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Renato Capriles se fue sin aprender a tocar piano

A los 20 años empezó a seguir los pasos de Luis María Frómeta, quien le puso el nombre a su orquesta “Los Melódicos, la orquesta que impone el ritmo en Venezuela”. A los 82 años murió. 

Por Rafael Sarmiento Coley, Director

Renato Capriles en realidad no era músico. Era amante de la buena música, tanto bailable, como clásica y jazz. Siendo muy muchacho, sus hermanos mayores, especialmente Miguel Ángel que era el mayor, querían orientarlo dentro de la poderosa “Cadena Capriles”, dueña de estaciones de radio y televisión, dos diarios y contaba, además con las franquicias de numerosas revistas, entre ellas,  Bohemia, Vanidades y otras de una multinacional con sede en Miami.

No era músico de conservatorio, pero “tenía un oído fantástico para captar las ideas”, recuerda Marco Aurelio Álvarez, a quién Los Melódicos le grabaron el emblemático porro “Río Magdalena, que te la pasas viajando/ en mi Barranquilla/ el puente te está esperando” (Puente Pumarejo) y “Barranquilla es tu Ciudad”.

Renato Capriles junto a Luis «Billo» Frómeta, su mentor.

Desde niño quiso ser pianista. Luego, cuando empezó a seguir los pasos de la orquesta Billo’s admiró mucho al primer pianista que tuvo Frómeta desde la fundación de su orquesta en 1937, su paisano dominicano Francisco Alberto Damirón, quien en Santo Domingo tenía un pequeño conjunto con el cantante José Ernesto Chapuseaux.

Ambos se vinieron y se vincularon a Billo’s. Renato quería tocar como Damirón, que tenía un ritmo endiablado y una versatilidad en las manos para tocar los aires dominicanos y cubanos con la mayor sabrosura. Pero, qué va. Uno de los músicos de mayor confianza de Renato fue el saxofonista (ya fallecido) Gemán Yamosa Muñoz, que tenía unos bigotes que parecían un cepillo de embolar. Víctor Piñero y Manolo Monterrey en todos los discos lo mencionaban “Bigote de Escobillón”. O “arriba cola e’ caballo”. Siempre le decía: “Renato, tú nunca serás buen pianista, porque naciste fue para tocar mujeres”. Dicen que de las cerca de 60 cantantes que pasaron por Los Melódicos, por lo menos 35 fueron sus amantes.

En Los melódicos, siempre al frente Renato Capriles.

Total. Renato Capriles se fue de este mundo sin cumplir el sueño de su vida. Aprender a tocar piano como Dios manda.

Renato murió a los 82 años, el hombre que hizo famosa a la orquesta de Los Melódicos siendo parte -con muchas de sus canciones- de los bailes y celebraciones en Colombia.

El deceso del emblemático ‘melódico’ fue confirmado por el alcalde de Caracas, Antonio Ledezma, a través de las rede sociales.

En su cuenta en Twitter, el alcalde escribió: “Renato Capriles se fue y nos deja su maravillosa estela musical, ¡que Dios lo tenga en su gloria!”.

El fallecido artista venezolano fue el fundador de Los Melódicos, junto con Luis María «Billo» Frómeta, creador de la banda Billo’s Caracas Boys.

No querían que fuera músico

Luis María Frómeta, creador de la Billo’s Caracas Boys.

Renato Capriles pertenecía a una de las familias más adineradas de Venezuela y sus hermanos mayores querían encarrilarlo en los negocio de familia. “Para que empieces a aprender los negocios de la familia, porque tú también eres dueño de todo esto, ocuparás el cargo de jefe relaciones públicas”, le dijo su hermano Miguel. Y Renato, que acababa de llegar a los 20 años, se dedicó fue a seguir por todo el país a la orquesta Billo’s Caracas Boys que dirigía el maestro dominicano Luis María “Billo” Frómeta.

“Carajo, y de tanto ver a aquel muchacho simpático, elegante, de pie ahí a un costado de la tarima, un día se le acercó y le preguntó que si tanto le gustaba la música de la orquesta, él podía nombrarlo en un cargo ejecutivo. “No. Es que yo quiero tener mi propia orquesta y dirigirla”. Dicen que Cheo García, el eterno cantante de la Billo’s casi le da un soponcio al ver la cara que puso el maestro Frómeta”, recuerda el escritor, periodista y coleccionista de música Marco T. Barros Ariza, uno de los colombianos (cartagenero-barranquillero), que más sabe sobre la música venezolana y colombiana.

Una amistad de toda una vida

Marco T. Barros llegó a convertirse en un amigo tan cercano a Renato, que desde la primera vez que el director de orquesta venezolano vino a Colombia para tocar en los carnavales de 1967, jamás dejaron de cartearse, hablar por teléfono o viajar en giras por toda Venezuela, Estados Unidos, varios otro países y distintas ciudades de Colombia.

Se fue uno de los más grandes de la música de Venezuela, reconocido a nivel internacional.

“Yo sabía que él venía enfermo desde hace rato. Hace varios días ya estaba en cuidados intensivos”, dice otro de los colombianos que fue uno de los más cercanos a Renato, el periodista Edgar García Ochoa (Flash).

“Me enteré viendo uno de los canales de televisión. Estaba en un show musical, cuando presentaron el avance: El fundador y director de la orquesta Los Melódicos, el venezolano Renato Capriles, falleció la mañana de este martes en la clínica Metropolitana de Caracas. El músico se encontraba internado desde el jueves tras sufrir una neumonía”, dice Flash.

Marco T. Barros, Flash y Marco Aurelio coinciden en que el 70 por ciento del éxito de Los Melódicos se lo deben a los compositores colombianos. Es más, para asegurarse el triunfo en un Festival de Orquesta, meses antes se venían a visitar a compositores como Pacho Galán, Isaac Villanueva, Esthercita Forero, Adolfo Echeverría Comas.

Sabía dónde vendían las buenas empanadas

En uno de los primeros Festivales de Orquesta Los Melódicos ganaron el Congo de Oro con “La Guacherna”. Al año siguiente Billo’s vino convencido de que con “Tambores de Carnaval” –también de la autoría de Esther Forero- se alzaría con el preciado trofeo. El jurado se lo negó. Y Billo’s juró no volver jamás a Barranquilla.

“Renato era uno de esos tipos –dice Marco T. Barros – que no sabía hacer una empanada, pero sí sabía dónde las hacían muy sabrosas. Casi desde la fundación de la orquesta, con las orientaciones de Billos, quien le puso hasta el nombre y le montó el formato de metales, piano, bajo y percusión. En una de sus primeras visitas a Colombia, en busca de un pianista, arreglista y director musical, le recomendaron a Óscar García Urrego, natural de Urrao, Antioquia. Lo contrató y duraron 19 años trabajando juntos. Gracias a Óscar García, el 80 por ciento de la música de Los Melódicos era colombiana, más lo que grababan con formato de jazz y clásica para Estados Unidos y Europa”.

Una de las voces estelares de toda la vida de Los Melódicos fue el maracucho Víctor Piñero, un moreno alto, de voz muy fina. Grabó algunos temas con La Sonora Matancera, pero siempre regresaba a su casa, Los Melódicos. Y murió en un receso de una actuación, con Los Melódicos, ensayando para salir a reabrir la tanda con “Las pilanderas”, del maestro banqueño José Benito Barros Palomino.

Otro cantante estelar fue Perucho Navarro. Pero la pareja que hizo temas inolvidables por el enorme sentido del humor que le ponían a sus discos fue la conformada por los cubanos Manolo Monterrey y Emilita Dago.

En cambio, por esas oscuras “venganzas” que cobra la vida, un día uno de los músicos, mientras ensayaban, se acercó a Renato y le dijo: “maestro, quiero que escuche a aquel muchacho que está ahí del otro lado del vidrio, tiene buena voz y quiere ser cantante de esta orquesta”. Renato se quedó mirando al muchacho, y, con rabia, le gritó, “¡tú nos haces suspender el ensayo para pedirme que escuche a ese tipo tan feo que parece un bollo mal envuelto! ¿Tú sí crees que ese mequetrefe puede ser cantante?…para eso pongo mejor de cantante a Bigote de Escobillón”. Todo el mundo soltó la carcajada. A los seis meses el “bollo mal envuelto” sonaba en todas las emisoras de Venezuela, Colombia y otros países como el “Bolerista de América…¡Felipe Pirela!”. Se le fue la liebre a Renato. Le cobró la vida una pequeña venganza.

También formaron parte de Los Melódicos dos cantantes baranoeras-barranquilleras: Doris Salas y Carmen Sofía Molibares Carbonell, a quien Renato rebautizó con el nombre artístico de Moly Dick.

Una de las voces femeninas más hermosas que tuvo la orquesta fue la de la ucraniana Lee Palmer. Y otra de las estrellas que estaba llamada a brillar era Floriana, una joven hermosa, de rostro bello y voz preciosa. Viajaba con Renato después de tocar un baile y una turba los asaltó a piedra y palo, resultando ambos mal heridos. Renato permaneció en estado de coma varios días. Logró, al fin, superarse. Floriana no corrió igual suerte.

En los últimos años Renato le fue dando más autonomía y autoridad dentro de la orquesta a su hija Iliana, lo que no fue del agrado del pianista, arreglista y director musical de toda la vida, el antioqueño Óscar García. Después de 19 años juntos, en una gira por Suramérica, le dejó la orquesta tirada. Desde entonces es la hija de Renato la directora.

Renato tuvo dos matrimonios. Del primero le quedaron dos hijas y del segundo con Carmen Teresa González (Cate) deja tres hijas. No tuvo varón. Las tres que tuvo con Cate son: Iliana, Iliona e Irina.

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