Opinión

Recurso de la antipatía

El autor de este texto elabora una lista de personajes como Ernesto Macías, que defienden el sistema de fondos privados de pensiones, pero para ellos elijen el público.

Por Jorge Guebely

El traslado del senador Ernesto Macías al fondo público de pensiones me generó dolorosas preguntas: ¿cómo soportar tantos marrulleros que posan de líderes y dirigen al país?, ¿cómo sobrellevar a esos indelicados que exaltan públicamente lo que rechazan en privado? ¿Esos que Cristo llamó levadura de los fariseos?

No es Ernesto Macías un hombre sino un sistema de hipocresía y deshumanización social y política. Espíritu abundante en todo el territorio nacional. Son bárbaros protagonistas que defienden el sistema privado de pensiones, pero usufructúan el público. Ellos promueven la degradación para trabajadores y empleados y el bienestar para las élites. Sólo por incoherente y marrullero se entiende el traslado del senador Macías al sistema de pensiones públicas; el Centro Democrático, su colectividad política, defiende los fondos privados.

Muchos son los otros ejemplos. Ejemplo, el doctor Sergio Clavijo, exdirector de la ANIF. Predicaba las bondades del sistema privado, practicaba la coherencia por estar adscritos a PORVENIR, sin embargo, se trasladó a COLPENSIONES. Allí disfruta de los enormes subsidios del Estado, los que tanto combate públicamente.

Buen ejemplo, el doctor Jorge Humberto Botero, dirigente empresarial a través de FASECOLDA y ASOFONDOS. Pregona la necesidad de marchitar COLPENSIONES, pero respetando derechos adquiridos, sus derechos personales, pues es un pensionado de esta institución pública.

Otro ejemplo, el doctor Efraín Otero Álvarez, banquero alfil importante del GRUPO AVAL, miembro de la junta directiva del Banco de Occidente, experto informado en la naturaleza fraudulenta de las pensiones privadas. Hoy goza de una pensión pública por problemas de invalidez.

Santiago Perdomo Maldonado, miembro de la junta directiva de COLFONDOS, directivo en varios bancos privados del país. Abjuró de las pensiones privadas para trasladarse COLPENSIONES.

Abundan dirigentes bancarios que desprestigian el sistema pensional del Estado, pero lo usufructúan. Esgrimen argumentos como las altas pensiones donde ellos son los ejemplos a erradicar o como los altos subsidios que sólo ellos disfrutan, los de mayores ingresos. Moral farisea, defienden a patronos y a intereses personales. Espíritus que sólo creen en el dinero y “Quien cree sólo en el dinero, todo lo hace por el dinero”, pensaba Voltaire.

Nos queda el recurso de la antipatía hacia esos depredadores sociales. Nos toca convertir esa antipatía en un estilo de vida para usarla en momentos claves. Para no creer en sus discursos cuando los escuchemos o leamos. Para votar contra sus políticas cuando estemos frente a las urnas. Para develar sus monstruosos rostros cuando escribamos un artículo. Para sepultar sus mentiras por el bienestar de todo el país

jguebelyo@gmail.com

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