Se revuelve el agua en la política del Atlántico. Porque alrededor de la ‘Casa Blanca’ hay muchos secretos guardados que podrían afectar a más de un candidato el 27 de octubre.
Por Rafael Sarmiento Coley
La cinematográfica fuga de la cárcel del Buen Pastor de Bogotá, de la exparlamentaria barranquillera Aída Merlano Rebolledo, ha revuelto las aguas de la política en Colombia, que ya de por sí venían bastante turbias.
El primer tanganazo lo sufre, obviamente, la penitenciaria de donde escapó Merlano Rebolledo, condenada a 15 años de cárcel por corrupción electoral. Tanto el Instituto Nacional Penal y Carcelario (Inpec), como el Buen Pastor bogotano, quedan sin directores, luego de una drástica decisión, como era de esperarse, de la Ministra de Justicia, la barranquillera Margarita Cabello Blanco.
En una reunión en el Ministerio de Justicia se determinó la salida de ambos funcionarios por la fuga de la excongresista y también salió de su cargo la subdirectora de la cárcel de mujeres de Bogotá. A menos de 48 horas de los hechos, la recompensa por información asciende a $50 millones.
Nervios de punta en Atlántico
El general William Ernesto Ruíz, director del Instituo Nacional Penal y Carcelario (Inpec), fue la primera cabeza en rodar como consecuencia de la fuga de Aída Merlano.
Desde luego que donde más ha impactado la fuga de Merlano Rebolledo es en Barranquilla y el Atlántico, por los estrechos y fuertes nexos de la prófuga con los más poderos sectores políticos seccionales, que tienen aspiraciones de hacer ‘moñona’, con el mayor número de curules en la Asamblea, en el Concejo distrital, y la Gobernación atlanticense, la Alcaldía de Barranquilla, y por lo menos 13 de las 22 alcaldías del departamento con sus respectivas mayorías en los concejos municipales.
¿Qué ocurrirá ahora con el episodio Merlano Rebolledo? Es una pregunta de difícil respuesta. No se sabe cómo utilizarán los contradictores políticos de la Casa Char y sus aliados, el hecho de la fuga de una de las más sobresalientes protagonistas de esa poderosa alianza política.
Tampoco se sabe si los aliados de Merlano Rebolledo asuman la posición facilista de sacarle el bulto al asunto, dejando entrever que sus nexos con la prófuga se rompieron tan pronto se descubrió su entramado poco decente para recaudar dineros para la compra de votos al por mayor.
Lo evidente de esta realidad política es que el sector conservador al cual pertenece Merlano Rebolledo, liderado por el ingeniero constructor Julio Gerleín Echeverría, queda bastante deteriorado, entre otras cosas porque una de las fortalezas del grupo era el exsenador Roberto Gerleín Echeverría, hermano del ingeniero constructor.
Roberto Gerleín fue un hombre que brilló durante medio siglo en el Congreso, siendo en sus años dorados considerado como uno de los más brillantes oradores del Capitolio, respetado por todas las bancadas y por los gobiernos de turno, y con enorme cercanía con la rama judicial, por sus enormes conocimientos en la jurisprudencia, en virtud de su eterna presencia en la Comisión Primera del Senado, encargada básicamente de los asuntos constitucionales y relaciones internacionales.
Un caso lamentable
En todo caso, la bien calculada y planeada fuga de la excongresista de un centro médico de Bogotá este martes 1° de octubre, que en redes y corrillos políticos califican de cinematográfica, ya hizo rodar cabezas: la del director del Inpec, general William Ernesto Ruíz Garzón; la directora del Buen Pastor, Diana Muñoz; y la subdirectora del mismo centro penitenciario, Katherine Lozano Forero. La propia ministra de Justicia, Margarita Cabello, confirmó que pidió la renuncia del alto oficial de la Policía, al tiempo que exigió la remoción del cargo de las dos funcionarias del Buen Pastor.
Asimismo, la ministra Cabello pidió que Fiscalía y Procuraduría inicien investigaciones para determinar si hubo participación de particulares y funcionarios del Inpec en la fuga de Merlano. «El Ministerio tomará las acciones necesarias para que, a través del Inpec, se revise el adecuado cumplimiento de los protocolos de seguridad aplicables a las personas privadas de la libertad», declaró la alta funcionaria.
Entra en acción el Ministerio Público
Los amigos de ponerle buen humor a momentos tensos, llenaron las redes sociales del tema, asegurando que en la caída de la exparlamentaria sufrió un feo moretón en sus posaderas y todo su cuerpo quedó como chamuscado al escapar de la ‘fresa salvaje’ del odontólogo.
Este miércoles más temprano, antes de las declaraciones de la ministra, la Procuraduría anunció la apertura de una indagación preliminar para determinar la posible responsabilidad, por acción u omisión, de los funcionarios del Inpec que estaban a cargo de la seguridad de la exsenadora. El Ministerio Público aseguró que todavía está por establecer cuántos y cuáles custodios de Merlano serán investigados por lo ocurrido.
«Solicito a las autoridades de policía que desplieguen todo su accionar para recapturar lo más pronto posible a Aída Merlano. Esta señora privada de la libertad se ha burlado de la sociedad colombiana, del sistema de justicia y del ordenamiento jurídico de manera inaceptable, y ni el Gobierno, ni yo, como ministra de Justicia, permitiré que este tipo de situaciones se repitan», concluyó, de forma contundente, la ministra Cabello en la declaración en la que anunció la salida de los funcionarios por el escape de la condenada a 15 años de prisión por compra de votos.
Merlano renunció a los servicios de salud que se prestan en la cárcel y eligió, como es el derecho de cualquier persona privada de la libertad, pagar su propio sistema de salud. Así fue como terminó Merlano, quien hasta ayer estuvo recluida en El Buen Pastor, en el Centro Médico La Sabana, edificio ubicado en el costado nororiental de la carrera séptima con calle 119, en el norte de Bogotá. Allí se estaría realizando un tratamiento de diseño de sonrisa, procedimiento que fue avalado por Diana muñoz, ahora exdirectora del Buen Pastor.
Al parecer, mientras Merlano era custodiada por una dragoneante em su cita odontológica, otro de los funcionarios del Inpec custodiaba la puerta del centro médico. Sin embargo, la congresista escapó por una ventana del costado del edificio y, sobre la calle 119, la esperaba una moto que, tras su caída, le pasó un casco y la alejó con rapidez del lugar. En la noche de este martes se anunció una recompensa de hasta $50 millones por información que permita dar con el paradero de la política barranquillera.
El general William Ernesto Ruiz, señaló por su parte, que solicitó una investigación interna para determinar si existió colaboración o complicidad de los dragoneantes que estaban a cargo de la custodia de Merlano. «Los elementos materiales de prueba dan a entender que hubo una participación de terceros y no se descarta que los guardias que estaban con Merlano sean incluidos en la investigación», le dijo a Blu Radio.