos años aquí y acullá, lo ha vuelto estiércol.
Su presencia en Colombia para comprarle al grupo Santo Domingo la insignia de la aviación colombiana y la segunda en el Mundo (después de Panamerican), produjo un soplo de esperanza para que Avianca volviera a ser el orgullo colombiano en los cielos de América.
Todo eso fue un mero sueño fugaz. Porque Efromovich no tuvo nada de lo que se ufanaba y, como era de esperarse, lo sacaron a sombrerazos del control de la línea aérea. Y para el colmo de sus males, fueron ejecutadas en Sao Paulo, Brasil, seis órdenes de allanamiento y dos arrestos preventivos como parte de una nueva fase de la investigación del caso de corrupción de Lava Jato.
Los dos arrestados, según confirmó el Folha de Sao Paulo y CNN Brasil, son Germán y José Efromovich, expropietarios de Avianca y accionistas actuales de Avianca Holdings, aunque esta última no está implicada en las investigaciones.
El Ministerio Público Federal precisó en un comunicado que los altos ejecutivos son acusados de haber cometido irregularidades en los procesos de licitación para la compra, venta y construcción de buques, además de haber pagado coimas para altos ejecutivos de Transpetro, filial de Petrobras, a cambio de favorecimiento en los concursos.
Según explica CNN Brasil, los hermanos Efromovich habrían pagado más de 40 millones de reales (alrededor de 7,3 millones de dólares) en sobornos a altos empleados de Transpetro”, a cambio del “favorecimiento” de los astilleros Eisa, de propiedad de Efromovich, para la construcción de navíos Panamax y de productos.
Pero, además, de acuerdo con los investigadores, las irregularidades en general habrían causado perjuicios de cerca de 600 millones de reales (unos 110 millones de dólares) a las arcas públicas.
Debido a los riesgos por la pandemia, la captura preventiva de Germán y José Efromovich fue cambiada a arresto domiciliario y con vigilancia electrónica.
Por su parte, la compañía Transpetro reiteró, en nota difundida en medios, que “es víctima en estos procesos y brinda todo el apoyo necesario a las investigaciones de la Operación Lava Jato”.
Los indicios “apuntan a la existencia de una grande, compleja y sofisticada estructura corporativa internacional proyectada por los empresarios para el blindaje y ocultación patrimonial” y “posible práctica de corrupción y lavado de dinero”, señaló la Fiscalía.
Las autoridades insistieron en que en las capturas de los hermanos Efromovich no está involucrada Avianca. Sin embargo, la detención de Germán Efromovich hizo desplomar casi 22% la acción de la aerolínea.
La captura de los Efromovich se produjo por sus vínculos con presuntos sobornos para la venta, compra y construcción de navíos a través de su empresa Ilha S.A (Eisa).
Según las investigaciones pagaron US$7,2 millones a ejecutivos de Petrobras y Transpetro entre 2008 y 2013.
El Ministerio Público Federal (MPF) aseguró que las presuntas acciones ilegales de los hermanos provocaron una pérdida de cerca de US$111 millones a Transpetro.
Los contratos, “sin base en la realidad”, involucraban “inversiones en campos de petróleo y préstamos con empresas en paraísos fiscales”, detalló la fiscal Luciana Bogo.
La operación de este miércoles se produce a raíz de un acuerdo de colaboración cerrado con las autoridades por el expresidente de la estatal Transpetro, Sérgio Machado, quien reveló las corruptelas en el seno de la distribuidora estatal.
Además de los astilleros Eisa, Germán Efromovich es propietario del conglomerado industrial Synergy Group y antiguo directivo de la aerolínea colombiana Avianca, de cuya junta fue destituido por no pagar un préstamo de 456 millones de dólares concedido por la aerolínea estadounidense United Airlines.
