Con estas palabras que ahora publicamos en Lachachara.co, el cronista barranquillero considerado como uno de los mejores del continente presentó al cantante panameño en los premios Gabriel García Márquez.
Por Alberto Salcedo Ramos
Introducción Blades
Rubén Blades es un cantor que cuenta, un contador que canta, un narrador que hace poesía, un poeta que narra, un músico que corre riesgos, un cantante al que no le desentona en absoluto la palabra “artista”, un creador valiente que se atreve a dinamitar su propia fórmula y saltar al vacío, un cronista urbano, un memorioso, un monarca del sabor, un escribano de las esquinas, un maestro. Uno oye sus canciones para leerlo, porque en esencia Blades es un gran narrador. Como tal, ha forjado un universo narrativo sólido en el que cada elemento está directa o indirectamente relacionado con los otros. Cuando uno se pone a oír sus canciones individualmente, se encuentra con historias luminosas dotadas de sentido completo. Cuando uno junta esas canciones se le revela una novela cantada, la gran novela musical de América Latina. En los versos de esa novela está retratada, de manera amorosa y dura, no exenta de humor, la fauna de nuestras barriadas, desde el malandro hasta la prostituta de la acera. Gabriel García Márquez es un palabrero que embruja con su prosa llena de música. Blades, el cantor, cuenta. García Márquez, el contador, canta. Los dos han sido cronistas y fabuladores. La charla que ustedes presenciarán a continuación es solo un pretexto para seguir celebrándolos a ambos. Dos creadores únicos. Dos voces poderosas, contagiosas, necesarias.