La cuerda se rompe por lo más débil y esta señora fue masacrada y presionada a hacer lo que hizo: huir de una justicia poco confiable.
Por Rafael Sarmiento Coley, Director
Por primera vez, amplios sectores de la sociedad civil del país aplaudieron unas declaraciones del Procurador Alejandro Ordóñz Maldonado, al señalar que la Fiscalía, de manera infame, rastrera y traicionera, filtró información en contra de la excontralora Sandra Morelli.
Una persecusión rastrera
Tal como lo señaló desde hace varios días un editorial de este portal, el todopoderoso Fiscal General Eduardo Montealegre Lynett, demostrando de manera ostentosa y autoritaria su poder, utilizó todas sus mañas para aplastar a Morelli, porque ésta, en cumplimiento de sus funciones, sancionó fuertemente a la EPS Salucoop, cuyo principal accionista es Carlos Palacino Antia, quien hasta hace poco de ganarse la lotería de la Fiscalía, era el patrón de Montealegre. Tanto así que el propio Fiscal General reconoció que, sí, en efecto él era “amigo íntimo y personal de Palacino Antia”.
Como todo el mundo sabe en este país, la EPS Salucoop se convirtió de la noche a la mañana en la más poderosa prestadora de servicio de salud en el país. Compró decenas de competidoras, entre ellas la chilena Cruz Blanca. Al convertirse en un monopolio, los servicios que prestaba en todo el país colapsaron, porque, además, recobraba a las IPS los medicamente más caros de pacientes con enfermedades terminales, a los cuales no atendía en forma debida y, prácticamente, los dejaba morir sin aplicarles la medicina costosa que Salucoop cobraba a las IPS por estar fuera del Plan de Ordenamiento de la Salud. Además, miles de usuarios en todo el país se quejaron ante la Superintendente de Salud, en forma presencial, por carta, por correos electrónicos.
Hubo numerosas denuncias en las cuales se señalaba que, por no suministrarles siquiera una dosis de algún medicamento fuerte para mitigar el dolor para que pudieran morir en paz, algunos pacientes se suicidaron. Por lo cual culpan a Salucoop de una maquina macabra como las maniobras que utilizaba el régimen del Tercer Reich en Alemania en la triste época de Hitler.
Y mientras el Fiscal Montealegre, con sus corbatas finas que le trae su amigo íntimo de París junto con los perfumes Chanel One Five, persigue a Morelli, no mueve un dedo para investigar todas las fechorías que hizo Carlos Palacino Antia en Salucoop, en donde muchos pacientes murieron – y siguen muriendo- por falta de atención oportuna. Mientras Palacino Antia, según lo han señalado diversos órganos oficiales, entre ellos la Supersalud, construía palacetes en los llanos, unos verdaderos hoteles tipo Dubai con piscinas estrambóticas, animales exóticos a donde lleva a futuros socios de su siniestra máquina de hacer plata. Se asegura que entre los asiduos invitados estuvieron miembros del cercano círculo familiar del anterior gobierno, que se hizo socio del desequilibrado Palacino Antia.
Ordóñez no aguantó más
De ahí la reacción airada y valerosa de Ordóñez Maldonado, porque, como procurador, sabe que en distintas áreas del país la corrupción sigue creciendo de manera brutal, como quedó demostrado en el caso reciente del jefe de regalías de Córdoba, Jair Zapa, a quien torturaron y finalmente estrangularon mientras el rogaba en llanto por su vida.
Estos casos de las regalías, más los sucesos delincuenciales de Salucoop, son los que debería mostrando Montealegre, con sus corbatas finas, como solucionados después de una intensa, profunda y sincera investigación. Hasta ahora Montealegre sobre sabe de cuántos gatos tenía la señora Morelli en Casa.
Pero no sabe cuántos se han robado en distintos departamentos de los dineros de las regalías, ni mucho menos sabe a cuánto hacienda la fortuna ilícita de su amigo íntimo Carlos Placino Antia a costa de la salud y la vida de los afiliados de la tenebrosa Salucoop.
Por eso, en un acto de remordimiento, Ordóñez, hizo una fuerte arremetida contra la Fiscalía General en el caso de la excontralora General Sandra Morelli, y aseguró que las filtraciones de información reservada crean un ambiente de desconfianza en la ciudadanía.
“Aquí debemos recordar que filtrar informaciones es un delito. No se puede entonces romper la cuerda por la parte más débil: masacrar a la señora excontralora por una circunstancia a la cuál fue presionada, a la cual fue, si se quiere, presionada”, señaló.
El procurador Ordóñez indicó que no está justificando la salida del país de Morelli, que en todo caso el sistema penal tiene garantías y que no se puede hacer una pedagogía para que ahora los ciudadanos comúnes y corrientes tomen el mismo atajo. Según indicó, las instituciones deben reconocer la existencia de errores como el desconocimiento de los deberes procesales.
“Es indudable que todos los funcionarios públicos tenemos responsabilidades, que debemos responder por nuestros actos, pero a su turno los órganos judiciales tienen deberes. La reserva es una pieza de arqueología jurídica y aquí no existe la reserva, se instrumentalizan los medios para enviar mensajes grotescos que se convierten en escenarios donde aparecen órganos judiciales como instrumentos politizados”, señaló.
De acuerdo con Ordóñez, últimamente en el país ha tomado carrera en los procesos investigativos la filtración y la instrumentalización de los medios por parte de funcionarios judiciales que pretenden ambientar decisiones e, incluso, inducir a otros funcionarios para tomar decisiones en un sentido u otro.
“Informes y escenarios mediáticos que incluso se atreven a hacer valoraciones probatorias, y eso termina generando una percepción en el ciudadano de inseguridad. Eso es una muestra de la necesidad del Ministerio Público en el proceso penal para la garantía de los derechos”, precisó.
Se espera que con Maya les den las doce
Dicen quienes lo conocen de cerca que Montealegre es un hombre despiadado y cruel cuando ve que tiene al enemigo derrotado. Pero cuando se encuentra con un hombre de pelo en pecho que le habla con voz de hombre, le tiemblan las piernas y la voz.
Le tema, según sus allegados, «a los hombres rudos. Por eso creemos que debe estar muy intranquilo por la llegada del exprocurador Edgardo Maya Villazón, a la Contraloróa General. Según la mala o buena fama que tiene, Maya Villazón tiene los pantalones bien puestos, es hombre de pocas palabras pero que «con un vente tú» no le tiene miedo a nada».
Así que, por ese lado, el país espera que Maya le diga a Montealegre que se deje de tantas carajadas, que acepte las sanciones que se le imputaron a su amigo íntimo Palacino Antia, que investigue lo que tenga que investigar en lo que tiene que ver con la Contraloría, y que con él, con Maya, la cosa es a otro precio. ¡Ah, y que no solo filtre a la prensa la presunta plata que tiene Morelli en los paraísos fiscales, sino los billones de pesos que tiene su amigo Palaciono en sus mismos paraísos en donde, inclusive, altos ejecutivos de corbatas finas tienen también sus buenos millones escondidos.
Es de desear que Montealere ahora sí investigue toda la corrupción que hay en el país, el esclarecimiento del cruel homicidio de Jairo Zapa y el robo de las Regalías, en vez de seguir pendiente de las gatas de Sandra Morelli y otras maricadas.