El 26 de Noviembre de 2011, el grupo guerrillero asesinó a su hijo mayor Andrés Felipe.
Por : Francisco Figueroa Turcios
Todavía retumba en la mente de Ricardo Mateus, aquel grito desesperado que su esposa Adriana Cortes le hizo a través del teléfono celular a las 5¨50 de la tarde del 26 de Noviembre de 2011: ¡mataron a Andrés Felipe! Esa noticia cambió completamente su vida y la de su núcleo familiar.
Ricardo Mateus Gómez nació en Ibagué, Tolima, el 23 de Diciembre de 1969, en el humilde hogar de Pablo Emilio y Oliva, quienes tuvieron nueve hijos ( Luz Marina, Raquel Lucía, Nely, Amparo, Fanny, Fredy, Ricardo, Gerardo y Reynaldo).
Luz Marina, fue la primera de los nueve hermanos que tomó la decisión de marcharse a Cali a buscar mejores vientos ante la difícil situación económica que vivian; donde sólo había el ingreso en el hogar de su padre, que vivia del oficio de mécanico automotriz.
Ricardo, desde muy pequeño se apasionó por la mécanica automotriz, que aprendió observando a su progenitor, quien le enseño a manejar vehiculos. Cuando Ricardo cumplió los 10 años de edad, le siguió los pasos a su hermana mayor, Luz Marina. También se fue a vivir a Cali. Para entonces, Luz Marina tenía un almacen de cosmetologia y cacharreria, en el que Ricardo durante dos años la apoyo en las ventas. En la Cacherreria, Ricardo logró el contacto con el administrador de la Cadena de Almances ´Su Papá´, quien no dudó en darle trabajo. Aquí comenzó el ciclo de Ricardo de trabajar en almacenes de cadena. Luego pasó a Centro Comercial Autoservicio ´Sur Oriente´. Más tarde en Mercar y finalmente en almacenes Continental.
Promotor de Chance
Mientras Ricardo Mateus, trabajaba en el mundo de los Supermercados, su esposa, Adriana Cortes, ingresó a laborar en la venta de chance: ´Apuesta La Flor´. Ricardo comenzó a indagar con su esposa acerca del manejo del mundo del chance, negocio que le pareció atractivo. Aprovecho que lo liquidaron de Almacenes Continental, que pasó a ser propiedad del Grupo Char, para convertirse en promotor de chance.
Ricardo y su familia vivian en el barrio los Andes (Cali), y para manejar mejor el negocio se trasladaron a la Comuna Aguas Blanca, donde eran fuertes sus ventas de chance.
«Entre los puntos de venta y vendedores ambulantes llegué a tener unos 150 empleados. Yo comencé entregandole los apuntes a ´Apuestas LaFlor´luego pasé a otras apuestas, obviamente el que ofreciera mejor porcentaje. Estuve en el mundo del chance del 1995 al 1999. Cuando me convertí en un prospero promotor de chance, comencé a recibir llamadas que me informaban que debia retirarme del negocio. Las amenazas eran en serio, ya varios promotores previamente amenazados habían desaparecido y solo los volví a ver el día en que los familiares me invitaron al sepelio. Decidí dar un paso al costado para salvar mi vida y la de mi familia. A mi me sacaron del juego del Chance, yo no me salí «, reseña Ricardo Mateus.
El día fatal
En el mundo del chance, Ricardo Mateus, conoció a Juan Carlos Abadia, quien lo apoyo en su carrera para llegar al concejo de Cali. Más tarde, Abadia llegó a ser gobernador del Valle y le dió la oportunidad a Ricardo de trabajar como conductor del despacho. Su hijo, Andrés Felipe, cursaba cuarto semestre de Administración de Empresa, al tiempo que laboraba como diseñador artístico por contrato con Almacenes Éxito. En los ratos libre elaboraba tatuajes. En esta labor conoció a varios integrantes de la Farc, quienes le comenzaron hacer un lavado de cerebro para que ingrese al Frente 30 de la Farc. Andrés Felipe, jamás le comentó a su padre las pretenciones del grupo armado al margen de la Ley.
«El 26 de Noviembre de 2011, yo estaba al servicio de la Secretaria Juridica de la Gobernación del Valle, Diana Patricia Villegas Loaiza. Esa tarde, ella estaba en una reunión con el Gobernador Juan Carlos Abadia. Cuando el reloj marcó la 5: 50 mi celular sonó, Era mi esposa que en un sólo grito me dijo:¡mataron a Andrés Felipe! Yo llamé a la doctora Diana para comunicarle lo sucedido y ordenó que me fuera en el vehiculo de la Gobernación, afrontara la situación y le mantuviera al tanto. Andrés Felipe recibió dos disparos fulminantes: uno que le afectó el estomago y el otro le perforó el pancreas».Ricardo detiene el relato porque la voz se le quebró. Al tiempo que fueron saliendo gotas de lagrimas lentamente.
Ricardo, hizo un esfuerzo para continuar el relato. Respiró profundamente, y volvió a contar lo sucedido a su hijo como si hubiera sido hoy.
«Fueron más las preguntas que las respuestas que tenia del asesinato de mi hijo. Me tocó de mi cuenta y riesgo comenzar a investigar para esclarecer lo sucedido. Me gasté los recuersos económicos que tenía para poder llegar a la verdad…Tres años después, al final supe la verdad:´La Farc, asesinó a mi hijo porque no quiso ingresar a las filas del Frente 30″. la Farc, acabó las ilusiones de mi hijo, que soñaba con irse a especializar en Europa. Yo hago parte de la Unidad de Víctimas, pero ha la fecha no he recibido ningún beneficio. Yo perdono a los asesinos de mi hijo, pero sólo Dios es único capaz de curar las heridas que dejó esta gran perdida.», reseña Ricardo
La muerte de Andrés Felipe,tuvo como consecuencia la afectación del nucleo familiar. Ricardo y Adriana tienen una herida que no les ha cicatrizado, una herida en el corazón. Richar Stevensón, su hermano mayor padece depresiones. No sólo perdió el hermano, sino un amigo y confidente. Eran muy unidos.
Barranquilla, puerto seguro
Ricardo, su esposa e hijo decidieron salir de Cali, para dejar a el ´fantasma´ de la muerte de Andrés Felipe. Un familiar que vive en Palomino ( Guajira) les ofreció techo para reiniciar la ruta de sus vidas. Más tarde se trasladaron a Santa Marta. Un amigo de Cali, le aviso a Ricardo que habían abierto el concurso en las Contralorias. «Yo concursé para laborar en la Contraloria Distrital de Barranquilla, que era la ciudad que me llamaba la atención por la pujanza que divulgaban los Medios de Comunicación. Gracias a Dios logré ganar el concurso y desde hace año y medio estoy en la Contraloria como auxiliar de servicios generales», expresa Ricardo Mateus
Cuando llegó a Barranquilla, Ricardo solicitó un crédito para comprar un taxi. El mismo día que le anunciaron la probación del crédito , también recibió la noticia que había ganado el concurso en la Contraloria Distrital de Barranquilla. Su hijo, Richard Stevenson le propuso que él manejaria el taxi, al tiempo que estudiaba, para que Ricardo pudiera laborar en la Contraloria Distrital.
La Farc le asesinó el hijo a Ricardo Mateus, pero no le acabó la ilusión de continuar soñando en sacar adelante a su familia.
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