¿Soñar con la futura Barranquilla o hacerla realidad? El pensamiento creativo genera una imaginación fructífera, adelantarse al futuro y redefinir lo que se vive en este presente es una tarea visionaria.
Escrito por: Silvio Ricardo Villegas Revollo – Del concurso ‘Premiamos tu Talento’, de Lachachara.co y Metrotel SA [caption id="attachment_6463" align="alignleft" width="120"]
Silvio-Ricardo-Villegas-Revollo[/caption]
Es como anticiparse a lo que va a suceder con cierta probabilidad, proyectar el futuro de Barranquilla en base a este presente sería algo erróneo, (hace 20 años atrás pensar en la información que contiene un simple DVD, era inconcebible); del mismo modo, al ritmo en que va el desarrollo de la humanidad, lo que vemos como imposible ahora, se podría convertir en algo del diario vivir. Ya sabemos lo que fuimos, ahora diseñemos lo que seremos.
Este ejercicio podría empezarse pensando lo que queremos con lujo de detalles o haciendo una lista de lo que no deseamos que exista en el futuro y luego viendo cómo hacemos para desaparecer todo eso y cambiarlo o transformarlo por lo deseado no solo por una sola persona en particular, sino por toda nuestra comunidad barranquillera llena de positivismo.
Mejor visualicemos a una curramba futura mucho más feliz y acogedora y exitosa de lo que es ahora, en el futuro no habrá tanto calor como el actual, porque habrá más árboles con el fin de hacer de Barranquilla una zona que cuida el medio ambiente, ahorrando energía sin tantos abanicos o aires acondicionados prendidos todo el día.
Además, habrá muchísimas zonas verdes, grandes parques, no esos parquecitos que dan risa (40.863 metros cuadrados que tiene el parque metropolitano contra 2.830.000 del parque nacional Enrique Olaya Herrera de Bogotá).
Ya habremos recuperado la condición de ciudadanos para los sectores de la ciudad que están olvidados. Eso de sectores sub-urbanos será del pasado porque no solo tendremos políticos honrados sino también gobernantes con real vocación de servicio que habrán implementado planes de urbanismo social y de saneamiento urbano con inclusión social.
Gobernantes capaces de solucionar todos los problemas urbanos y ambientales de cada barrio. Nuestra ciudad será diferente, pero armoniosa y ordenada, sin trancones de tráfico, sin huecos. Tendrá, en cambio, vías bien señalizadas, ni un solo puesto de peaje en todo el Atlántico, los conductores y peatones tendrán una conducta tan ejemplar que quien realice algo indebido todo el mundo dirá:¡Ese man no es de por acá!
Nos habremos expandido industrialmente contando con el súper puerto fluvial, tendremos más competitividad y dinamismo comercial, habrá buen empleo para todo el mundo. Habrá una mayor inversión en el deporte y la cultura, lo que contribuye a una educación integral promoviendo la responsabilidad y la disciplina, preservando el acervo cultural, al igual que nuestra idiosincrasia.
Será una herencia que se conservará y evolucionará con el tiempo y nos seguirá identificando y uniendo como pueblo.
¿Qué tan fácil será concretar esos cambios? Solo toca establecer metas, proponerse cumplirlas, llenarse de autoestima y valor frente a los retos planteados.
Solo imagínate, si ahora somos los firmes del goce en Colombia, cómo seremos dentro de veinte años con la ciudad más bonita, con parques, calles y avenidas amplias, con puente nuevo sobre el río Magdalena, cobertura general de internet, wi-fi público para toda Barranquilla y su área metropolitana, sin que la ciudad se paralice por los arroyos cuando llueve, con cumbiódromo para disfrutar los carnavales bien cómodos, ¡y con billete en el bolsillo! ¿Pa’qué más? Así es y así será.
]]>











