Cuando fue alcalde de Manila lo apodaban “el alcalde del escuadrón de la muerte”. Hay temores en Filipina porque se desate una guerra civil en la cual mueran inocentes.
Por Chachareros/Ricardo Rocha/Sopitas.com*
Rodrigo Duterte es el Presidente electo de Filipinas y tomará posesión del cargo el 30 de junio. Este político tiene un récord bastante colorido desde la época en que fue alcalde de la capital, Manila. Por entonces lo apodaban «el alcalde del escuadrón de la muerte».
Durante su tiempo como alcalde de Manila llevó adelante una guerra a muerte contra los narcotraficantes y es dueño de algunas afirmaciones realmente alarmantes como esta: «dispara (al narco) y te daré una medalla».
Ha indicado que si en el vecindario hay narcotraficantes los vecinos deben llamar a la presidencia, a la policía o los mismos vecinos y tomar el asunto entre sus manos, si disponen de armas de fuego. Cuando ha sido cuestionado él ha dicho que no pide que los maten, pero que mantengan en mente que la orden dice: muertos o vivos.
El cartel en inglés dice: Dead or alive. Así que a partir del 30 de junio los filipinos tendrán este nuevo Presidente, quien es enemigo jurado de los narcotraficantes.
Como se ve, Duterte no es ninguna perita en dulce. Ofrece recompensa a quien dé muerte o denuncie a los traficantes de drogas, a quienes prometió en su campaña “aniquilar” en sus primeros 100 días de su gobierno. Duterte hizo estas declaraciones en un acto para celebrar su victoria en las elecciones del 9 de mayo.
En buena parte de la población filipina las declaraciones han caído con sorpresa, por temor a que se desate una guerra sin cuartel, en la cual resulten muertas personas inocentes que nada tienen que ver con el tráfico de coca. Pero el presidente electo de Filipinas, Rodrigo Duterte, mantiene su palabra de ofrecer una recompensa millonaria a quien dé muerte o denuncie a los traficantes de drogas, a quienes prometió “aniquilar” durante los primeros 100 días de su gobierno.
En un mensaje a la nación desde la sureña ciudad de Davao, difundido la noche del sábado por la televisión local, Duterte instó a la población a unirse a su lucha contra el crimen organizado, la cual, reiteró, será imparable.
El exalcalde de Davao, quien prestará juramento como presidente de Filipinas el próximo 30 de junio, subrayó que su campaña de lucha contra la delincuencia sería «una guerra sangrienta», a la que podrá unirse cualquier persona.
Además de las fuerzas de seguridad y la policía, el mandatario entrante dijo que cualquier filipino puede ir tras los delincuentes, denunciarlos y recibir dinero por cada narcotraficante muerto o que sea detenido en cualquier parte del país.
«Voy a pagar por un capo de la droga: 5 millones de pesos (filipinos), unos 107,000 dólares, si está muerto, y si está vivo, solamente 4 millones 999,000», afirmó riendo Duterte, según un reporte del sitio Channel News Asia.
‘Rody’, como lo llaman sus seguidores en Filipinas, ganó las elecciones presidenciales el pasado 9 de mayo con casi el 39% de los votos emitidos, tras una campaña implacable contra el crimen.
«Si están allí en su vecindario, no dude, llamen a la Policía o hágalo usted mismo, si tiene la pistola. Tiene mi apoyo… Voy a darle una medalla», subrayó el futuro mandatario, en medio del aplauso y gritos de ánimo de sus seguidores.
Los filipinos votaron por la opción guerrerista, sin saber las consecuencias a las cuales se enfrentarán en el futuro inmediato.
Duterte hizo hincapié en que durante su gobierno los drogadictos no podían ser rehabilitados y advirtió: «si usted está involucrado en drogas, lo mataré. Es un hijo de pu…, yo realmente lo mataré».
El ahora exalcalde de Davao, quien ha sido vinculado con los paramilitares escuadrones de la muerte, que han matado a decenas de personas en la sureña ciudad filipina, se ha comprometido a ampliar su campaña en cuando se convierta en presidente.
En los últimos días, ‘Rody’ ha causado gran polémica por sus políticas futuras, que preocupan a varios sectores de la población, como su intención para la restauración de la pena de muerte mediante la horca, que fue abolida en 2006.
Duterte, conocido como el Donald Trump filipino, ha prometido acabar con los criminales en sus primeros 100 días de gobierno llevando a la horca a quienes cometan delitos como el tráfico de drogas, asesinato, secuestro y robo con violencia.
Además, el presidente electo de Filipinas tiene previsto ordenar a las fuerzas de seguridad instaurar la orden de “disparar a matar” a todos los vendedores de drogas y otros delincuentes, que sean buscados por las fuerzas del orden y se resistan a su captura.
*Ricardo Rocha palemon70@yahoo.com/sopitas.com/notimex/fotos Reuters