Icono del sitio La Cháchara

Primero Dios: Despidiendo al maestro Marco Tulio Barros Ariza

Ese era su slogan favorito, Primero Dios. Este domingo 30 de agosto, el Maestro, así con mayúscula, se fue a encontrar con el Primero.

Por Estela Monterrosa

El sepelio de Marco T. Barros fue muy concurrido.

En el cementerio Jardines de la Eternidad estaban reunidos sus hijos, sus nietos, sus bisnietos, sus amigos, sus colegas periodistas y público en general, que conocían a ese hombre de muchas virtudes y que hizo que el día de su partida todos llegaran a acompañarlo y a darle la despedida, una despedida física, porque sus enseñanzas y sus ideales quedarán como un legado de un hombre íntegro que marco varias generaciones.

Cuando el reloj marcó las 5 de la tarde, el sacerdote se dirigía al público anunciando la eucaristía de despedida de Marco T. La capilla estaba completamente llena y en muchos rostros se asomaban las lágrimas, el padre en su homilía decía que ya él estaba feliz en manos de Dios y al lado de su Beatricita del alma, de sus amigos como Celia Cruz, Marcos Perez, Daniel Santos y muchos otros que compartieron con él aquí en la Tierra y que ahora formarían sus tertulias allá en el cielo.

El sacerdote finalizó la eucaristía con la bendición y ya muchas lágrimas se asomaban en los rostros de quienes estaban allí acompañando al Maestro en su despedida, la mayor de sus nietas se dirigió a todos los presentes y agradeció que estuvieran allí, el apoyo y las muestras de cariño para con el Maestro Marco T., todos querían rendirle un homenaje, decir unas palabras, y así poco a poco fueron pasando.

Víctor González, un hombre de radio que supo aprender y valorar a Marco T. Barros.

Víctor Gónzalez Solano, en representación de la Universidad Autónoma del Carib, elogió las grandes virtudes del amigo, del periodista y del hombre, que interactuó con él allí en los claustros universitarios y en la emisora Radio Cultural Uniautónoma. Fueron estos momentos muy emotivos que finalizaron con un sonoro aplauso.

Fue leído de inmediato un decreto de honores emitido por el Consejo Directivo La Autónoma, que fue entregado a su familia, donde le rinden homenaje al gran hombre y maestro.

A continuación le fue cedido el turno a Ignacio Consuegra Bolívar, quien ponderó también las grandes virtudes del maestro y también criticó a la prensa porque no le dio la importancia al fallecimiento de una persona que es parte de la historia de la ciudad de Barranquilla, y ejemplo a seguir por las nuevas generaciones. Sus palabras calaron en los corazones de los presentes y un largo aplauso no se hizo esperar.

Finalizaron las intervenciones con las palabras de un representante de una asociación de coleccionistas de música y de una nieta de las menores.

Marco T. y su amada Beatriz.

El momento de la partida se iniciaba cuando empezó a sonar el disco Marcoté,una composición de Antonio Saladem Marrugo, un fandango interpretado por Cresencio Camacho con la Sonora Curro, el cortejo se desplazó hacia el Campo Santo, donde a los acordes de un trío que interpretaba algunas de las canciones que le gustaban al maestro, fue el marco para decirle adiós a Marco T.

Como expresó Ignacion Consuegra Bolívar: «Personas como Marco T no se entierran, se siembran, y así como el árbol crecido y arraigado se arrancan para dejar desgarrada la tierra que los vio nacer”.

Salir de la versión móvil