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¡Qué aguaceros y tormentas!

Miles de familias tuvieron que madrugar a tapar goteros y arreglar techos, tanto en Barranquilla, como en Soledad, Malambo y otros municipios.

Por Rafael Sarmiento Coley

Las tormentas, tempestades y fuertes lluvias le están dando la razón al empresario Christian Daes sobre el momento estelar que le espera a Barranquilla para un deslinde con el pasado y un empuje definitivo para el desarrollo pleno a partir del Siglo próximo.

Por lo menos ya el Gobierno Nacional anuncia que, ahora sí es verdad, se brindará todo el apoyo al empresariado barranquillero y a la Alianza Público-Privada (APP), para el despegue definitivo del megaproyecto del Superpuerto de Aguas Profundas Bocas de Ceniza, con una propuesta adicional reciente de una empresa nacional con un socio chino para construir, en el área del Superpuerto, un Superastillero de Aguas Profundas, que necesita la región con urgencia.

También se anuncia, por parte del Gobierno Nacional, que esta vez sí será en serio la APP con un consorcio serio y reconocida trayectoria para la recuperación de la navegabilidad del Río Magdalena, desde La Dorada (Caldas), hasta Bocas de Ceniza.

Este proyecto, hace 8 años cuando se adjudicó, no superaba el billón 300 mil millones de pesos. Una pichurria frente al costo final del Túnel de la Línea, que hace 50 años, cuando el Gobierno contrató su construcción, costaba $250 mil millones; luego, en 2008, con la obra estancada por agotamiento del presupuesto, el Gobierno de Uribe le encimó otros 629 mil millones de pesos. Tampoco alcanzó, declararon la caducidad del contrato y se lo adjudicaron a otra firma con un chequecito de $327 mil millones para que lo terminara.

En conclusión, el Túnel de la Línea terminó costando 546% más del costo presupuestado, y, con los acabados que le faltan, terminará costando $3.6 millones.

Lo de Hidroituando es otro ‘elefante blanco’, o cadáver insepulto. Que merece historia aparte, porque dicen que no será rentable antes de 50 años. Y hay que meterle un 55% más de lo que se ha tragado hasta ahora. Los antioqueños todos se lanzan las culpas unos a otros.

En el caso del Superpuerto de Aguas Profundas, Daes no ha dicho nada, pero estará rezándole a todos sus santos para que estas tormentas, tempestades y aguaceros que ha soportado Barranquilla, el Atlántico y la Costa en general en las últimas 72 horas, sirvan para justificar su filosófica frase de que “Barranquilla está bajo la tormenta perfecta para volar”.

Claro que el que casi vuela este martes en medio de una tremenda tempestad en horas de la madrugada es el monumento al equipo Junior, al lado del obelisco de la Ventana al Mundo. El inquieto Nicolás Renowitzky, que parece tener sangre de búho porque duerme de día y revolotea de noche todos los sectores barranquilleros, captó con su lente mágico que compró en Suiza antes de la pandemia, el momento irrepetible en que los fuertes vientos casi levantan “como una brizna al viento y al azar” el monumento que con tanto amor y desvelo le ha dedicado Christian al Junior.

Son días de noticias menos pandémicas

La fuerte tormenta estremeció la ‘Aleta del Tiburón’ como si fuera un tiburón de verdad, y estuvo a punto de llevársela volando hacia las profundidades de Bocas de Ceniza.

Y en medio de estos tremendos aguaceros –que en forma oportuna los anunció el alcalde Jaime Pumarejo para que la ciudadanía amarrara bien sus techos y tapara todas las goteras—se producen otros halagüeños anuncios, por parte del Gobierno Nacional, de megaobras largamente anheladas por los costeños, como lo son las dobles calzadas que unirán a Barranquilla, Santa Marta Cartagena, y los viaductos que se requieren para resolver, de una vez por todas, el dolor de cabeza de la vía Barranquilla-Ciénaga.

Y mientras vienen esas maravillas de megaobras, en Barranquilla se siguen viendo las cosas más insólitas bajo el peso de un fuerte aguacero. Un árbol que ha sido arrancado con todo y raíces, y, orondo, baja a toda velocidad por el caudal de un arroyo, dando tumbos, pero sin dejarse doblegar. Va rectecito como todo un señor árbol de respeto.

O qué tal el par de vallas –¡vaya qué vallas! –que logran hacer un largo recorrido por uno de los arroyos barranquilleros sin doblarse. Paraditas, como si fueran en el techo de un potente carro. Desde luego que sí van en el techo de un carro, con los motores apagados por el agua.

Lo que más impresiona son las casas destechadas de Soledad y Malambo. Y una vía que de Malambo conduce a Caimital. Un hilo de ruta por donde un motociclista va haciendo malabares para no caer al abismo. Un parpadeo, y ahí quedarán moto y motorista. Parecen imágenes de la zona de ‘El Tigre’ en Antioquia, en donde los arrieros tienen que amarrar las mulas de árbol en árbol para que no caigan a lo profundo de los acantilados.

Destrozos en Córdoba

Pero si por aquí llueve, en Puerto Libertadores lo que falta es el Arca de Noé para que el paisaje se convierta en el Diluvio Universal.

Asegura uno de los corresponsales que alrededor de 300 familias de dicho municipio cordobés, subregión del Alto San Jorge, resultaron con afectaciones en sus viviendas por causa de los fuertes vientos acompañados de lluvias que han azotado en las últimas horas a este municipio, ubicado en el sur de Córdoba.

Con base en el reporte entregado por parte de las autoridades, las lluvias y ventarrones se registran desde las 5:00 de la mañana de este domingo 6 de septiembre, cuando varias viviendas, construidas a base de madera y láminas de zinc, se vinieron al suelo sobre la cabeza de sus moradores.

En el hecho se reporta el caso de una menor de edad que resultó con una lesión leve en el rostro, al ser golpeada por una de las láminas arrastradas por el viento.

En la zona hizo presencia el alcalde del municipio, Eder John Soto, se reunió con los afectados para iniciar un censo que permita establecer las ayudas que se entregarán, de igual manera se le pidió apoyo a la administración departamental.

La atención a los damnificados es acompañada por parte de los voluntarios de los Bomberos.

El alcalde Soto indicó que “los sectores más afectados son los barrios 13 de Agosto, Villa Esperanza, Éxodo y La Granja”.

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