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Programa Micrófono Abierto: seis años de una tribuna donde la palabra sigue siendo libre

Por: Francisco Figueroa Turcios

Hay proyectos periodísticos que nacen para llenar un espacio en la programación de una emisora.

Otros, en cambio, surgen con la misión de abrir caminos para el debate, la reflexión y la defensa de la libertad de expresión. Micrófono Abierto pertenece a esta última categoría.

El 13 de julio de 2020, cuando el país atravesaba uno de los momentos más complejos de su historia reciente y la sociedad reclamaba espacios para analizar la realidad sin apasionamientos ni censuras, comenzó a emitirse este programa radial por Radio Sincelejo de lunes a viernes a partir de las seis de las mañanas y hoy celebra su sexto aniversario convertido en una de las tribunas de opinión con mayor reconocimiento en Sucre.

Remberto Merlano, gran gestor

Detrás de este proyecto hay un hombre cuya perseverancia ha sido tan importante como su visión.

El ingeniero Remberto Merlano no solo imaginó un escenario donde todas las voces pudieran expresarse con respeto; también asumió el compromiso de hacerlo realidad. Su respaldo económico fue decisivo, pero aún más valiosa ha sido la disciplina con la que, día tras día, ha acompañado el crecimiento del programa.

Sus comentarios cotidianos y, especialmente, las reflexiones que comparte cada jueves, han trascendido el análisis noticioso para convertirse en verdaderas cátedras de ciudadanía. Con argumentos, serenidad y conocimiento, ha demostrado que el periodismo también puede educar, orientar y promover el pensamiento crítico.

Los primeros pasos de Micrófono Abierto estuvieron bajo la dirección periodística de la periodista Sonia Gómez Taboada, quien condujo editorialmente el espacio desde su nacimiento hasta diciembre de 2022. Durante ese período se consolidaron los principios que hoy distinguen al programa: rigor informativo, equilibrio y apertura a todas las corrientes de opinión.

A partir de enero de 2023, la dirección periodística fue asumida por Álvaro Navas, quien ha mantenido intacta la esencia concebida por el ingeniero Merlano, fortaleciendo el análisis de los acontecimientos políticos, económicos y sociales que marcan la agenda regional y nacional.

Carlos Pérez, la voz de Micrófono abierto..

Una de las voces inseparables de esta historia ha sido la del presentador Carlos Pérez Domínguez, oriundo de Corozal, Sucre. Su crecimiento profesional lo ha convertido en una de las revelaciones del periodismo sucreño. Posee una admirable capacidad de síntesis y una notable habilidad para contextualizar la noticia con claridad, serenidad y precisión, cualidades que le han permitido ganarse la credibilidad y el respeto de la audiencia.

Otro de los pilares que ha consolidado la credibilidad de Micrófono Abierto ha sido la calidad de su panel de analistas. A lo largo de estos seis años, el programa ha reunido voces de reconocida trayectoria y profundo conocimiento de la realidad regional y nacional, convirtiendo cada emisión en un ejercicio de análisis plural y argumentado.

Felipe Amaya, principal panelista..

Entre quienes han acompañado este proyecto se destacan Felipe Amaya Dominguez , Álvaro Navas, Jorge Vergara Carbó, Carlos Paternina y Jhon Oviedo, panelistas que, desde sus distintas experiencias profesionales y visiones del país, han enriquecido el debate con opiniones sustentadas, críticas constructivas y propuestas para comprender los desafíos políticos, económicos y sociales de la región y de Colombia.

Pero el verdadero patrimonio de Micrófono Abierto no está únicamente en quienes lo producen. Su mayor fortaleza reside en la filosofía que inspiró su creación: ofrecer un espacio donde todas las ideas tengan cabida y donde el debate prevalezca sobre la confrontación.

En sus micrófonos han encontrado espacio dirigentes políticos de todas las tendencias, empresarios, académicos, líderes sociales, dirigentes gremiales, analistas y ciudadanos del común. Allí las diferencias no son motivo de exclusión, sino el punto de partida para construir una conversación democrática, respetuosa y enriquecedora.

En tiempos en que la polarización amenaza con convertir el desacuerdo en enemistad, Micrófono Abierto ha defendido un principio que parece sencillo, pero que resulta esencial para cualquier sociedad democrática: escuchar antes de juzgar y debatir antes que imponer.

Esa fidelidad a la objetividad, la imparcialidad y la libertad de pensamiento explica por qué, seis años después de aquella primera emisión, el programa no solo permanece al aire, sino que ha fortalecido su audiencia y consolidado una relación de confianza con miles de oyentes que cada día encuentran en sus emisiones un espacio para comprender mejor la realidad.

Seis años pueden parecer apenas un capítulo en la historia de la radio. Sin embargo, para un programa que ha mantenido intactos sus principios editoriales, representan una victoria del periodismo responsable sobre la improvisación, del análisis sobre el ruido y de la libertad sobre el sectarismo. Mientras existan voces dispuestas a informar con independencia y oyentes interesados en escuchar todas las versiones de una misma realidad, Micrófono Abierto seguirá honrando su nombre: un micrófono siempre dispuesto para la verdad, el debate y el servicio a la comunidad.

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