Por César Giraldo
[caption id="attachment_33399" align="alignright" width="465"]
Alastair Reid, poeta escocés que vivió gran parte de su vida en República Dominicana y que aprendió a sentir al caribe como pocos europeos, era amante del fútbol y escribió después del partido que Perú perdió con Brasil en 1970: «Si un marciano preguntase qué es el fútbol, un vídeo del partido Brasil-Perú del Mundial de México de 1970 lo convencería de que se trata de una elevada expresión artística».
Nunca antes, ni después un técnico se arriesgó a crear un equipo como el Brasil de 1970. En la anterior entrega hacíamos un análisis sobre el 10 en el fútbol, no sin antes especificar que lo hecho por Messi contra Paraguay tiene tintes de un 10 verdadero, sin embargo Messi brilló realmente en ese partido después del tercer gol de Argentina, quizá Messi va en el camino correcto, pero aún falta tiempo. Su desaparición en la final lo demuestra.
[caption id="attachment_33402" align="alignleft" width="457"]Joao Avelange, mandamás de la CBF y lacayo del gobierno militar de ese entonces, le entregó las riendas de la Selección a Joao Saldanha, un periodista comunista y exjugador de fútbol para las eliminatorias del mundial que se aproximaba. Avelange lo hizo como estrategia para callar a los periodistas que de manera implacable atacaban a los jugadores de la selección por ser eliminados del mundial de Inglaterra, no importó que el violento juego europeo hubiera roto a Pelé y nadie fuera castigado. Era la época en donde no existían las tarjetas. La prensa brasileña calló un poco sus ataques pero los reanudó cuando Saldanha decidió dejar sentado a Pelé en un amistoso contra Bulgaria y poco después la selección Argentina lo venció en Porto alegre con un Perfumo impasable y un Fisher goleador. El dictador de entonces el General Emilio Medici lo criticó y Saldanha que era una fiera por lo que era apodado João Sem Medo “Juan sin miedo” le contestó que se dedicara a gobernar. Insulto que Medici no soportó y llamó a Avelange a rendir cuentas.
[caption id="attachment_33398" align="alignright" width="460"]Hoy en día todos ven a Zagallo como el cerebro de la máquina del 70, pero pocos le dan el crédito a Saldanha quien fue el creador de la belleza del Scratch. Todos saben quién es Zagallo, pero Saldanha tomó un puñado de vagos, maestros del potrero y los juntó en el equipo que mejor jugó al fútbol en Brasil, y del cual la verdeamarela debe su estilo. Por encima del Santos de Pelé, entre los años 1957 y 1964 constituyó la leyenda del Botafogo, en ese equipo jugaban viejos conocidos de la afición costeña. Garrincha y Quarentinha comandaban a los Nilton Santos, Didí, Zagallo y Amarildo y los elevó como gaviotas al firmamento. Quedó campeón en 1958 y se retiró para dedicarse al periodismo. Cuando retornó para ser técnico tomo la selección y bajo su mandato en el años de 1969 Brasil jugando con dos punteros abiertos ganó todos los juegos de la eliminatoria, con 23 goles a favor y solo 2 en contra. Pero su valentía y su terquedad de no querer citar a Pelé lo sacaron de la seleccao. A Avelange no le quedó otra que sacar a Saldanha y darle la selección a Zagallo. El Lobo.
[caption id="attachment_33401" align="alignleft" width="415"]Lo primero que hizo Zagallo fue creer en una locura que un día su adelantado cerebro le pedía. Recuperó a Tostao, recién operado de un desprendimiento de retina. Bajó a Piazza a ocupar la posición de central siendo volante de marca. Pero quizá lo más significativo fue cuando reunió a los magos, llamó a Pelé (Santos), Jairzinho (Botafogo), Gerson (Sao Paulo) y Tostao (Cruzeiro) y les presentó al bajito Rivelinho del Corinthians, quien nunca fue tomado en cuenta por Saldanha. Les hizo firmar un pacto secreto, en donde los egos se dejarían de lado. Todos jugaban con la número 10, todos eran los capitanes de sus equipos, nadie nunca lo había hecho y nadie más lo haría después. Solo los Estados Unidos copiaron este modelo en el año 1992 cuando juntaron en el baloncesto a Michael Jordan, Magic Johnson, Larry Bird, Drexler, Barkley y formaron el “Dream Team”.
Llegó el Mundial
Zagallo visitó las sedes antes y entendió que México tenía un enemigo natural del brasileño: la altura. Por eso citó dos meses antes a concentración y Brasil se vino a Bogotá a entrenar durante una semana, después partió para México y como dijo Mario Zagallo serían los “primeros en llegar y los últimos en salir”. Brasil era Latinoamérica, por eso los mexicanos los adoptaron como hijos. La magia se preparaba para emerger.
El problema es que la terquedad humana cree que el físico es mejor que el talento y el ejemplo de los brasileños nunca tuvo el eco necesario. Me río de quienes proclaman el mundial del 2014 como el mejor, es un insulto no solo a Brasil si no a Alemania que tenía en sus filas a Beckembauer, Muller y Seller. Ni qué decir de Uruguay, o el mismo Perú con Sotil, Cubillas; o Inglaterra, con Moore y Charlton; Italia con Mazzola.
En este firmamento la selección de Magos eclipsó todo y a todos.
]]>