La nueva Procuradora General de la Nación, admitió en su discurso de toma de posesión, que conoce mucha gente, pero aclaró que eso no va a significar complicidad. Para demostrar sus intenciones, la primera mujer en el cargo deberá agilizar más de 160 mil casos que se encuentran abiertos, represados y sin decisión en el que ahora es su despacho.
Lexander Loaiza Figueroa @Lexloaiza
En las últimas horas de la gestión de Fernando Carrillo al frente de la Procuraduría General de la Nación, se conocieron importantes sanciones sobre dos escandalosos casos.
La primera de ellas es la sanción e inhabilitación a dos ex directivos de la multinacional Odebrecht. Los cargos tienen que ver con la presunta autorización de un pago por 9.400 millones de pesos a favor de la Sociedad de Profesionales de Bolsa S.A.
Los afectados por la medida son Eder Paolo Ferracuti y Eleuberto Martorelli, representante legal y presidente de la junta directiva de esta sociedad, que era la concesionaria de la Ruta Del Sol II.
Ambos fueron inhabilitados por 20 años para “ejercer empleo público, función pública, prestar servicios a cargo del Estado o contratar con éste”. Cada uno deberá pagar a la Nación una multa equivalente a 16.756 millones de pesos.
La falta de una decisión por parte de la Procuraduría para este caso se había convertido en un lunar en la gestión de Carrillo, quien habría omitido en la hoja de vida que envió al Senado para postularse al cargo, el ‘pequeño’ detalle de su vieja relación laboral con Luis Carlos Sarmiento Angulo, presidente de la Junta Directiva del Grupo Aval Acciones y Valores, el holding financiero que resultó salpicado por el escándalo de Odebrecht.
El otro escándalo
La otra decisión que tomó Carrillo en las postrimerías de su gestión como Procurador, fue la de inhabilitar por 13 años al general retirado Rodolfo Palomino, por ejercer presión sobre un oficial de la Policía para que se retractara de sus afirmaciones emitidas a través de una denuncia.
La Procuraduría estableció que Palomino ordenó a varios altos oficiales reunirse con un oficial que había denunciado al coronal Reinaldo Alfonso Gómez Bernal, a fin de que diera marcha atrás a unas denuncias sobre presuntas situaciones irregulares dentro de la institución policial, en un escándalo que se conoció en 2016 como ‘La Comunidad del Anillo’.
Sin “complicidad”
Tal vez adelantándose a sus críticos, quienes no han tardado en relacionarla con ciertos ‘círculos’ políticos que han sido vinculados a escándalos de corrupción, la barranquillera Margarita Cabello, nueva Procuradora General de la Nación, ha dejado claro que sus antiguas relaciones profesionales y personales no significarán en ningún momento “complicidad”.
Según nuestra Constitución, la Procuraduría General de la Nación es un organismo de control que tiene como misión la defensa de los Derechos Humanos, vigilar la actuación de los servidores públicos, promover investigaciones disciplinarias contra funcionarios del Estado incursos en irregularidades o contra ejecutantes en cargos de elección popular.
Tomando en cuenta esto Cabello, tendrá que agilizar más de 160 mil casos que se encuentran pendientes en su nuevo despacho y que aún no han tenido respuesta alguna. En su discurso frente a la Casa de Nariño, con motivo de la toma de posesión del cargo, la jurista prometió darle celeridad para descongestionar las distintas instancias de la Procuraduría, y está obligada a mostrar resultados concretos en los cuatro años de gestión que tiene por delante.
La barranquillera nacida en 1.957 ya había pasado por esta institución en calidad de Procuradora Delegada de la Sala Disciplinaria (2009-2012), durante la gestión de presidente Juan Manuel Santos. También fue magistrada de la Corte Suprema de Justicia entre los años 2013 y 2016.
De allí pasó a la presidencia de la Corte Suprema de Justicia desde marzo de 2016 hasta mediados de enero de 2017. En junio de 2019 hasta agosto de 2020 fue ministra de Justicia y del Derecho del presidente Iván Duque.
Es precisamente la cercanía con el presidente Duque y con el expresidente Álvaro Uribe (él la postuló en la terna para Fiscal General de la Nación en 2009) su mayor hándicap de imagen ante buena parte de la opinión pública.
Costa turbulenta
Su relación con “poderosas familias de la costa Caribe colombiana” como lo mencionó en su nota el diario capitalino El Espectador, también le ha generado turbulencia desde que fue incluida en la terna –siendo aún Ministra de Justicia- para la Procuraduría.
De hecho, en Twitter un usuario posteó una fotografía suya con el polémico senador barranquillero Eduardo Pulgar, quien en estos momentos es sujeto de una investigación por supuestamente intentar sobornar al juez Andrés Rodríguez Caez, en medio de un proceso de sucesión por el control de la Universidad Metropolitana de Barranquilla.
El portal ‘La Silla Vacía’ la define como “cercana a muchos” y en ese ‘muchos’ incluye al clan Char de Barranquilla, de quienes Cabello ha sido identificada como amiga muy cercana.
La elección de la nueva Procuradora se hizo sin la tradicional puja de las distintas bancadas partidistas que hacen vida en el Congreso. Llega al cargo con el apoyo de las toldas políticas que tienen mayor presencia en la Cámara de Representantes como Cambio Radical, Centro Democrático, Partido Liberal, Partido Conservador, el Mira, y Colombia Justa Libres.
Suspicacia
Esta cercanía a muchos sectores del status quo de la política colombiana ha generado suspicacia en algunos sectores, ya que desde el nuevo cargo le tocará eventualmente investigar a muchos de los personajes que le han apoyado en su meteórica carrera judicial.
Y es que la Procuraduría puede suspender a mandatarios locales, congresistas y funcionarios de cualquier rango, retirarlos de sus cargos definitivamente e incluso inhabilitarlos por años.
La Misión de Observación Electoral (MOE) expresó su descontento con la elección de Margarita Cabello para la Procuraduría, ya que en la opinión de este organismo su nombramiento podría generar “conflictos de interés” y “desequilibrio de poderes”.
El ex presidente Andrés Pastrana tampoco está conforme con esta elección. Emitió una declaración en la que criticó al actual mandatario Iván Duque por elegir como Procuradora a quien, según su opinión, hace parte del grupo político de los Char en Barranquilla.
Escándalos
Precisamente su supuesta cercanía a los Char le generaría un ‘conflicto de intereses’. En octubre del año pasado, el ganadero Luis Enrique Guzmán denunció al ex alcalde de Barranquilla, Álex Char, y a Margarita Cabello, entonces ministra de Justicia, de utilizar su poder e influencias para hostigarlo y forzarlo a dar marcha atrás a una denuncia suya contra Char por presuntos sobornos por el orden de los 2.300 millones de pesos en la adjudicación de un contrato para la construcción de un mega tanque en la capital del Atlántico. Un caso que no se ha definido para el potencial candidato presidencial en las elecciones de 2022.
No es el primer escándalo de Cabello. En 2010 a la actual Procuradora se le relacionó con otro caso de soborno. Un magistrado de entonces en la Sala Laboral de la Corte Suprema de Justicia, de nombre Luis Javier Osorio, dijo que le ofrecieron un alto cargo en la Fiscalía de Medellín si votaba a favor de Margarita Cabello para la elección del Fiscal General de la Nación.
Así que cuando Margarita Cabello dijo frente al presidente Iván Duque que “vamos a ser adversarios incansables de los corruptos e ineficientes”, muchos se miraron entre sí.
